
Canciones "sin arreglo"
El músico se convirtió en un ekeko para mostrar su nuevo CD
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Todos los caminos conducen al... ¿peronismo? Esta puede ser la conclusión a la que se llega luego de conversar durante una hora con Chango Farías Gómez.
El hombre está palpitando el fin de semana electoral. Pero en horas de veda política hay que mantener la cautela. Además, el músico tiene el entusiasmo puesto en un CD que llegará a las disquerías en pocos días. El material muestra en su portada a un ekeko ("abundante" y "peronista") con el rostro y los anteojitos del Chango. El librito del CD registra cuatro momentos que el músico quiso destacar de su larga carrera, y las pistas del álbum contienen un repertorio del que esta noche se podrá escuchar en vivo un buen adelanto.
Luego de muchos años de trabajar con arreglos vocales -desde los años sesenta, con los Huanca Hua, el Grupo Vocal Argentino y luego con M. P. A.-, se animó a poner su voz en el rol protagónico de tradicionales del folklore como "Zamba del Carnaval", "Nostalgias tucumanas", "Zamba del grillo" ("con un tratamiento curioso que va a dar que hablar", anuncia), el tango "Vieja viola" y "Te recuerdo Amanda", de Víctor Jara; la mayoría de las veces con instrumentaciones mínimas y otras con sus habituales ocurrencias rítmicas y armónicas. También incluyó "París, junio del 78", que escribió para su hijo Facundo, mientras estaba exiliado en Europa.
"Mi hijo tendría unos 4 años. Ese tema tiene que ver con el amor y el hecho de extrañar a alguien, surgió en un momento cuando estaba deprimido después de tiempo de no verlo", dice con un sabor amargo en sus palabras que se corta con la llegada y el saludo de su hija Micaela: "Hola Papu", dice.
Y su "Papu" sonríe y promete que después de la entrevista saldrán para la sala de ensayo porque hoy, en el teatro Ateneo, además de su banda y de varios invitados, Farías Gómez quiere compartir el escenario con sus hijos.
-¿Por qué el disco se llama "Chango sin arreglo"?
-El nombre lo puso mi hermana (Marián) casi sin quererlo. El juego de palabras me gustó. Yo comencé con algo que sorprendió y creó las antinomias. Apareció el término proyección folklórica. Profundicé mi tarea de arreglador y como toda mi vida hice eso, en este disco quise tocar la guitarra y cantar, a pesar de que nunca me gustó mi voz. Claro que terminé agregando más músicos.
-Lo grabaste hace casi un año, ¿por qué sale recién ahora?
-Porque veo cómo los músicos pagan para tocar. Pasan a ser parte de un proceso industrial. Los chicos de Bandana o Mambrú cobran un sueldo, pero el negocio es de otros. El talento es de ellos, pero son un insumo que forma parte del inventario: sillas, computadoras, cinco cantantes...
-Además del nuevo CD querés crear una escuela de música.
-De formación de músicos profesionales. Tengo un repertorio para que trabajen, un método y un posgrado de introducción a la música sinfónica. Vivo en Córdoba hace más de un año. Allá toqué con músicos de muchos lugares; es un buen laboratorio y puede ser multiplicador de la idea.
-¿Qué clase de artista sos?
-Uno inquieto. Juego en primera, tengo el respeto de mis pares. Para este disco vino a grabar Mercedes Sosa, a quien respeto y admiro. También tengo éxito en los lugares donde voy a tocar. Por ese lado estoy tranquilo. Además, soy sencillo. No tengo espíritu de divo. Me siento orgulloso de ser argentino y, como argentino, me siento orgulloso de ser peronista.
-¿Peronista o menemista?
-Sin el peronismo organizado, el país es un caos. Es como un elefante dentro de un bazar. Creo que, por su manera de analizar la política, el peronismo es el capacitado para llevar adelante las cosas y pienso que Menem es quien puede hacerlo. Pero gane el que gane, hay que ayudarlo para que le vaya bien. Lo digo en serio... También soy amigo del Perro Santillán y apoyo su lucha.
-¿No hay contradicción en eso?
-No. El peronismo ha nacido de las luchas.
Para agendar
Sin arreglo, Farías Gómez adelanta su próximo CD. Ateneo Paraguay 918. Hoy, a las 21.30. Entradas desde 10 pesos.

