Gotan Project
La banda regresó al país con su última producción Tango 3.0
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Tango 3.0 : recital de Gotan Project . Músicos : Philippe Cohen Solal (guitarra, bajo, samplers y dub fx), Eduardo Makaroff (guitarras), Christoph H. Muller (teclados, voocoder, tenori-on, wii remota), Claudia Pannone (voz), Facundo Torres (bandoneon), Lalo Zanelli (piano) y Ananta Roosens (violin y trompeta). Teatro : Gran Rex
Nuestra opinión: muy bueno
Suena una versión instrumental de "Cuesta abajo" con el toque de la guardia vieja, y entonces el guiño musical, que en otra parte del mundo puede sonar exótico, en Buenos Aires se vuelve banda de sonido natural. Alguna vez alguien tuvo que escuchar este tema cantado por Gardel en secuencias de loops interminables en la memoria del inconsciente colectivo porteño. La cita musical es celebrada por una platea que promedia los veinticinco años y que recibe al Gotan Project como si fueran locales. Y en algún punto lo son, porque al frente aparece el argentino Eduardo Makaroff, radicado en París, quien junto a un DJ francés y un músico sueco crearon el explosivo cóctel del tango electrónico.
Gotan arranca con una versión acústica de su himno "Epoca" (del celebrado disco La revancha del tango , que los llevó a la popularidad inmediata) para, en la mitad, cambiar el switch a los beats electrónicos: el mix orgánico y maquinal es la señal de identidad de su sonido.
En vivo, la agrupación rinde tanto como en sus discos y tiene su propia revancha después de aquel desafortunado concierto en el Personal Fest de 2007. La gente disfruta del ensamble de los instrumentos acústicos como el bandoneón, el piano, la guitarra y el violín con los efectos y chiches electrónicos que pulsan Christoph Müller y Philippe Cohen Solal, quienes asumen su rol de entretenedores DJ como en una gran disco.
El collage de sonidos e influencias que atraviesan a Gotan Project es lo más atractivo de su sonoridad: riffs de típicas, tango canción, dub, chacareras psicodélicas, bluegrass, hip hopy un groove electrónico para incitar al dance floor . A la fuente tanguera y a esa inquietud por componer canciones se asoman otros originales condimentos instrumentales, como el blues "Tango square", donde la atmósfera espesa y brumosa de los teclados hammond y un fuelle con sonidos procesados envuelven al grupo en una estética de film noir . O despiertan su esencia bailable en el tema "Rayuela", donde el sampler de la voz del escritor Julio Cortázar, sirve de conexión con la propia historia dual (París-Buenos Aires) y ese clima posexilio del argentino Eduardo Makaroff.
Los tracks de su último álbum, Tango 3.0, son muy bien recibidos, aunque el show alcanza los momentos más intensos y festejados de la noche con los hits de sus discos anteriores "Una música brutal" (con la sugerente voz de Claudia Pannone) y "Mi confesión", ese increíble mix de tango y hip hop.
Los beats aumentan como si estuviera la mano de Danger Mouse de invitado: la puesta multimedia y el clima de baile gana al teatro. Makaroff mira emocionado al público y no puede evitar dedicarles en su guitarra el fraseo de "Volver".




