Einstürzende Neubauten: destruir para crear, el secreto de la banda con el mejor disco del año

Einstürzende Neubauten continua creando a partir de la destrucción de conceptos
Einstürzende Neubauten continua creando a partir de la destrucción de conceptos Crédito: https://neubauten.org/en/media
José Navarro
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9 de junio de 2020  • 20:18

Berlín, 1980. En el medio de una ciudad que es un caldo de cultivo de expresiones artísticas, un grupo de jóvenes hacía su debut musical con una consigna clara: "Hay que destruir para poder construir". Sus pocos recursos materiales, pero lucidez extrema, hacen que su camino sea esculpido a sangre y fuego. Los instrumentos musicales son reemplazados con elementos encontrados muchas veces en la basura o fabricados por uno de sus miembros. Las letras que terminan de definir la ecuación son de una sinceridad apabullante. Técnicamente es una banda de rock, pero con su trabajo terminan de redondear lo que se definiría como música industrial, un concepto ya elaborado con artistas de vanguardia como Throbbing Gristle, desde el Reino Unido, y los trabajos experimentales del compositor Karl Heinz Stockhausen.

La banda en cuestión se llama Einstürzende Neubauten ("Edificios nuevos que se derrumban") en referencia a los complejos habitacionales construidos en algunas ciudades Alemanas post guerra, cuya característica principal es su fragilidad. Una contradicción extrema: algo nuevo que se destruye a sí mismo. La reputación de la banda crece de manera exponencial debido a sus inolvidables shows en vivo, en que los espectadores se veían envueltos en una especie de catarsis sonora, atrapados en un espacio donde perderse o encontrarse. Los discos de esos primeros años son testamentos de experimentación y crudeza y llevan su universo sónico a un plano psíquico desregulado y atemporal.

Al frente de la banda está su líder y cantante Christian Emmerich, conocido como Blixa Bargeld, un personaje mítico a esta altura, que en aquellos años con una imagen casi apocalíptica, cantaba desde el alma mientras rasgueaba una guitarra desafinada y con algunas cuerdas de menos. Su impacto visual fue decisivo: en 1982 durante la que sería la última gira con su banda, The Birthday Party, Nick Cave quedó impresionado al ver una presentación de Einstürzende Neubauten en televisión. Ya tenía en mente su carrera solista como próximo proyecto: Nick Cave and the Bad Seeds. Unos días después de conocer personalmente a Blixa Bargeld no dudó en ofrecerle formar parte de esta nueva encarnación musical. Con una absoluta libertad artística -dentro de los parámetros que la banda permitía-, Blixa ejerció su papel de guitarrista y colaborador durante veinte años, hasta que en 2003 decidió dar por terminado su papel junto a Cave para dedicarse de lleno a Einstürzende Neubauten. "Estar en una banda como los Bad Seeds y editar a la vez siete discos con mi propia banda me agotó y me obligó a tomar una decisión al respecto".

Si bien los postulados originales de su banda se fueron aplacando con los años en beneficio de trabajos con melodías más delicadas, silencios perturbadores y elementos electrónicos, su camino de experimentación estuvo siempre presente. Desde la practica dadaísta, las ciencias sociales, Walter Benjamin y su nueva obsesión, la gentrificación, Bargeld terminó convirtiéndose en un personaje de los que no abundan en el arte popular.

Blixa Bargel en su interpretación de Blume

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Ante la imposibilidad económica de editar material nuevo, en 2003 creó un proyecto de financiación directa entre los seguidores de la banda. La idea concebida por Bargeld y su esposa, la artista Erin Zhu, rinde sus frutos y al año siguiente se edita Perpetuum mobile. Este novedoso sistema de financiación aporta nuevas aristas: la seguridad de una independencia total en cuanto al contenido de la obra y un contacto directo, familiar y concreto entre las dos partes íntimamente involucradas: público y artista. Este sistema fue implementado con éxito por otras bandas como los norteamericanos Swans, que inclusive en sus lanzamientos bajo esta modalidad incluyen a todos los colaboradores en los créditos finales como Productores Ejecutivos.

En 2007, EN, edita Alles wieder offen (Todo abierto de nuevo) y en 2014 sacan Lament, que no había sido concebido como tal, porque se trató de un proyecto en conmemoración de la primera guerra mundial y que fue grabado durante un año.

La banda siguió en actividad, haciendo giras esporádicamente y con diversos proyectos por separado de cada uno de sus integrantes. Pero el núcleo duro de la banda, Blixa Bargeld, Alexander Hacke y N.U. Unruh, percusionista y encargado de diseñar y construir los diferentes instrumentos especiales que la banda suele usar desde sus inicios, decidió volver a grabar. Se trata de la formación más firme de EN desde que en 1994 el bajista Mark Chung y al año siguiente el percusionista F.M. Einheit deciden abandonar la banda.

Ahora, trece años después de su último trabajo presentan un nuevo disco, titulado Alles in Allem, algo así como Dentro de todo, en el que los paisajes sonoros de decibeles altos dan paso a una sucesión de melodías de una hermosura y una calma aparente por arriba del promedio de cualquier banda de rock. Pueden llegar a sorprender al público advenedizo, pero siguen la evolución casi lógica de los últimos años de la banda, en los cuales las expresiones como el silencio, pueden ser igual de efectivas que los gritos o sonidos más disonantes.

Alles in Allem

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Si bien el periodo de gestación de este nuevo trabajo se extendió más de la cuenta, el resultado es superlativo, con un sistema de composición que incluye frases significativas de veinte seguidores de la banda escogidos al azar, y la suma de experiencias y fragmentos de recuerdos, emociones y diálogos que Blixa Bargeld iba anotando meticulosamente. El desarrollo de una especie de enorme rompecabezas sonoro y experimental que trasciende el resultado musical.

Hace muchos años, el crítico y periodista Británico Simon Reynolds escribió: "El próximo paso en la carrera de Einstürzende Neubauten sería desaparecer, o morir". Su reinvención no estaba contemplada por nadie. Quizá la evolución lineal y típica de todo organismo no se aplica para este caso que creó quizá el mejor símbolo de banda de rock de la historia.

Los comienzos en los ochentas, situacionismo punk y vanguardia industrial

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Con un amplio catálogo musical que se extiende desde 1980 hasta la fecha, Einstürzende Neubauten abrió un camino cultural enorme, por el cual transitan sin problemas de tiempo o espacio: el control absoluto de su obra como testamento o legado. Y con la certeza de que siempre hicieron lo correcto, destruir para crear.

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