El mejor jazz se escucha en París

El sello Universal lanza una colección de 50 CD con recitales realizados en Francia
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24 de noviembre de 2002  

El escritor y crítico de jazz argentino Carlos Sampayo señala que la encomiable propensión parisina a absorber todo lo bueno que da el mundo y darle carta de ciudadanía no perdió la oportunidad con el jazz.

Ciertamente, entre el género que nació con Louis Armstrong y París existió una suerte de amor a primera vista que, como diría un personaje de Gabriel García Márquez: "Acaso existe otra forma de enamorarse", y así Francia es el segundo consumidor de jazz en el mundo, después de Japón e inmediatamente antes que los Estados Unidos.

Con semejante tradición, es casi natural que la colección Jazz in Paris, formada por unos cincuenta títulos, que editó Universal, sea más que grabaciones, ya que algunas se acercan al papel de documento musical.

En una acertada decisión, la discográfica dispuso editar en el país, y en esta primera etapa lanza diez títulos al ávido circuito de compradores de discos de jazz a un precio muy conveniente: 14 pesos cada uno.

El jazz en París tiene un significado propio, pues es una de sus capitales y donde muchos músicos del género encontraron la comprensión y la simpatía que no obtuvieron en los Estados Unidos. Desde Coleman Hawkins, quizás el primer gran titán del jazz negro que se enamoró de Europa, las actuaciones de los más importantes intérpretes del género fueron una constante, y es así que este material reúne por un lado encuentros inusuales entre músicos norteamericanos con franceses u otros que registran el buen momento de algunos artistas en su paso por la Ciudad Luz.

Es evidente que el jazz y sus músicos son sensibles a la belleza de las ciudades, quizá por ello el género tiene tanta tradición también en Buenos Aires, una ciudad que aún sigue siendo hermosa.

La presentación no puede ser más acertada; las orillas del Sena (su ribera izquierda ), calles típicamente parisinas, cafés, un lateral de la plaza Vendome bajo una nevada nocturna; todas fotos blanco y negro de los años 50 le agregan un interés adicional a esta excelente colección que habla de la seriedad con que algunos sellos discográficos están edificando un catálogo de jazz en la Argentina.

Los diez monumentos

Los primeros diez monumentos editados están apoyados mayormente en músicos norteamericanos, algunos de ellos próceres del jazz. Así, la primera obra es la de Louis Armstrong "The best live concert", en un registro de una presentación de junio de 1965. En el septeto se destacan Buddy Carlett en el contrabajo y Danny Barcelona en batería.

Luego, otros dos trompetistas, Chet Baker y Dizzy Gillespie. Chet Baker aparece en cuarteto con un título que invita a la escucha: "Plays standards", acompañado correctamente por franceses. La grabación es de octubre de 1955, un buen momento para este atormentado artista.

Gillespie, en "The Giant", está con un poderoso sexteto, con Jimmy Griffin en el tenor, Kenny Drew en piano, el genial Pedersen en contrabajo, Kenny Clark en batería y Humberto Canto en percusión. El registro es de abril de 1973.

Dos músicos que son como franceses aparecen en este comienzo. El saxofonista soprano Sidney Bechet y el tenorista Don Byas. Del primero recibimos un legado de la tradición de Nueva Orleáns en París. Bechet, acompañado en este disco por el clarinetista Claude Luter, consigue climas calientes, intensos, como todo lo que toca este gran sopranista. La grabación es de 1948 y 1949, momentos de enorme creatividad en el mundo del jazz.

Don Byas, otro francés por adopción, presenta en "Laura", tema que se hizo conocido a través de un film de Otto Preminger, un repertorio de baladas que muestran su estilo, menos conocido que el de otros, pero que recuerda una mixtura entre Hawkins y Lester Young. El encuentro se registró en abril de 1952.

También está el Stan Getz Quartet, un pequeño seleccionado que armó este saxofonista tenor con Gary Burton en vibráfono, Steve Swallow en contrabajo y Roy Haynes en batería. La toma es durante una gira del cuarteto por Francia y otros países en noviembre de 1966.

Michel Legrand, uno de los grandes compositores franceses, está en "Paris Jazz Piano", acompañado por dos músicos franceses sólidos en el género, como Guy Pedersen en contrabajo y Gus Wallez en batería. Hace un repaso exquisito por standards "April in Paris" y "I love Paris", de Cole Porter, entre otros.

En "Jazz sur Seine", el saxofonista tenor Barney Wilen se reúne con una de las secciones rítmicas de los Modern Jazz Quartet. En efecto, están Milt Jackson, pero en piano, Percy Heath en contrabajo, Kenny Clarke en batería y el aporte de Gana M´Bow en percusión. Grabado en febrero de 1958.

"Bohemia after dark" es lo más modernoso de esta primera entrega de Universal, con el organista Eddy Louiss por dúo de guitarra y batería y en tríos de guitarra, contrabajo y batería. La música fue grabada en diciembre de 1972.

Pero el plato fuerte de esta primera salida es, sin duda, "I made you love Paris", de la gran pianista Mary Lou Williams. Lamentablemente es complicado hallar material de ella. Quizá por su condición femenina (no encontramos otra razón) la pianista es una de las más completas intérpretes y compositoras de jazz, aunque siempre fue colocada en un poco justo segundo lugar. Aqui está acompañada por un trío al que se le suman, según los temas, trompetista o saxofonista. El disco es una excelente demostración del valor de esta artista, que cruzó del swing al bebop sin traumas y su silenciosa influencia sobre tantos otros jazzmen.

Una colección recomendable en cada capítulo.

Los primeros diez

Louis Armstrong:

“The best live concert” Vol. 1.

Mary Lou Williams:

“I made you love Paris”

Sidney Bechet:

“Sidney Bechet et Claude Luter”

Dizzy Gillespie:

“The giant”

Chet Baker:

“Plays Standards”

Don Byas:

“Laura”

Stan Getz Quartet:

“In Paris”

Michel Legrand

“Paris jazz piano”

Barney Wilen:

“Jazz sur Seine”

Eddy Louisse:

“Bohemia after dark”

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