El "hermoso ruido" de la guitarra de Kevin Shields vuelve a estar en el aire
My Bloody Valentine editó su primer álbum desde Loveless (1991), el disco leyenda del "noise pop", y un documental rastrea la importancia de ese subgénero en la música actual
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A cinco años de reagruparse y a más de veinte de aquel último álbum de la banda que resquebrajó el sonido de los 90 llamado Loveless, My Bloody Valentine acaba de editar finalmente un nuevo trabajo sonoro, una pieza que fans, músicos y melómanos seguidores de Kevin Shields esperaban entusiasmados poder escuchar alguna vez.
Editado a través de su propia página en Internet, el álbum lleva como título las iniciales del grupo –m b v– y contiene nueve canciones con todo lo que hizo de la banda irlandesa una de las mayores influencias de una generación de músicos, aquí, allá y en todas partes ("Los My Bloody Valentine destruyeron el concepto de la canción como primera estrofa, segunda y estribillo. Eso se está terminando y me encanta. Admiro a los grupos que se la juegan así", llegó a decir en 1990 Gustavo Cerati, quien no casualmente acompañó dos años más tarde a la "movida sónica" local que tanto escuchó a Shields y compañía y que va de Babasónicos a Ariel Minimal y de Carca a los hermanos Esaín).
El esperado m b v –que también se puede escuchar en streaming a través de YouTube– incluye noise pop de alto vuelo o lo que bien podría ser hoy la actualización del shoegaze de fines de la década del 80; subgénero que por estos días también rescata un work in progress como Beautiful Noise (Ruido hermoso), documental basado en Cocteau Twins, The Jesus & Mary Chain y My Bloody Valentine que intenta financiarse a través del sistema conocido como "crowdfunding" en Internet.
Allí, Robert Smith, Trent Reznor y Wayne Coyne, entre otros, confiesan lo sorpresivo y estimulante que resultó aquel sonido de guitarras y texturas sónicas a todo volumen, con la mirada perdida en los pies. Durante los ocho años de realización que lleva el documental, también se registraron los testimonios de los integrantes de esas tres bandas de culto, entre ellos Bobby Gillespi, cantante y motor de Primal Scream que por aquellos años de feedback estridente se acreditaba la batería en el explosivo debut discográfico de The Jesus & Mary Chain.
El ruido patentado por Shields está en el aire otra vez. De hecho ayer Primal Scream estrenó también una nueva canción, "2013", con la participación del guitarrista nacido en Nueva York pero de sangre irlandesa, que renovó el sonido de la banda de Gillespi a mediados de 2000, cuando el regreso de My Bloody Valentine parecía un imposible y decidió sumarse por algunas temporadas a Primal Scream.



