
Los poetas del tango
Por Horacio Salas Para LA NACION
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Desde hace muchos años (me enorgullezco de haber sido uno de los primeros en hacerlo), cuando hablo del tema, menciono a "los poetas del tango" y no utilizo la palabra "letristas". Entiendo que en algunos casos (Homero Manzi, Enrique Cadícamo, Homero Expósito, Cátulo Castillo, Enrique Santos Discépolo o Celedonio Flores) se trata de verdaderos poetas que, en lugar de escribir libros, escribieron canciones.
Manzi, además, fue el primero en aportar al tango metáforas vanguardistas propias de los martinfierristas de los años veinte. Ya en uno de sus primeros tangos, "Viejo ciego", de 1926, incorpora metáforas como "tendrá crespones de humo la luz del bodegón", y en muchos de sus temas posteriores la influencia de Borges, Olivari o González Tuñón, viene de libros, no de El alma que canta . Homero nunca llegó a terminar un libro de poemas, es cierto, pero los textos sueltos que reuní en la vieja antología de 1968, muestran que su camino literario era evidente. Creo que hoy nadie puede dudar de su talento poético al leer los versos de "Barrio de tango", por ejemplo.






