
Dionne Warwick y un popurrí de viejos hits
Anteanoche se presentó en el Gran Rex
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Desde el comienzo del recital que Dionne Warwick ofreció anteayer en el teatro Gran Rex quedaron claras las reglas que iban a regir el desarrollo del show. Sin ningún aditivo, Warwick iba a ofrecer buena música y pocas palabras sin dejar que nada ni nadie atentara contra su espectáculo.
Cuando se abrió el telón, ella y los músicos que la acompañaban (dos secciones de percusión, dos tecladistas, un bajista y una pianista) comenzaron el recital con una versión del clásico de Burt Bacharach, "Close to You". Al finalizar el tema, la cantante saludó a su público, pero se detuvo para regañar a alguien, ubicado detrás del escenario, que estaba haciendo ruido. "Acá estamos haciendo un show. No molesten", dijo la diva y volvió al centro del escenario con un gran sonrisa.
A este inconveniente le siguió una pequeña explosión de una lamparita que reventó, pero a pesar de los malos augurios, el recital habría de continuar con éxito. Warwick, que llevaba puesto un vestido largo negro y un saco dorado brillante, le prometió al público un show que describió como "un corto paseo por el camino de la memoria" y pidió que se sintieran libres de aplaudir y cantar. "La orden de esta noche es pasarla bien", dijo, con sonriente autoridad.
Lo que siguió fue una serie de canciones interpretadas sin descansos, casi como un medley. Así pasaron "Walk On By", "Anyone Who Had a Heart", "Never Get to Heaven", todas interpretadas con su estilo que combina un manejo muy cuidado de la voz con una apariencia de sencillez. La única interrupción sucedió en medio de "A House Is Not a Home", cuando sonó un teléfono celular. Warwick le hizo una seña a la pianista y directora de la banda, quien ordenó a la banda que dejaran de tocar. "No puedo creer esto", dijo enojada. Después sonrió y en tono de maestra que está por perder la paciencia agregó "Este es un buen momento para apagar sus celulares".
Como si nada hubiera sucedido, concluyó el tema y siguió con "I m Never Gonna Fall in Love Again", "Message to Michael", "This Girl Is in Love", "I Say a Little Prayer", que fue una de las más aplaudidas, y "Heartbreaker". "Ahora voy a cantar algunos temas de un país de América latina que he convertido en mi hogar", dijo Warwick, antes de comenzar con una seguidilla de canciones brasileñas, que incluyeron "Wave", "Aguas de marzo" y "Brasil".
El ritmo continuó con una versión casi caribeña de "Do You Know the Way to San José?", una de sus canciones más exitosas y "I ll Never Love This Way Again" y una excelente interpretación de uno de los temas más famosos de Burt Bacharach, "What the World Needs Now".
Warwick presentó después a su nieta, Cheyenne Elliot, que tiene 12 años y una voz casi tan potente como la de su abuela. Después de que Cheyenne cantara "Put Your Records On", un tema de estilo adolescente, abuela y nieta hicieron a dúo "Love Will Find the Way", tema que ambas grabaron para el nuevo disco de Warwick y que fue escrito por el hijo de la cantante.
El cierre llegó con Warwick y Cheyenne cantando el hit "That s What Friends Are For", que grabó en 1985 con su prima Whitney Houston. El público entusiasmado aplaudió de pie y se quedó varios minutos mirando al telón cerrado, pidiendo un bis que nunca llegaría.





