10 excentricidades de Mariah Carey
La diva del pop, que visitará la Argentina en octubre, duerme con humificadores para cuidar sus cuerdas vocales, pide que le digan que siempre tiene 12 años y es, además de una reina del glamour, también de la impuntualidad
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La cantante norteamericana Mariah Carey visitará nuestro país en el mes de octubre. Lo hará dentro de su Sweet Sweet Fantasy World Tour y deleitará a su público con varios de sus clásicos en un concierto que tendrá lugar en el estadio de GEBA el 28 de ese mes.
Aún no ha trascendido cuáles serán sus requisitos para este show, si es que los hay, ni dónde se alojará, ni si presentará algún tipo de condicionante o petición extravagante durante su visita a la Argentina. Pero lo cierto es que, a lo largo de sus 20 años de carrera y fama, la artista, que vendió millones de discos, demostró que su fortuna en ocasiones se la gasta en excentricidades.
Además, la cantante pop ha demostrado que, vaya a donde fuere, nunca descuida su aspecto y que disfruta si le dicen que está siempre joven.
1. Obliga a todos sus conocidos a que le digan que tiene 12 años. A la artista no le gusta cumplir años y se niega a aceptar el paso del tiempo sobre su persona. "Siempre tendré 12, y esa niña de 12 años que hay dentro de mí es lo que me hace ser optimista", ha dicho en una ocasión.
2. Zapatos de taco, hasta para el gym. La cantante insiste en llevarlos siempre, incluso cuando va al gimnasio. “No puedo llevar zapatos planos. Mis pies los repelen”, ha comentado. Una vez viajó con cien pares de zapatos. Sin embargo, al igual que el resto de los mortales, más de una vez sufrió en público dolor de pies debido al calzado.
3. Séquito propio, en sus viajes y en los restaurantes. Para Mariah, el equipaje no es un problema, ya que tiene contratadas a quince personas para que le lleven las maletas en sus desplazamientos. Además, la cantante lleva 11 guardaespaldas cada vez que va a un restaurante, para que se sitúen alrededor de la mesa e impidan que los demás comensales la vean comiendo.
4. No comparte avión ni hotel. Cada vez que se aloja en un hotel, reserva todas las suites disponibles para que nadie pueda molestarla y, de paso, alojar a todo su equipo de estilistas, peluqueros, publicistas, asistentes, representantes y personal de seguridad. Además, en ocasiones como el viaje que hizo durante el rodaje de la película 'Tennessee', Mariah compró todos los billetes del avión para poder viajar sola en la cabina.
5. Su mascota también viaja en primera clase. Todos los lujos son pocos para su perrito, Jack Russell, un terrier que viajaba en primera clase, con su propio asiento, hasta que fue demasiado grande y ahora lo hace en un jet privado o en un Mercedes.
6. Gimnasio, vaya donde vaya. Cuando la cantante cambia de ciudad, suele exigir en los hoteles en los que se aloja que monten un gimnasio justo al lado de su suite.
7. Humidificadores, de noche, para sus cuerdas vocales. La cantante cuida su voz empeñándose en dormir con unos niveles de humedad propios de una sauna. “Tengo 20 humidificadores alrededor de la cama. El techo condensa tanta humedad que el agua acaba cayéndome encima de la cara y tengo que tener la televisión resguardada detrás de un cristal", ha dicho. Además, se niega a hablar con nadie los dos días previos a un concierto, comunicándose únicamente a través de notas, pero son notas que realiza a través de un robot.
8. No firma autógrafos en cualquier lado. En unos grandes almacenes londinenses, la cantante pidió una mesa valorada en 50.000 libras, cubierta de un mantel de seda, para firmar autógrafos y atender a sus fans con comodidad. Por si esto fuera poco, también solicitó un trono valorado en 1.000 libras y una buena cantidad de rosas y mariposas, supuestamente de imitación, para decorar el espacio.
9. Grandes recibimientos. Antes de hacer su aparición estelar en cualquier evento, Mariah se asegura de que se la reciba como ella quiere. En 2005 obligó a los responsables de un hotel a que desplegaran una alfombra roja rodeada de velas blancas en la recepción, mientras ella esperaba dando vueltas en su limusina.
10. Reina de la impuntualidad. La impuntualidad de la cantante es legendaria. Una vez llegó 90 minutos tarde a la entrega de premios porque se había roto una uña. En el concierto benéfico Save the Music, los organizadores (sabedores de que la puntualidad no es lo suyo) la citaron con varias horas de antelación para que los asistentes no tuvieran que esperar tanto tiempo.
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