
"Campanas tubulares", a trienta años de su estreno
Mike Oldfield volvió a grabar su creación de 1973
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Tres décadas atrás, el músico inglés Mike Oldfield tenía casi veinte años, muchos sueños y poca suerte. Pero, aunque no lo supiera, su vida estaba por dar un vuelco.
Desde los 14 intentaba ganarse la vida como músico. Había tocado con el Soft Machine Kevin Ayers, con algunos arregladores clásicos experimentales y con el saxofonista de avant jazz Lel Coxhill. Mientras batallaba el día a día fue dándoles forma a las composiciones que serían conocidas como "Tubular Bells".
Ese álbum que cambiaría su destino lo fue grabando, de a ratos, en las horas de estudio que le facilitó Richard Branson. Otro personaje clave en esta historia, Branson tenía en ese entonces un modesto servicio de venta de discos por correo y, aunque él tampoco lo sabía, su vida también iba a cambiar.
Terminado el álbum, en el que Oldfield tocó casi todos los treinta instrumentos que se utilizaron, el músico salió a ofrecerlo a cuanto sello había en Inglaterra. En todos lados recibió como respuesta una absoluta falta de interés. Branson, entonces, decidió crear un sello propio para editarlo. Así nació Virgin Records, una editora discográfica que llegó a extenderse hasta ser cadena de disquerías y línea aérea.
"Tubular Bells" fue el primer disco conceptual de rock instrumental inglés que logró impactar en el mercado norteamericano. Lo ayudó, en parte, que el tema que abre la placa se usara en la película "El exorcista". Imparable, vendió más de 16 millones de copias en el mundo, ganó el Grammy a mejor composición instrumental y en junio de 1973 Oldfield lo presentó en vivo, en el London Royal Festival Hall, junto a miembros del grupo Gong y, como invitado especial, el rolling stone Mick Taylor.
Poco después, los vientos cambiaron, y los elogios se transformaron, casi, en mueca burlona. Sin embargo, quienes no vivieron directamente aquellos años de pasiones sinfónicas y choques punk lo han revalorizado; como Mushroom, de Massive Attack. También Chandrasonic, el guitarrista de Asian Doub Foundation, que lo considera "una pieza musical hipnótica y muy contagiosa", y Phil Hartnoll, de Orbital, para quien es la "versión acústica de "Autobahn", de Kraftwerk".
Oldfield, por su parte, decidió festejar las tres décadas de aquel hecho que cambió su vida, y sus cincuenta años, grabando nuevamente, compás por compás, la obra en cuestión, que acaba de lanzar como "Tubular Bells 2003". Otra vez, él es quien vuelve a tocar todos los instrumentos, y también se ocupa de la producción.
Dice que quiso aprovechar la tecnología de hoy para lograr lo que ideó entonces, pero que las máquinas de hace treinta años no le permitieron obtener. Asegura que, cada vez que ponía aquel disco, lo que escuchaba eran los errores. Y que si no lo hizo antes es porque había una cláusula en el contrato que se lo impedía por 25 años. O tal vez lo empuja el extraño deseo de que, nuevamente, comience a soplar el mismo viento.




