
Calle 13, la revolución y el propio marketing
A estas alturas, nadie podrá dudar de que el rapero es el trovador de estos tiempos. Como juglares enojados con el planeta en el que viven disparando sus verdades como balas certeras. En el hemisferio hispanohablante de esa expresión declamativa, que tiene al inglés como lengua de origen, la más elaborada propuesta es desde hace ocho años la de Calle 13. Las músicas de Eduardo Cabra Martínez (Visitante) son muy originales. Las letras de su medio hermano René Pérez Joglar (Residente) son agudas e inspiradísimas.
Definida como una banda de música urbana, surgió en Puerto Rico y con el tiempo fue afilando su discurso hasta volcarlo hacia lo social y político de carácter regional. También tomó posición dentro del mercado de la música con una actitud rebelde, utilizándolo para viralizar su mensaje. Y la industria lo vio al revés: difundir a Calle 13 para obtener excelentes dividendos, que es lo que consiguió. Cada paso que da el grupo tiene una gran repercusión, pero ahora desde la producción independiente, con su próximo disco Multi-Viral.
Entre los anuncios de lanzamientos de nuevos cortes de difusión, previos a la salida de un disco, pocos pueden ser tan interesantes como los álbumes de Calle 13. Un tema compuesto junto a Julian Assange (el señor WikiLeaks), hace un par de meses; o esta última semana, el estreno de "El aguante", que es un elogio de la resistencia de los pueblos y una manera positiva (y de buen marketing) para comenzar una gira de conciertos que tendrá el sábado próximo su primer show, en Buenos Aires.






