León Jacobson, 40 años de música
El percusionista y docente frecuentó tanto el género clásico como el popular
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León Jacobson destila energía. Muy lejos de la flema inglesa, el percusionista está festejando al menos cuatro décadas con la música clásica y popular.
En realidad debería celebrar cincuenta largos, si se cuenta la primera vez que empuñó los palillos, cuando tenía apenas diez u once años, al comenzar la década del 50. Lo cierto es que en 1960 fue contratado por la Orquesta Estable del Teatro Colón como asistente del prestigioso maestro Antonio Yepes. Y en 1962 accedió por concurso, ganado por unanimidad, como tambor y suplemento de timbal en dicha agrupación. Once años después encontramos a Jacobson como timbal solista y jefe de la sección percusión de la Estable, cargo también ganado por unanimidad.
El músico -aunque a los percusionistas sus propios pares les llamen talibanes, porque nunca se sabe cuándo y dónde van a dar el golpe- tuvo como primer guía a su padre.
"Con él di mis primeros pasos. Y empecé con la música popular antes que la clásica. Yo tocaba en la orquesta de papá para los compromisos, casamientos y otras reuniones familiares de los judíos. Paso doble, fox-trot, baión, tango, chamamé, cueca chilena, malambo, chorinho, qué sé yo. Además, en casa teníamos una radio Franklin a válvula, donde se escuchaba de una punta a otra del dial todo tipo de música. A los doce formaba parte de la Sinfónica Juvenil de Radio del Estado dirigida por Luis Gianneo. En 1956 -yo tenía catorce- gané por concurso el puesto de timbal solista en el Teatro Argentino de La Plata. Lo ocupé hasta 1960, cuando entré al Colón. Papá, que era clarinetista, lo llamó al maestro Yepes por mí. "Quiero escuchar a su hijo", contestó Yepes. Todos temblaban en casa. Yo fui y toqué música popular. "Está bien -dijo el maestro-. Yo voy a enseñarte a tu casa, gratis, porque tener un alumno así es un placer." Yo no cabía en mí. Desde entonces seguí al maestro por todas partes. Por eso pude entrar en el Conjunto Ritmus, que dirigía Yepes. Y con Ariel Ramírez grabamos, en 1967, el disco "Folklore para el nuevo tiempo". Ariel quedó encantado. Fue así como llegué a grabar 19 discos con él, entre otros tres junto a Mercedes Sosa, cuatro con Jaime Torres, algunos con Ramón Navarro y Zamba Quipildor... Con el maestro Ramírez fueron 25 años de música y amistad. En la música popular hice solos para los Hermanos Berbel, toqué para los Tucu Tucu; tengo grabados tres discos con Piazzolla, uno con el sexteto (Astor-Gosis-Agri-Díaz-López Ruiz y yo), uno con el octeto (junto a Alfredo Alcón, Ernesto Sabato y Bragato), otro con el dodecateto entre quienes estaban Edmundo Rivero y Luis Medina Castro para hacer "Historia del tango". En el octeto yo era el músico más joven. La relación con Astor tuvo momentos maravillosos. Era imposible sustraerse a su empuje y su fuerza. Yo hubiera participado en la operita "María de Buenos Aires", con Amelita Baltar, pero en ese tiempo yo estaba tocando en el Colón. Lo mismo me pasó con "Casino Philips", en el Canal 13. Recuerdo que en el 74, y justamente en el Colón, tuve el privilegio de hacer el solo de percusión de 42 minutos en el ballet "Pulsaciones", de Vittorio Biagi."
El espectro de León Jacobson es tan abarcativo como versátil en la música popular. Lo confirman el hecho de haber tocado hace mucho con los eminentes Waldo de los Ríos y Lalo Schifrin, y de compartir no hace mucho roles en el disco "Ramírez por Ramírez", donde Facundo Ramírez toca música de su padre en piano.
-Entre los estilos populares, ¿se te dio por el jazz?
-A partir de 1986 fui socio y baterista de la Buenos Aires Big Band. Y desde 1998 participo en la Great Big Band, dieciocho músicos que tocamos todos los estilos (James, Basie, Ellington). También toco, desde 1996, en la Klezmerata Buenos Aires. Además, soy el único miembro estable de la Buenos Aires Salon Musik, de Carlos Bolo (contrabajista), desde el 95. Con este grupo hacemos música de la belle époque (valses franceses y vieneses, cancán, etc.) e inauguramos boliches en Martínez. También fuimos el "grupo soporte" en 1997 para los Niños Cantores de Viena.
-Seguramente sos dueño de un bagaje impresionante de parches.
-Desde 1995 soy endorsee (recibir instrumentos gratuitamente durante toda la carrera musical) de la fábrica de platillos Sabian y de palillos y baquetas Vic Firth. Y cada cuatro años recibo tambores de la fábrica Grover.
-¿Con cuál te sentís más cómodo?
-Con el tambor (o redoblante, o "caja", según los españoles). Después viene el timbal. Es que me familiaricé con el tambor desde que tenía 14 años y acompañé "Carmina Burana" en La Plata, con Víctor Tevah. Incluso acepté el timbal por la posibilidad de tocar el tambor. Me gustan las articulaciones, los staccato y los trémolos que podés plasmar. Se dan en Verdi, en Stravinsky, en las obras francesas. Con el timbal, en cambio, se precisa otra energía, otra potencia. El rango de los timbales es de dos escalas cromáticas con el pedal. Y es preciso dominarlo.
Además de recibir el premio Konex 1999 en la música clásica, León Jacobson está satisfecho con sus alumnos. Dos de ellos ganaron concursos por unanimidad en el Teatro Colón. Una ganó otro concurso en la Sinfónica Nacional. Horacio Straijer es percusionista de Ariel Ramírez. Otros se desempeñan en grupos como el de Valeria Lynch, los Fabulosos Cadillacs, Soda Stereo y María Martha Serra Lima.




