Canciones con tonada cuyana
Jorge Viñas y Pocho Sosa presentan juntos un espectáculo
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Entre cuecas y tonadas , como dice el nombre del espectáculo que se presentará el próximo fin de semana en el teatro ND/Ateneo; pero también entre valses criollos y gatos, o tal vez algún cogollo. Porque quienes estarán presentes sobre ese escenario, además de Grupo Puntano, son los cantores Jorge Viñas y Pocho Sosa, dos referentes de la música mendocina. Y habrá una invitada especial: Mercedes Sosa. Estos cuyanos, como la tucumana Mercedes, crecieron artísticamente con el denominado Nuevo Cancionero. Y quizá se pueda decir que Jorge Viñas y Pocho Sosa pertenecen a una generación intermedia que se ubica entre algunos patriarcas y las nuevas camadas de músicos de Cuyo.
Lo de "generación intermedia" habrá que dejarlo de lado por un rato, porque a Viñas no le cae bien. Y lo expresará durante la charla con LA NACION. En cuanto al espectáculo que ofrecerán, asegura que va a ser superior a la presentación que hicieron con Pocho en la última edición del festival folklórico de Cosquín. "Aquello fue una miscelánea -dice-. Esto va a ser una muestra más clara y evidente y con mejor sonido. En Cosquín no hubo un muestrario como habríamos querido. De todos modos, la presencia de la música cuyana en Cosquín fue algo muy importante. Y también empiezan a sonar vientos de una mayor presencia de nuestra región en Buenos Aires. Por eso hay que sumar lo positivo, como principio sociológico fundamental. A partir de allí, este espectáculo será superior."
Viñas recuerda que cerca de 150 intérpretes argentinos y extranjeros grabaron su obra, incluidos Mercedes Sosa y Los Chalchaleros. "No soy un invento promocional. Se que los diarios argentinos no lo conocen, pero nunca me interesaron las grandes promociones. Simplemente traté de hacer bien mi trabajo."
-¿Qué pasa con la música de Cuyo, quedó un poco relegada?
-Eso ha ocurrido. No hay una diáspora grande y muy evidente de nuestras provincias. Por eso tienen mayor presencia las comunidades que han venido, especialmente del Norte y el litoral, a Buenos Aires. Pero, como dice la letra, "nosotros nos iremos yendo, pero la tonada jamás morirá". Muchos intérpretes se quedan allá, en Mendoza, San Juan y San Luis; es que los precios de Buenos Aires son difíciles de pagar. Yo tengo casi 40 años acá. Tuve que hacer una tarea titánica para sostenerme, luchar y tener un nombre. Llegué a Buenos Aires y viví durante cinco años en la pieza de una pensión, con mi señora y mi hija. Luego nació mi hijo y alquilé un departamento. Pero esto no ocurre sólo en la vida de los artistas, sino en la de cualquier ser humano. Después, cuando empecé a grabar, las cosas cambiaron.
-¿Y no se lo puede considerar de generación intermedia?
-Tal vez por la edad y por los tiempos que me han tocado vivir, pero no me siento así. Creo que la música está bien o mal hecha y lo que importa es el producto que manejás. Podés tocar una cueca o una tonada netamente criolla con una altura que la transforma en atemporal. Por eso no se es más viejo ni intermedio. En cuanto a la composición, a veces compongo cosas muy criollas y sencillas para que se puedan manifestar los que no tienen mucha preparación musical, y también he grabado cosas de Bach, porque tengo la preparación para hacerlo. Yo alguna vez escribí una obra llamada "Mendoza, madre de vendimia" justamente por la gran diferencia que había entre lo tradicional y el Nuevo Cancionero. Había un enfrentamiento que no nos conducía a nada. Por eso escribí: "Tengo una tonada nueva, tengo una tonada vieja/ Se pelean por ser bellas porque me hablan de mi tierra".
-¿No existe hoy una nueva camada de músicos de Cuyo?
-Hay generaciones que se han perdido por falta de estímulo. No pretendo que sea comercial, porque para eso hay caminos que tienen que ver con lo cuantitativo, pero sí que quienes están en los estamentos culturales tiendan a preservar a esta gente.
-¿Y qué más se necesita?
-Necesitamos más presencia en Buenos Aires, son pocos los que perseveran. No pretendo que sufran, sólo digo que, lamentablemente, eso me tocó vivir. Por eso me he sentido orgulloso. Y siempre he mantenido con la música a mi familia. Cuando el trabajo es serio la gente te sigue. Así se va generando la fuerza para continuar. Hoy, los que están en el folklore, en cualquier parte del país saben quién es Jorge Viñas.



