Aerosmith, como en los viejos tiempos

La banda de Tyler y Perry viene al Personal Fest con disco nuevo y un show que repasa sus hitos
Sebastián Espósito
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5 de octubre de 2013  

MILWAUKEE.- Joey Kramer sí que transpira la camiseta. Son casi las 16, faltan cinco horas para el show de Aerosmith como plato fuerte de las celebraciones de Harley Davidson y el hombre se está desquitando con su batería. Cuando Steven Tyler y Joe Perry llegan, él ya lleva un buen rato probando sonido junto a Tom Hamilton y Brad Whitford. Tyler aparece con toda su bijou a cuestas y un rodete; es más bajo de lo que uno lo imagina cuando lo ve en escena. Joe Perry, de negro y con bastón, y el último en sumarse, es el dueño de la estampa rockera, el guitar hero de gesto adusto y pocas palabras. La llegada de los gemelos tóxicos inquieta al entorno y estimula a Robin Zander, voz de Cheap Trick, a espiar lo que resta de la prueba. La mítica banda, tan norteamericana y de los 70 como Aerosmith, es la encargada de abrir la noche y de empezar a calentar el ambiente.

Estamos en el Marcus Amphitheater, un estadio techado lindante con una suerte de parque de diversiones rockero que se autoproclama como la sede del festival de verano más extenso del mundo. Once días, once escenarios y una estela de conciertos que sobrevive al festival y se apaga cuando el calor se va. Dos pisos más arriba del escenario están los camarines, las oficinas de producción y una que se improvisa para nuestra charla con el quinteto.

Una vez que los cinco muchachos de Boston se sientan en los sillones dispuestos para una charla distendida, un asistente ingresa con un espejo de pie. El objeto es colocado frente a Steven Tyler y tiene como único fin que el coqueto cantante se mire cuantas veces crea necesario. ¿Será uno de los tics que incorporó en su paso como jurado de American Idol ?

Hace calor. Las luces dispuestas para una nota de televisión subieron la temperatura de la sala. Aparece un ventilador -qué lindo que es tener un séquito que esté en cada detalle- y ahora sí podemos empezar a conversar. Del disco nuevo, por ejemplo, el primero de estudio en once años. "Nos sucedieron muchas cosas en estos años. ¿No?", rompe el hielo Tyler, mirá a sus compañeros y me invita a acercarme aún más. Es el primero desde la derecha. Perry está a su lado, Hamilton en el medio y Withford y Kramer en la punta izquierda. "Pero igual el tiempo pasó volando", agrega el frontman.

Imagen de enciclopedia rockera: los gemelos tóxicos en escena
Imagen de enciclopedia rockera: los gemelos tóxicos en escena Crédito: Mark Davis / AFP

-¿Cómo fue el proceso de composición de su nuevo disco, Music from Another Dimension ?

Tom Hamilton: -Como en los viejos tiempos, todos metidos en todo. Estuvimos los cinco en la preproducción, participando, tirando ideas, involucrándonos. Durante tres meses, en Los Ángeles, nos dedicamos a escribir, a ir grabando algunas cosas, a volver a escribir y a registrar todo lo que iba saliendo.

-Y volvieron a contar con Jack Douglas, el productor de sus discos más prestigiosos.

Steven Tyler: -Jack es un tipo que eleva el factor de diversión. Estuvo con nosotros durante tanto tiempo y nos conoce tan bien que puede sacar lo mejor de cada uno, aún cuando uno cree que ya no tiene nada más para dar. Eso sí, siempre está riéndose, haciendo chistes y creando un buen ambiente de trabajo. Y, ya sabés, cuando te divertís no es trabajo.

-Con él quisieron recrear el sonido de sus primeros discos. ¿Cierto? Lo mismo hizo Black Sabbath con 13 .

Hamilton: -Sí, sí. Hace años que la gente nos pide volver a la música de los viejos tiempos, a ese sonido. En primer lugar, eso lo conseguimos grabando todos juntos, en vivo, como antes. Y también divirtiéndonos mucho.

-¿Qué tienen de especial los años setenta para ustedes?

Tyler: -Es la década en la que hicimos nuestros mejores discos. Cada álbum era diferente al anterior y había una atmósfera especial. Todas las bandas estaban haciendo grandes discos en aquellos días. Ahora nos propusimos probarlo otra vez. La gente nos reconoce por álbumes clásicos como Toys in the Attic y Rocks , son sus favoritos y también los nuestros, así que nos propusimos volver a esa era. Es normal progresar y no regresar, pero volver a visitar ese sonido e intentar escribir como entonces es algo que logramos hacer con naturalidad. Y como Jack (Douglas) estaba con nosotros en esa época quisimos que también participara de este álbum.

-¿Algún álbum clásico de Aerosmith en especial?

