
Adriana y sus canciones
Ultimas funciones de un espectáculo ideal para los más chicos
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Después de una temporada que empezó en abril en San Isidro, se intensificó durante las vacaciones de invierno en el Auditorio de Belgrano y continuó en el teatro La Comedia, este fin de semana baja de cartel "Cantando con Adriana", un espectáculo musical ideal para chicos bien chiquitos que logró llenos totales gracias al boca a boca.
Con algunos cambios a lo largo del año, el que está por terminar es un show en el que Adriana (así, a secas) eligió reunir los hits de sus cinco discos. "No son ni más ni menos que las canciones más conocidas que los chicos cantan en el jardín", explica Adriana y tira una punta importante que marca su propio camino profesional.
Esta cantante alguna vez fue maestra jardinera, de esas que gustaban de cantar en la sala. Lo debe haber hecho bien porque los padres de sus alumnos le pedían que les grabara las canciones que cantaba con sus hijos y así fue que les planteó a las autoridades del jardín (Amapola) la idea de hacer un disco, resultaron tres y excedieron la venta interna a tal punto que Adriana pensó: "?¿Por qué no empezar una nueva carrera?".
Primero hizo teatro infantil y luego sí se animó a encarar de lleno a la música. Desde entonces han pasado cinco años, cinco discos (además de los tres que hizo para el jardín) y miles de espectadores que han llenado las salas por las que pasó.
"Lo más impresionante de todo es que nunca tuve gran soporte publicitario y no salgo en la televisión y aún así la gente viene y vuelve a venir. Es el boca a boca, el público sale del show y lo recomienda", explica Adriana.
Por la misma vía llegó "gente de las licencias de Disney" que le propusieron hacerse cargo del merchandising de sus productos y parece que en breve estarán en la calle.
-¿Cuál creés que es el secreto?
-Supongo que la gente se da cuenta de que esto no es una superproducción y que se hace con mucho cariño, mucho trabajo y a pulmón, a tal punto que todos en mi familia participamos.
Así, sus hijos Martín, de 8 años, y Julieta, de 11, bailan en los shows, su marido Sergio Strauch se ha convertido en productor general y hasta su papá, pianista él, participa como artista invitado.
Hoy y mañana serán las últimas oportunidades, al menos de este año, de comprobar cuán cierto puede ser lo que cuenta Adriana. Y para los que ya lo comprobaron, la última chance para el disfrute.




