
De Niceto Club a Villa Caraza
El perreo se baila en los boliches
1 minuto de lectura'
En los años 90, la cumbia hizo a Buenos Aires más tropical que nunca. Con su llegada, el reggaetón se insertó en mundillos tan disímiles como el del reggae, el hip-hop y la música tropical. De Boulogne salió El Original, quien, de la mano de los productores de cumbia villera DJ Tero y Andy, incursionó en el cumbietón, invento que está causando furor en las bailantas y en el programa de América Pasión de sábado. El más exitoso es Magoman, quien vendió 60.000 discos con su hit "Bajale suavecito".
Productor, y difusor del hip hop bonaerense, el Maestro Shao salió de Villa Caraza y se encargó de propagar el reggaetón, muy a pesar de su raíz rapera. Hoy reúne a las huestes locales en boliches como La Cueva del Flow (Independencia 1702; jueves, viernes y sábados). Otro difusor es DJ Nim, dueño de Bomboclap Records y responsable, junto con Villa Diamante, de las fiestas Zizek. Los miércoles, Niceto Club (N. Vega 5510) se inunda de reggaetón, cumbia electrónica, dancehall y otros ritmos urbano-caribeños. Allí suele descollar Cinba, una DJ que lleva dos años difundiendo este ritmo. "Opto por pasar el reggaetón consciente -cuenta Cinba- y no tanto el sexual." Pero, sin dudas, la exponente principal es Princesa. "Vengo de la cultura afro y del dancehall -cuenta Princesa-. Lo mío son las letras con mensaje y no ese reggaetón que denigra a las mujeres." Entre los hombres se distingue Trova-D y su disco debut, Contraatacando.