Hamilton: -Yo te voy a nombrar uno de fines de los 80, Pump . Fue un gran álbum para nosotros, salió más pop que los anteriores pero con ese sonido típico de Aerosmith que lo hizo continuador de nuestra tradición. Y este álbum puede que tenga algo de ese. A Pump el mundo no lo aceptó como esperábamos, pero tuvimos una tremenda revancha con Get a Grip (1993).

-Así como hay bandas históricas que vuelven a los 70, hay jóvenes que se suman al rescate del vinilo. ¿A qué creen que se debe?

Withford: -Es que hay una generación nueva que creció escuchando a sus mayores hablar de los vinilos, de su sonido, de su magia, de su arte de tapa y ahora lo que quieren es probarlo por ellos mismos, experimentarlo. Lo mismo sucede con el pop que suena en las radios. La mayoría de esos hits involucran computadoras y sonidos predigeridos; les falta algo sincero, algo real, algo en lo que se pueda creer. Lo que nosotros hacemos fue hecho como suena y construido por seres humanos.

-Llevan más de 40 años juntos. ¿Se imaginan celebrando los 50 como los Rolling Stones?

Joe Perry: -¡Yo no!

Tyler: -¡Sí! Seguro que haremos algo cuando llegue el momento, lo que no sé es si lo haremos público o lo mantendremos entre nosotros. Somos una banda antigua; ya no las hacen de este modo. Stones, Beatles, The Animals, incluso The Police o cualquiera de las clásicas triunfaron gracias a que se reunió un grupo de pibes con talento. Nosotros somos esto, es lo que tenemos para ofrecer y lo ponemos sobre la mesa. Con nuestros errores, por supuesto, pero esto es lo que hay y la gente viene para vernos tal cual somos. En muchos aspectos esta manera de ser nos hace sentir bien. Podemos hacer lo que querramos. ¿No? Somos los buenos-viejos muchachos.

-¿Y el hecho de que los hayan incorporado al Hall of Fame, los hizo sentir orgullosos o como una pieza de museo?

Tyler: -Debo admitir que al principio me comporté como un cínico, pero la experiencia fue muy emotiva. Que toda la gente de la industria del disco, además de colegas y amigos que admiramos, nos dijeran que les gusta lo nuestro, que hicimos un buen trabajo todos estos años, nos movilizó bastante. Me di cuenta de que era algo muy sincero.

Perry: -Creo que no caímos en la trampa en la que caen muchas bandas que siguen activas después de muchos años. Seguimos escribiendo, seguimos comportándonos como un grupo, seguimos saliendo de gira. Yo pienso mucho en Aerosmith, lo hago todo el tiempo cuando estoy descansando en mi casa. Reflexiono sobre lo que hicimos, sobre nuestras canciones y discos clásicos. De repente me pasa de estar en un avión y ponerme a escuchar nuestro primer disco ( Aerosmith ; 1973) y miro por la ventana y no lo puedo creer. ¡Somos nosotros! Cada álbum que hacemos es una canción tras otra, una secuencia de cómo queremos que suenen los temas. Nunca hay un fin, siempre es terminar y volver a empezar. Pienso en Bruce Springsteen, él sí supo cómo resolver los enigmas de nuestra profesión. Además, creo que seguimos haciendo bien las cosas y aún tenemos mucho para dar. Sólo tenés que ver nuestro show para comprobarlo. Hay muchos grupos de nuestra edad que siguen juntos, pero que hace tiempo dejaron la pasión atrás; en cambio a nosotros, a pesar de los problemas y peleas que hemos tenido, eso no nos pasa. Yo sé qué fue lo que pasó cuando los Beatles se separaron. Eso a nosotros no nos va a pasar porque aún tenemos hambre.

Motos, espíritu libre y el querido rock'n roll

Aerosmith le dio la estocada final a una celebración bastante particular

MILWAUKEE.- Lo que daría Pappo por estar aquí. De día, de noche, la música que más se escucha es la que sale de los motores de las miles de Harley Davidson que invadieron la ciudad para celebrar los 110 años de la moto que marcó a fuego el estilo de vida rockero. Una buena parte de ellas se dio cita en el Marcus Amphitheater para consagrar al show de Aerosmith como uno muy especial. Un tema de mediados de los 80 inicia el show ("Let the Music Do the Talking") y tras él llega el clásico "Love in an Elevator". Tyler toma por asalto la pasarela que lo acerca al público con un look cherokee. Una y otra vez desfilará por allí, irá a buscar a Perry y jugará con las cámaras y el público más cercano. "Toys in the Attic", "Livin' on the Edge", "Walk this Way" y "Dream on" son de la partida. El sábado próximo los tendremos de vuelta en Baires, en la primera jornada del Personal Fest.

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