
Julio Iglesias, 40 años de música
Cantó clásicos, baladas y tangos ante un público que no dejó de aplaudir
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Rompió récords de venta, obtuvo un Grammy, vendió más de 250 millones de álbumes, su nombre aparece en el Paseo de la Fama de Hollywood y grabó sus repertorios en seis idiomas. Reconocido como el artista hispano con más discos vendidos en la historia de la música, Julio Iglesias quiere celebrar sus cuatro décadas de trayectoria con sus fans alrededor del mundo.
En plena gira mundial, bautizada "Starry Night", el español se presentó en el estadio GEBA y lo celebró con más de ocho mil fanáticas de todas las edades, que se emocionaron, aplaudieron y cantaron a coro sus temas clásicos.
El músico recorrió buena parte del extenso repertorio de su carrera, luego de saludar al público con un breve "¡Buenas noches, Buenos Aires!", con canciones como "Quijote" y "Natalie", del álbum Momentos , "Ni te tengo ni te olvido", "Ae Ao", de su disco en inglés Non Stop y un hit de la música colombiana, "La gota fría", que hizo que algunos se pusieran de pie e imitaran los pasos de las tres bailarinas sobre el escenario.
Las bromas y el diálogo con el público no pararon durante el espectáculo. Se quejó del calor, jugó con el ruido del tren que pasaba a sólo unos metros de distancia y luego recordó la primera vez que visitó el país. "Hace siglos que vengo a Buenos Aires, la primera vez fue en el año 1970. Ustedes, los argentinos, son un pueblo privilegiado, la mezcla de la raza es perfecta: ¡son todos guapos!", dijo con el acento madrileño que hace suspirar a sus miles de fanáticas.
Aprovechó también para recordar al recientemente fallecido Osvaldo Zotto, bailarín que participaba en sus shows, y habló del tango: "De todas las expresiones de la música, el tango es el que tiene la danza más profunda". Junto a los bailarines Hernán Gelosi y Soledad Fernández, cantó "A media luz" y "La cumparsita", seguido por "...chame la culpa", "Me olvidé de vivir", "Soy un truhán, soy un señor", "El bacalao" y "All of you", balada en inglés que en 1984 cantó a dúo con Diana Ross.
Más adelante interpretó dos temas que les dedicó a su familia: "Canto a Galicia", una canción en gallego que escribió en memoria de sus bisabuelos, y "De niña a mujer", dedicada a su hija mayor.
Con tono más serio, el cantante conversó acerca de la tragedia en Haití. "Hace 20 días fui a Haití y visité las calles, la gente, y me di cuenta la suerte que tenemos nosotros", reflexionó el cantante y, luego de un momento de silencio, cantó la primera canción que escribió, "La vida sigue igual".
Mezcló sus clásicos con canciones en italiano, como "Caruso", en francés y en inglés, "You Were Always on My Mind" y "Can´t Help Falling in Love with You", covers de Elvis Presley con las que amagó el final del show.
Volvió al escenario y se encontró con una platea de pie, gritando su nombre y pidiendo más temas. Cantó, a pedido del público, su clásico "Abrázame", "Me va, me va" y finalizó el espectáculo de casi dos horas con "Me olvidé de vivir". "¡Gracias Buenos Aires por tantos años, tanta vida, tanto cariño!". Así se despidió Julio, pero no por mucho tiempo, ya que hoy ofrece un show gratuito en la Plazoleta Almirante Brown de Mar del Plata, para luego seguir con la gira que lo llevará a todos los rincones del mundo, desde Panamá hasta Malasia.

