
Hip Hop: la hora de la madurez
De la mano de Dante Spinetta y Mustafá Yoda, el rap argentino da el gran salto y se recibe con honores
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El hip-hop es un arma demasiado peligrosa como para que los chicos jueguen con él y eso parece haber entendido el rap argentino. Luego de varios intentos infructuosos por pasar a disco lo que sucedía en los barrios (como los dos compilados de Nación Hip-Hop ), la primera generación cultora de las rimas filosas originadas en el rap norteamericano está alcanzando su madurez.
Con Actitud María Marta y el primer disco de Sindicato Argentino de Hip-Hop como antecedentes concretos ( Un paso a la eternidad; 2000) y sin contar la aproximación al género de Illya Kuryaki & The Valderramas, el rap cantado en argentino cuenta hoy con un puñado de cultores bien afianzados, con letras contundentes y un sonido rotundo. ¿Quieren pruebas? Los segundos discos de Dante Spinetta ( El apagón ) y Mustafá Yoda ( Imaquinar ), voces arquetípicas de la escena vernácula: el primero encarna el modelo pro , pulido y muy bien logrado, con letras que funcionan tanto puertas adentro como en el mercado de América latina ("uno pone un disco en la calle para vender mucho -dice Dante-, yo aspiro a eso, pero sin cambiar lo que siento, que para mí es ley").
Mustafá, en cambio, es la voz salida del gueto, del barrio apartado de todo (apartado de las luces del Centro y apartado también del progreso), que a fuerza de rapear en las calles y de insistencia se ganó un nombre en el under. "En medio del ciclón salí a buscar mi techo / recordarlo no es bajón orgullo por lo hecho", canta Mustafá -nacido y criado en Moreno- en "Golpes de palmas", el tema que cierra su disco Imaquinar .
El paraíso de Dante
"Algunos guachos siguen cuestionando mi talento / porque mi apellido, porque no me lo merezco", rapea en "Olvídalo" Dante Spinetta, quien carga tanto con el apellido ilustre como con los comentarios que oye a su paso. Pero para eso sirve el rap. En el caso de Dante, también sirve para denunciar ("tener un pueblo frustrado es una bomba de tiempo") y, sobre todo, para ese juego sensual y sexual que arrastra desde los días adolescentes de Illya Kuryaki: "tratando de inspirarme y de escribirte un cuento / sos como Caperucita con el lobo adentro".
Entre Elevado y El apagón , Dante descartó un disco completo antes de encontrar las canciones que representan su actualidad. "Eran temas más relajados y no tenía ganas de estar sentado tocando la guitarra -cuenta Dante-. Creo que para mí la necesidad de exorcizarme con la música es muy fuerte. Yo no estoy tratando de demostrarle nada a nadie y preferí salir con el disco que me hacía feliz. Por eso tardé tanto, cambié de manager, de sello y aprendí a esperar."
En esa espera, Dante aprendió a convivir con la actualidad de la industria discográfica. De paso, se refugió en el hip-hop, organizó fiestas under y se convirtió en el responsable de ubicar a raperos locales en festivales como el Personal Fest y el Pepsi. "Aprendí a sobrevivir en la oscuridad, en el apagón que hay en el mercado de la música. Ya se va a salir de él, pero, mientras tanto, hay que aprender a moverse y a hacer la de uno. Pero estoy tranquilo porque el hip-hop se está armando en las calles y es la próxima revolución. Está andando, es una cuestión de tiempo. De acá a cinco años explota."
Si está en las calles, a ellas habrá que ir, pensó Dante, y se subió a una combi para visitar San Justo, Ramos Mejía, González Catán y Laferrère, donde lentamente el rap le está empezando a quitar público a la música tropical. Primero se pasaron a la cumbia villera, luego al reggaeton y, finalmente, llegan al hip-hop. "Vamos a los barrios con un sonidito de onda y la gente se acerca, incluso alguna señora sorprendida que fue a hacer las compras y pasó por la calle cortada."
La voz del Oeste
Siempre se dijo que en el oeste del conurbano bonaerense se estaba forjando el rap argentino y Mustafá Yoda es el ejemplo más concreto. Desde Moreno lleva casi 15 años luchando contra los molinos de viento, pero desde que editó su primer disco, Cuentos de chicos para grandes (2004), los oídos empezaron a virar en su dirección como girasoles. "A los 15 me animé a hacer una fiesta de rap con un Aiwa alquilado. Me pasaron todos por arriba, nadie pagó la entrada y perdí la bicicleta que había empeñado para hacer la fiesta", cuenta Mustafá Yoda, el rapper que acaba de editar Imaquinar , el álbum de hip-hop local con las rimas más logradas.
Para Mustafá, el estallido definitivo del rap en Argentina también es cuestión de tiempo. "Cómo no nos va a llegar a nosotros si tenemos más cosas para decir que mucha otra gente. ¡Somos tercermundistas! El rap nace de la necesidad y nosotros tenemos además la cultura de los payadores, que improvisaban mucho antes de que existiera el rap."
A fines de los 90, Mustafá integró La Organización, una agrupación de raperos que marcó escuela en el Oeste y que sentó las bases para el actual y muy elogiado colectivo Iluminate. Pero se alejó de él para transitar el camino del solista, creó el sello y la productora Sudamétrica y, recientemente, se unió al DJ chileno Manuvers para dar forma a Imaquinar, un disco que gira en torno a una idea: que hoy las máquinas tienen más sentimientos que el ser humano. "El CD habla de la humanidad como parásito del mundo. Y lo que va a sobrevivir después son las máquinas. Ellas nos van a imaquinar . «¿Cómo habrán sido los hombres?», dirán. Para ellas vamos a ser lo que los dinosaurios son para nosotros."
La hora de la madurez tiene varias patas más, como DJ Stuart (recuadro), Iluminate y Koxmoz, el trío formado por dos ex MC de La Organización, Chili Parker y Apolo Novak y el DJ Tortuga, que acaba de poner en las bateas su CD debut: Tarde o temprano . "El hip-hop es un estilo de música como cualquier otro y lo importante es que la gente no «flashee» con la ropa y las cadenas -comenta Manu, uno de los cinco MC, o voces, de Iluminate-. El otro día tocamos en una playa y había un montón de nenes con sus padres. Si nos hubiéramos disfrazado de raperos, seguro los ahuyentábamos antes de empezar." En eso anda el hip-hop criollo, sumando almas y esperando que se destape la olla donde MCs, DJs y productores cuecen los nuevos sonidos de la música urbana.
Para agendar
Dante Spinetta, Iluminate y Clan Oculto , se presentarán en el ciclo gratuito Cultura para respirar.
Anfiteatro Parque Lezama, Brasil y Balcarce. Pasado mañana, a las 20. Gratis.





