Allegro

Por Pablo Kohan
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10 de octubre de 2002  

Lully, un músico talentoso, impiadoso y también mártir

  • Nació como Giovanni Battista Lulli, en Florencia en 1632, y murió, 54 años más tarde, en París, siendo Jean-Baptiste Lully. Era el director de la capilla real, un gran bailarín y violista, un compositor notable y un personaje detestado por los modos tiránicos con los cuales se manejaba, casi un calco en versión musical y reducida de las conductas de su patrón, el Rey Sol, el temible Luis XIV. Se radicó en París, en 1646, y apoyado en un talento fenomenal y una personalidad avasallante, Lully fue acaparando nombramientos y poder, los que eran utilizados para que cualquier posible adversario tuviera frente a sí caminos dificultosos y con pocas posibilidades. Sin piedad y con una eficiencia llamativa, fue desplazando a músicos tan notables como, por ejemplo, Robert Cambert, el autor de "Pomone", de 1671, la primera ópera de relevancia en Francia. Gracias a Lully, apenas un año después, Cambert estaba emigrando a Londres, desempleado y sin alternativas. Más allá de su música y sus conductas, Lully también quedó en la historia por ser, tal vez, el único "mártir" de la ejecución musical: dirigiendo su "Te Deum", en la Eglise des Feuillants, por la recuperación de la salud del rey, se clavó en un pie el bastón que los directores utilizaban batiéndolo firmemente contra el piso para marcar los tiempos. La herida se engangrenó, se opuso a una amputación y murió poco tiempo después.
  • Antes de eso, Lully había tenido otros episodios ingratos con los miembros inferiores, aunque no con los suyos. En 1664, se estrenó su "Miserere" con la asistencia del rey. Luis XIV, sobre un mullido almohadón, se arrodilló durante todo el tiempo que duró la obra. Toda la corte siguió su ejemplo. Al finalizar, el monarca le preguntó al conde Grammont qué le había parecido la música. "Majestad, es muy agradable para el oído, pero Lully tendría que escribir obras que fueran menos duras para las rodillas."

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