
El rock en el traje del mejor swing
En "Rock Swings", Paul Anka recrea temas de Nirvana, R.E.M., Bon Jovi, y otros
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Hoy, que toda la música se mezcla, se recicla y se consume igual, aunque poca es original y demasiada mira hacia el pasado, la mayor novedad en el género popularizado por voces como las de Frank Sinatra, Bing Crosby, Dean Martin o Mel Tormé no está en manos de jovencitos irreverentes y con ánimos de revolucionar el jazz sino de un señor de 64 años que fue ídolo de las chicas en los años 50, cuando, con candidez, invitaba a poner la cabeza en su hombro.
Paradojas hay muchas, pero pocas como las de Paul Anka, el señor de 64 años, que, luego de más de 120 discos, acaba de comenzar a reinventar su carrera con un muy buen álbum dedicado al swing, al mejor estilo de las big bands de los años cuarenta, pero en el que no recrea sus grandes éxitos como "Diana" o "Put Your Head on My Shoulder", sino versiones de grandes hits de Oasis, Nirvana, Van Halen, R.E.M. o Bon Jovi.
"Rock Swings" se llama el nuevo disco de Anka, editado en la Argentina y en todo el mundo -como para que no queden dudas de su contenido- por Verve, el legendario sello de jazz, y en el que este veterano cantante canadiense reaparece con su privilegiada voz, excelentes arreglos de Randy Kerber, Patrick Wiliams y John Clayton (que terminan resultando la clave de este proyecto) y una orquesta de cuarenta sólidos músicos.
Este Anka es el mismo que de chico quería ser periodista o escritor, pero que a los 15 años hizo su primera grabación y nunca más dejó la música, sobre todo luego de que viajó a Nueva York desde su Ottawa natal gracias a haber ganado un concurso, y sorprendió a los ejecutivos de una discográfica con su canción "Diana", que terminó convirtiéndose en un suceso absoluto en 1957 y un ícono de la nueva música para las adolescentes que, simultáneamente, comenzaban a entusiasmarse con Elvis Presley.
También, claro está, es el mismo que vendió en toda su carrera 15 millones de discos, el que llevó su música y su estampa de galán para chicas buenas a Hollywood o a la TV norteamericana (donde se consagró con su canción para el show de Johnny Carson) o el que se transformó en una máquina de crear hits: compuso más de 900 temas que interpretaron, por ejemplo, desde el mismo Presley, Barbra Streisand y Tom Jones hasta Buddy Holly, Nina Simone y los Sex Pistols.
Este mismo Anka, además, es el que reescribió la letra de la canción francesa "Comme d´habitude"; la bautizó "My Way" y se la ofreció a Sinatra y, desde 1968, como ya sabemos, fue el símbolo de cómo la Voz cantaba a su manera.
Hoy, con su flamante "Rock Swings" y en la piel de un crooner clásico, pero en versión posmoderna, Anka se suma al renovado auge del jazz vocal masculino, que pasa por un momento de particular brillo, aunque es cierto que, a falta de las grandes voces, sólo el inalterable Tony Bennett desafía al tiempo y retiene el cetro del mejor. En ese rubro, Harry Connick Jr., Steve Tyrrell, John Pizzarelli y Kevin Mahogany lideraron la revitalización del género, aunque en su fase más conservadora, en los años 90, período en el que comenzó a destacarse la originalidad sin límites de Bobby McFerrin que, por suerte, sigue en la misma línea.
Pero en los últimos años, más allá de las disímiles incursiones desde el rock y del pop de Rod Stewart, Robbie Williams, Bryan Ferry o George Michael en el inoxidable cancionero de standards, el traje de crooner comenzaron a probárselo talentosos jóvenes como Michael Bublé, Peter Cincotti y Jaime Cullum (el más creativo de todos, y a punto de editar su esperado nuevo álbum, "Catching Tales").
Y mientras Bublé (cuyo debut discográfico, en 2003, fue producido por el mismo Anka) y Cincotti deciden rodearse de orquestaciones recargadas de bronces y de cuerdas para, valga la redundancia, repasar clásicos de manera clásica, este señor de 64 años eligió ahora, como se dijo anteriormente, el lujo de una big band para contar su versión, en clave de swing, sobre qué hizo el rock en los años ochenta y noventa.
"Es sorprendente cómo funcionan las melodías -dijo Anka sobre los temas de su nuevo disco-. Nadie ha tratado realmente de establecer la sensación de standard de esas canciones. Cuando las alejamos de su forma original, suenan como si hubieran sido compuestas de ese modo. He encontrado gente a la que, sin haber escuchado nunca antes esos grupos o esas canciones, le gusta mucho la forma en que se hicieron."
Absolutamente cierto. A "Rock Swings" pueden acercarse los fans de Glenn Miller que no conocen de rock, o los amantes del rock que no conocen tanto a Benny Goodman. Pero quienes se enrolen simultáneamente en ambas categorías podrán sorprenderse por los potentes arreglos de "Wonderwall", de los hermanitos Gallagher; la forma en que el grunge de Kurt Cobain da paso al jazz retro en "Smells Like Teen Spirit" o cómo los Pet Shop Boys se colorean de bossa nova en "It´s a Sin". Pero hay mucho más (temas de Bon Jovi, Billy Idol, R.E.M., Survivor, Van Halen, Spandau Ballet, Eric Clapton, Michael Jackson, Soundgarden, Lionel Richie) en esta caja de sorpresas que diseñó y construyó Paul Anka, el señor de 64 años que acaba de comenzar a reinventar su carrera. A puro swing, con buenas ideas y con una voz intacta.
Rock Swings
Paul Anka
It´s My Life, True, Eye of the Tiger, Everybody Hurts, Wonderwall, Black Hole Sun, It´s a Sin, Jump, Smells Like Teen Spirit, Hello, Eyes Without a Face, The Lovecats, The Way You Make Me Feel, Tears in Heaven (Verve/Universal)





