
Cuando la geografía se hace canción
Liliana Herrero, Hugo Fattoruso y Luiz Carlos Borges, tres países en un recital
1 minuto de lectura'

PUNTA DEL ESTE.- En tiempo de asperezas limítrofes, nunca más oportuno el relevamiento de la topografía musical que viene levantando de la zona, ya desde hace un tiempo, Liliana Herrero, con su reconocida energía, emoción y voz bien templada.
A Litoral , su bello álbum doble conocido en 2005, donde entrelaza con garra y corazón melodías de nuestro Paraná con otras de Uruguay, se suma, de a poco, la segunda parte de una trilogía ambiciosa: sondear también los sonidos profundos de Brasil, para seguir luego con los de Paraguay.
Por eso no extrañó, noches atrás, la gran cumbre -una suerte de versión melódica del Mercosur- que reunió sobre el escenario del Club de Jazz & Restaurante Medio & Medio a dos viejos conocidos como Liliana Herrero (Argentina) y Hugo Fattoruso (Uruguay), que bien saben ensamblarse, más los ricos aportes del "gaúcho" Luiz Carlos Borges (de Puerto Alegre, Brasil).
Precisamente, el acordeón endiablado de Borges puso su firme vértigo e identidad lugareña entre los suaves juegos tímbricos del muy inspirado percusionista Mariano Cantero, las eximias cadencias pianísticas de "Fatto", abrevando por momentos en el jazz, y el acompañamiento ajustado de Matías Arriazu en guitarra, que permitió a Liliana Herrero mostrar una punta de lo que se viene: avanzar melódicamente hacia el Brasil más autóctono y menos "for export".
En tanto, la folklorista recorrió, con sus habituales toques vanguardistas y su increíble manera de decir y entonar, un repertorio donde no faltaron clásicos como "Lapacho" y "Algarrobo, algarrobal", con los que empezó y terminó, respectivamente, su recital, Borges no sólo se hizo oír con los muy coloridos subrayados mesopotámicos de su acordeón, sino que levantó la temperatura de la sala al cantar "Asa Branca" y dominar uno de los momentos de solo instrumental con mixturas del folklore del sudeste brasileño, combinadas con la milonga argentina y el candombe uruguayo, que enriquecieron con sus valiosos aportes Cantero y, especialmente, Fattoruso.
Por su parte, Liliana Herrero alcanzó momentos de gran intensidad al interpretar las canciones uruguayas "El tiempo está después", de Fernando Cabrera, y "Tierra adentro", de Ana Prada, con una entrega que no decayó en toda la noche.
Leandro Quiroga Ferreres, responsable de la cuidada y variada programación de verano de Medio & Medio, no sólo produjo el mencionado álbum de Herrero, sino que está abocado también al ambicioso proyecto de llevar adelante Veredas del Sur, un original festival, aún sin fecha, que se llevará a cabo, quizás a lo largo de varios meses, en Brasil, la Argentina, Uruguay y Paraguay. Allí convergerán músicos de la región que sepan ostentar una gran apertura estilística y estén unidos por la identidad con la tierra que los cobija, la calidad y una gran inquietud por ver qué se hace con las tradiciones populares. El objetivo titánico apunta a remozar sus melodías, sin traicionarlas y potenciándolas para que perduren y conquisten nuevos públicos.




