La hora del reconocimiento
Con 55 años, Julio Lacarra vive una etapa de reconocimiento tardío a una obra compuesta por piezas apreciadas del cancionero popular.
El cantautor, hermano de Chany Suárez, estuvo diez años sin grabar, pero sus canciones circularon entre cantores de todo el país, que las transformaron en un símbolo para las nuevas generaciones de la música popular. "Tengo la suerte de que hay muchos intérpretes jóvenes que cantan mis temas. A veces pienso que soy más reconocido entre mis pares que entre el público", dice este autor, que en pocos días partirá para Europa, donde, durante una gira de dos meses, tocará en Madrid y en Amsterdam, entre otras ciudades. Hoy, a las 19, se despedirá con un recital en el auditorio de Radio Nacional, con entrada libre y gratuita. "La posibilidad de buscar nuevos rumbos era un viejo ofrecimiento del músico y amigo Rafael Amor -dice Lacarra-; ahora estoy en un momento ideal, maduro."
Recientemente, Julio Lacarra se presentó en Bernal, donde vive desde hace tiempo, festejando 28 años de trayectoria desde que debutó en el Festival de Cosquín en 1968. También participó de la inauguración de la Casa de la Cultura Argentino-Uruguaya y de la presentación del disco de ProCanto de La Plata, donde también estuvieron León Gieco y Víctor Heredia. Lacarra vive un momento de renacer artístico tras la aparición de "Somos ríos", en el sello platense Bym. "El arte popular debe asumir un compromiso. Siempre me preocupé porque las canciones hablen de la gente y su entorno. Por suerte, hay una generación de autores e intérpretes que está en ese camino."





