
Dos típicos ingleses fundamentalistas
El dúo acaba de editar un nuevo CD
1 minuto de lectura'
MADRID (El País).- Los británicos Neil Tennant y Chris Lowe, desde hace veinticinco años bautizados Pet Shop Boys, lanzaron un disco elegante y peleador, "Fundamental", con canciones para la disco, suntuosas melodías y críticas políticas, pero sin renunciar a su refinamiento cultural.
Por eso estamos en el hotel Puerta de América, en Madrid, donde la entrada es una explosión de colores vivos, con palabras escritas en diferentes caligrafías e idiomas. Chris, arquitecto frustrado, se moría por conocer el hotel: "Han contratado a 19 estudios, cada piso es único". Inspeccionan ansiosos la suite de las entrevistas, obra de Arata Isozaki.
Estudiamos la carta del desayuno, platos desde 10 euros (huevos con jamón) a 260 (blinis con caviar). Neil suspira: "Aunque lo pagara [la discográfica] EMI, no me atrevería a pedir algo que cuesta 260 euros".
-Ok, hablemos de dinero: tras 20 años de éxito ¿son una empresa sólida?
Neil: - Hemos visto a muchos arruinarse. ¿Recuerdas a MC Hammer? Cuando se declaró en bancarrota, debía a American Express 29 millones de dólares. ¿Cómo pudo gastarse tanto con una tarjeta?
Chris: - Nunca hemos despilfarrado. Nos permitimos caprichos como conciertos que perdían dinero pero equilibramos gastos e ingresos. Además, cotilleamos con Paul McCartney, su oficina está cerca de la nuestra. De forma sibilina, nos sugiere inversiones [risas].
Un grupo bipolar
Ellos están felices: "Fundamental" junta poderosos hits para las pistas con suntuosas melodías, críticas políticas con disecciones de emociones. La bipolaridad de los Pet Shop Boys tiene esas cosas. Chris habla con pasión del minimal maquinero mientras Neil reivindica al compositor minimalista Gavin Bryars y su "Jesus Blood Never Failed Me Yet", una obra magna [dura 75 minutos en el CD grabado con Tom Waits] que le obsesiona. Yo ando intrigado por su cuelgue con Rusia: son visitantes habituales y participaron desde Moscú en Live 8, el evento de Geldof-Bono.
-¿Qué tiene Rusia?
Neil: - Nos fascina el arte de la revolución, claro; hacemos conciertos donde le ponemos música al film "El acorazado Potemkin" [el film mudo donde Eisenstein evocaba la rebelión de los marineros en Odessa en 1905]. Pero ellos también están obsesionados por nosotros. Realizaron una encuesta entre escolares para averiguar qué imagen tenían de Inglaterra. Y salió que consideraban a los Pet Shop Boys como los típicos ingleses. Nos asombró.
-¿No les asusta el implacable poder que acumula Putin?
Neil: - No, Putin pasará. Aunque su control sea brutal, debe someterse a elecciones. El modelo que da miedo es el chino: un régimen represivo, donde el individuo no cuenta para nada, pero con economía de mercado. Los gobiernos occidentales se ponen melindrosos con China; en realidad, nuestros amados líderes envidian el modelo chino.
Supongo que se refiere a Blair y Bush, cuya peculiar relación ha inspirado el tema "I m With Stupid". "Sí, son dos miserables: «no importan las libertades, lo que importa es vencer al terrorismo». En los Estados Unidos espían las llamadas telefónicas, los correos electrónicos, hasta los libros que compras. En Gran Bretaña quieren instaurar un documento de identidad, algo que hemos rechazado históricamente. Pero ya somos el país con más cámaras de vigilancia. No les debes conceder nada ya que no te lo devolverán", dice Neil, y Chris remata: "Durante la Primera Guerra Mundial limitaron los horarios de los pubs para que los obreros no se emborracharan. Bien, sólo un siglo después se ha modificado un sistema con resultados perversos: al ser escasas las horas en que se abrían los pubs, los ingleses beben más rápido y llevan mal el alcohol".
1- 2
Inés Estévez: su deseo de escapar del estereotipo y por qué siente que, aunque “no encaja” en este mundo, el trabajo la salva
3Cómo vivió Mirtha Legrand las horas previas a su cumpleaños: un reencuentro, un detalle en la vajilla y un premio
4La noche de Mirtha: del brillante look de la Chiqui en la previa a su cumpleaños 99 a sus consejos para mantenerse espléndida


