
El cantante de las añoranzas
Su repertorio volvía recurrentemente a su condición de inmigrante italiano
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El cantante Nicola Paone falleció de neumonía en un hospital de Albuquerque, Nuevo México, durante la última Navidad, según informó PRNewswire.
El intérprete, que alcanzó la fama a mediados del siglo pasado al popularizar temas como "Ué paisano" y "La cafetera", tenía 88 años.
Paone nació en Pennsylvania, Estados Unidos, y era hijo de inmigrantes italianos. Cuando tenía 5 años su familia decidió regresar a Sicilia. Pero diez años después Nicola volvió a América porque allí lo esperarían mejores oportunidades. No se equivocó.
Durante dos décadas vendió miles de discos en Estados Unidos, Italia y en varios países de América del Sur, especialmente en la Argentina, donde hasta llegó a ser prohibido por la Revolución Libertadora.
Paone le cantó a su condición de inmigrante italiano en América con frases simples y, muchas veces, pegadizas; de ahí que tuviera tanta aceptación entre quienes se sintieron sus pares. El lo quiso de esa manera. Incluso, en su juventud decidió cambiarse el nombre con el que fue inscripto (Nicholas) por el de Nicola.
Sus canciones eran una inyección de ánimo y esperanza contra la nostalgia de los que estaban lejos de su tierra. A la Argentina llegó por primera vez a principios de la década del cincuenta. Rápidamente se convirtió en una figura convocante. A tal punto que luego de un recital el público lo siguió hasta el Hotel Alvear, donde estaba alojado. Y debido a la numerosa concurrencia se debió cortar el tránsito. Tras la insistencia de los fans, Paone cantó a capella desde la ventana de su habitación.
En julio de 1953 se estrenó en las salas del Broadway y el Luxor "Ué ... Paisano", la producción de Argentina Sono Film dirigida por Manuel Romero que tomó el título de la canción de Paone.
"Realizada para dar ocasión al popular cantante de intervenir en una producción de nuestros estudios en Buenos Aires, bien se advierte que en él y en su éxito se ha confiado exclusivamente -decía LA NACION en las crónicas de aquellos días-. Un argumento muy simple y débil, como su realización, sólo ha contado con la figura de Paone y su arraigo en el público que lo sigue. Sus canciones y su voz comunicativa son así el apoyo del leve tema(...)".
Los inicios y el retiro
La actividad artística de Paone había comenzado en el circuito italiano de variedades. A fines de los cuarenta, cuando su convocatoria había aumentado, probó suerte en escenarios más grandes durante una gira por Estados Unidos.
Luego llegaron los periplos por América latina hasta que a finales de los cincuenta comenzó a poner atención en la gastronomía, una actividad que poco a poco lo alejó de los escenarios.
En 1958 decidió abandonar la actividad artística: "Porque no es un seguro para ningún futuro", afirmó. Ese año abrió un restaurante en la Calle 34 Este de la ciudad de Nueva York, famoso por su variada bodega y sus platos de cocina italiana, y muchas veces frecuentado por empresarios y figuras de la política y el espectáculo.
Desde entonces regresó a su primer amor, la canción, en algunas oportunidades. En 1964 volvió a la Argentina tras aceptar la oferta de un amigo que incluía un contrato en Canal 9, radios y clubes. Esa vez trajo un nuevo repertorio ("Tres compadres", "Luna americana", "Cárcel y libertad", "No es cierto" y "Llévale una flor a la Virgen mía"), pero sin ánimo de retomar los escenarios como actividad exclusiva. "También Paone debe renovarse. No se puede parar el mundo", decía. Sin embargo, al mismo tiempo hablaba de su vida en Nueva York y del negocio que lo había tenido ocupado durante el último lustro. Aunque el público volviera a consagrarlo con otro éxito igualmente seguiría con su restaurante.
Su historia poco conocida de tenor ligero, su pasión por Bach o los mayores éxitos conseguidos en la música popular eran material para un álbum de recuerdos que más de una vez debieron revivir. En diciembre de 1996, luego de más de tres décadas sin actuar en Buenos Aires, Paone regresó para presentarse en programas de televisión y en el teatro Astral.
A pesar de la ausencia, muchas de sus canciones siguieron sonando aunque más no fuera en la sobremesa de una reunión familiar.
Recuerdos de Divididos
El grupo Divididos lo recordó para cerrar su último CD, "Vengo del placard de otro", con el famoso "Ué paisano". Y cuando el trío presentó la placa en vivo -en septiembre de 2002, en el Estadio Obras- invitó a Andrea Prodan (hermano de Luca) y a Gino Renni para el bis del show con esta canción.
Paone vivió durante varias décadas con su esposa, Delia, en Nueva York. Tuvo un hijo y dos nietos. Mañana y pasado mañana sus restos serán velados en una casa funeraria de esa ciudad. Y el sábado se celebrará una misa en su honor en la iglesia de Nuestra Señora de Fátima (Our Lady of Fatima Church) de Scarsdale, Nueva York.
Su familia pidió que no se envíen ofrendas florales, sino que se contribuya con fundaciones de investigación sobre las enfermedades de Alzheimer y de Parkinson.



