
Hoy toca el Sexteto Mayor
La agrupación comenzará una gira por China y Alemania
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El Sexteto Mayor está más acostumbrado a tocar en el exterior que a presentarse en la Argentina. Lo llamativo fue que durante esta temporada el grupo liderado por los bandoneonistas José Libertella y Luis Stazo realizó varias presentaciones en Buenos Aires. "Nos propusimos estar más en contacto con la gente, entiendo que nosotros tenemos que tocar aquí, en la Argentina. Es importante para los grupos jóvenes que nos vean, porque así aparecemos como músicos de carne y hueso", dice Libertella.
Esta noche, en La Trastienda, será una de las últimas oportunidades del año para ver a la agrupación con 28 años de trayectoria. El Sexteto Mayor -que se completa con Mario Abramovich (primer violín), Eduardo Walckzak (segundo violín), Oscar Palermo (piano) y Osvaldo Aulicinio (contrabajo)- partirá en una gira por China y Alemania. "Creemos que son ciclos, tenemos tres meses afuera, después no sabemos pero queremos estar más seguido con el ambiente local, porque nos gusta disfrutar de los amigos, del café, de ver los partidos de fútbol en directo", enumera el bandoneonista.
En estos años, el Sexteto Mayor no paró de girar por todo el mundo. En el último tiempo, con su espectáculo "Tango pasión", se presentó en las principales capitales: París, Roma, Londres y Berlín. "Nos convocan porque somos la opción diferente del musical for export de tango. El término medio entre el tango tradicional y el tango de vanguardia. Somos un puente entre esas corrientes. En ese aspecto tenemos la formación del tanguero, pero también mucha información musical", acota el compositor de obras como "Sabor a Buenos Aires".
Ejemplo para los jóvenes
Por su forma de trabajar, el grupo se transformó en un ejemplo para las agrupaciones jóvenes. "Creo que el concepto que tenemos con el Sexteto es válido para que los jóvenes se reflejen -afirma Libertella-. Al margen de lo que podemos representar como músicos, somos un ejemplo de permanencia, en cuanto a organización. Funcionamos como una institución, pero nunca le costamos un peso al Estado. Somos embajadores de la Argentina sin nombramiento."
El grupo, que sigue trabajando con el entusiasmo de cuando debutó, en 1973, en La Casa del Tango, ayudó a mantener viva la expresión tanguera en momentos de crisis para el género. "Nosotros empezamos cuando el tango había dejado de ser un negocio. Hoy calculo que en el exterior, a partir del fenómeno de Tango Argentino, todos los espectáculos de tango que circulan por el mundo fueron vistos por unos 20 millones de personas", estima el bandoneonista.
Pero en todos estos años José Libertella amasó una verdad prácticamente irrefutable, que en el último tiempo obligó al Sexteto Mayor a estar más seguido en la Argentina. "El tango se puede sembrar en cualquier lado, pero crece solamente en Buenos Aires. Por eso, a pesar de que nos va muy bien y tocamos en los mejores teatros del mundo, siempre queremos volver."

