Festival BUE: Iggy Pop, un artista en ebullición
El músico recorrió el escenario con movimientos reptilianos y fue un enérgico maestro de ceremonias
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En los últimos años, Iggy Pop venía de capa caída. Préliminaires y Aprés, sus discos de 2009 y 2012, lo encontraron animándose al jazz trasnochado con resultados dispares. Hasta que Josh Homme de Queens of the Stone Age entró en escena y con un formato crudo y rústico ayudó al ex Stooges a delinear Post Pop Depression, su mejor trabajo en décadas. Con un trío aceitado y contundente, la Iguana recuperó el vigor y el salvajismo, y ese mismo espíritu dominó los noventa minutos de su sexta visita porteña. Bastaron unos pocos compases de “I Wanna Be Your Dog” para que la constante de la noche quedase en claro: una banda profesional lo suficientemente sucia, volumen ensordecedor, un repaso histórico con el foco puesto en sus dos primeros álbumes en solitario, y un maestro de ceremonias encendido y enchufado a 220.
Al borde de los 70, Iggy todavía conserva ese espíritu en ebullición constante que lo tiene recorriendo el escenario en cueros con movimientos reptilianos. Un dínamo punk en constante regeneración de energía a fuerza de una seguidilla que fue de los hits (“Lust for Life”, “The Passenger”) al desborde distorsionado (“Sixteen”, “Five Foot One”). El recurso puede funcionar con resultados dispares en la insulsa “Skull Ring” y “1969”, y las cosas se ponen un poco más lúgubres con “Sister Midnight”, una relectura valvular de lo que Pop plasmó en The Idiot bajo la tutela de David Bowie , y que tuvo su correlato más cerca del final con “Nightclubbing” y “Mass Production”.
“Estoy solito y miserable. Dejen subir a algunos chicos al escenario”. La orden dirigida a los empleados de seguridad durante “Repo Man” terminó yéndose de las manos. Lo que en un principio iban a ser algunos pocos fans compartiendo tablado con el cantante terminó convirtiéndose en una invasión masiva en la que hubo forcejeos y algún golpe que no pasaron a mayores. Como para no perder la intensidad del momento, Pop desempolvó como cierre una seguidilla de canciones de los Stooges: “Search and Destroy”, “Down on the Street”, “Loose”, “Raw Power” y “No Fun” fueron la enésima prueba de que Iggy hace esto hace rato y siempre con el mismo nivel de salvajismo, aunque el cierre con una versión desganada de “Candy” amenazara con decir lo contrario.
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