La figura del rock que sorprende en el Festival de Mar del Plata

"Muchas bandas de ahora quieren sonar como las de los años 80 y 90", asegura
"Muchas bandas de ahora quieren sonar como las de los años 80 y 90", asegura Crédito: Prensa INCAA
Lee Ranaldo, guitarrista de Sonic Youth, llegó al país para ser jurado del encuentro de cine, pero también para presentar un documental y un show multimedia
María Fernanda Mugica
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16 de noviembre de 2019  

MAR DEL PLATA.- El mundo creativo de Lee Ranaldo desconoce los límites de las disciplinas artísticas. El guitarrista es conocido por ser uno de los miembros fundadores de Sonic Youth, una de las bandas más emblemáticas del rock alternativo, pero también tiene una prolífica carrera musical paralela, es artista visual y escritor.

Esa vocación creativa multidisciplinaria queda en evidencia en su visita al Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, al que fue invitado como miembro del jurado de la Competencia Internacional pero en el que además está acompañando el documental Sonic Youth - NYC and Beyond, dirigido por Aaron Mullan, y donde ofrecerá junto con su pareja, la artista visual Leah Singer, un show que combina música e imágenes.

"Es una performance que fue evolucionando desde que empezamos a hacerla a principios de los años 90, cuando estaba basada en filmaciones analógicas en 16mm y ahora es en video -dice Ranaldo a LA NACION sobre Contre Jour, el espectáculo que se presentó el jueves, en el marco del festival-. Podés verla como una presentación de cine con banda de sonido en vivo o como un show de música y cine. Es algo único. Toco la guitarra eléctrica frente a la pantalla e interactúo con el film. Es una pieza cinematográfica en vivo". Los viajes por todo el mundo con esta propuesta, otros proyectos artísticos o en las giras de Sonic Youth son una constante fuente de inspiración que Ranaldo vuelca en sus diversos trabajos. "Es como una muestra representativa a grandes rasgos de lo que está pasando en el mundo, qué está escuchando la gente, qué están viendo y qué tipo de arte están haciendo", asegura.

Para el músico esa exploración del mundo es clave, especialmente en la actualidad, en un contexto que él define como de "agitación política" en todo el mundo, incluyendo a los Estados Unidos. "En mi país son dos bloques inamovibles, la derecha conservadora y la izquierda liberal, y no pueden mantener una conversación entre ellos o llegar a un compromiso -explica-. Es bastante trágico pero siento que este movimiento ultraconservador no puede durar porque es tan contrario a las ideas de la modernidad y de avanzar con la cultura global. No veo cómo este aislamiento nacionalista pueda durar mucho más pero estos tipos blancos están aferrándose al poder e intentando mantener las cosas en un orden que en algún momento se va a desmoronar. Espero que sea así. El problema es que hay gente joven que sigue estas ideas. Así que es realmente difícil de saber qué va a pasar. Deberíamos estar pensando de una manera global sobre la salud del planeta y de todos los que lo habitamos, en vez de tener esta estructura elitista con gente que es mega millonaria mientras la mayoría el mundo es extremadamente pobre. Ya no tiene sentido esa forma de pensar".

Las épocas turbulentas suelen ser fértiles para generar nuevos movimientos artísticos. Sonic Youth es el producto de la Nueva York caótica y violenta de fines de los años 70 y principios de los 80. Ahí, un joven Ranaldo recién salido de la universidad, en donde estudió arte, formó la banda junto con Thurston Moore y Kim Gordon, a la que luego se sumó Steve Shelley. "Cuando empezamos éramos una banda de Nueva York y cuando nuestra carrera fue evolucionando nos convertimos en una banda de muchos lugares -recuerda el músico-. Nueva York era un lugar muy interesante pero también sucio y peligroso que hacía que fuera muy duro vivir ahí pero también increíblemente emocionante y vital. De verdad tenías que trabajar mucho para sobrevivir. Fue un lugar que engendró mucha creatividad".

El documental Sonic Youth - NYC and Beyond retrata esa evolución de banda local a internacional. Sus influencias fueron ampliándose, desde otras bandas de los Estados Unidos, como las californianas Minutemen y Black Flag, los Butthole Surfers de Texas, y Big Black de Chicago; pero también de artistas de "noise" de Tokio, músicos de Europa y, más tarde, también de América latina.

"Siempre fuimos muy voraces en querer ver mucho cine distinto, leer mucha literatura diferente, absorber arte y lo mismo pasaba con la música -afirma Ranaldo-. Cuando la cultura global se fue expandiendo y pudimos ir a otros lugares fuimos absorbiendo más influencias que ni siquiera conocíamos cuando empezamos. Todo fue sumando a nuestro conocimiento. Ver qué pasaba en las artes visuales o en la cultura cinematográfica nos llevó a trabajar con directores como Olivier Assayas o Claire Denis, personas que en un período anterior nunca nos hubiésemos cruzado. Hay gente que trabaja mejor cuando sus influencias son más reducidas pero para Sonic Youth las influencias siempre fueron muy amplias porque nos inspiraban cosas de todo el espectro cultural: desde las noticias del día hasta escritores, cineastas, músicos de todo el mundo".

Con un estilo propio y siempre en la búsqueda de nuevos sonidos, Sonic Youth fue creciendo hasta convertirse en referente para otras bandas como Nirvana y su influencia continua hasta hoy. Aunque, como señala el músico, no en la música mainstream. "Creo que el rock más interesante de la actualidad se está haciendo en círculos chicos, en la escena under -sostiene Ranaldo-. Porque la mayoría de la música rock que escucho en la radio suena como de un estilo viejo, una imitación de algo del pasado. Muchas bandas de ahora quieren sonar como las del glam, o de los años 80 y 90. Está bien pero no es una evolución. El rock existe hace suficiente tiempo como para tener una tradición. Sonic Youth rompió con esa tradición en muchas formas, desde nuestra afinación de las guitarras hasta nuestros objetivos. Hay mucha gente creativa trabajando y los límites están muy difuminados, así que tal vez no se trata de quienes trabajan en rock específicamente sino que combinan varias cosas distintas, ya sea composiciones contemporáneas con rock, como Steve Reich o Ryichi Sakamoto, u otros tipos de música que se incorporan".

Además de su trabajo con la banda, Ranaldo se volcó a otros proyectos musicales y de otras disciplinas, en su mayoría en colaboración con otros artistas, como el español Raúl Fernández en discos como Electric Trim y el nuevo álbum que lanzará en febrero, Names of North End Women.

"Una de las mejores cosas de Sonic Youth es que éramos cuatro miembros iguales colaborando -dice el músico-. Una vez que te abrís a colaborar con otros encontrás un sentido de comunidad. En especial en la música. Yo también escribo y hago arte visual y esas son prácticas muy solitarias. Cuando pinto estoy en mi estudio solo todo el día pero la música es muy social. Uno de los aspectos más lindos de la música es que podés estar con otra gente haciendo algo creativo y divertido e intercambiar ideas".

Ranaldo cuenta que cuando viajan con Singer y sus hijos suelen filmar cosas para proyectar en el espectáculo que hacen en conjunto o graban sonidos. El músico considera que la colaboración entre ambos es parte de la evolución personal e historia de la pareja. A pesar de que su trabajo creativo parece no detenerse nunca, Ranaldo dice que encuentra tiempo para relajarse. O algo así.

"Toda esa actividad es relajante de alguna manera. Es intenso pero muy placentero. Creo que a muchos artistas les pasa que están más relajados cuando están creando porque es para lo que sienten que están acá. Incluso si estoy en casa mirando algo en televisión o leyendo un libro está todo de alguna manera relacionado o alimentando cosas en las que estoy pensando. Todo es investigación. Incluso la cultura pop, si estoy escuchando a Taylor Swift o lo que sea, todo alimenta mi interés en la eso como un fenómeno. Sonic Youth también miraba hacia la cultura pop para ciertos aspectos de nuestra música", asegura.

Desde que Sonic Youth dejó de trabajar en conjunto en 2011, en medio de la separación de la pareja de Moore y Gordon, los seguidores de la banda se preguntan si alguna vez volverán a juntarse. Aunque no lo catalogaron como una separación definitiva, Ranaldo dice que no es un tema del que estén hablando y que cada uno de los miembros de la banda está ocupado con su propio trabajo creativo. "No creo que nadie de la banda esté pensando en eso. Tuvimos una gran carrera de 30 años. Los Beatles duraron siete, Velvet Underground cinco o algo así. Tuvimos mucho tiempo para explorar cosas distintas. De alguna manera, la banda continúa porque hacemos cosas como el documental que se está presentando en el festival y trabajamos constantemente en lanzamientos del archivo. Lidiamos con cosas de Sonic Youth cada semana, así que para nosotros sigue viva pero no hablamos de hacer música nueva o tocar. Todavía no estamos listos para sacar rédito de una gira de regreso", dice Ranaldo, terminando la entrevista con una risa y listo para volver a sus múltiples actividades.

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