Lou Reed: un encuentro con Poe

En el álbum doble "The Raven", el músico norteamericano da su particular lectura sobre la obra del escritor
Adriana Franco
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28 de febrero de 2003  

"Releí y reescribí a Poe para hacerme otra vez las mismas preguntas. ¿Quién soy? ¿Por qué siento el impulso de hacer lo que no se debe?" Así escribe Lou Reed en su nuevo álbum, "The Raven", una soberbia obra, en la que el más oscuro y duro de todos los rockers va al encuentro del también oscuro escritor norteamericano.

"Lo leí por primera vez en la escuela secundaria -dice su inconfundible voz en el teléfono, desde Nueva York-. No podría decir que soy un fan de toda la vida, ni un experto, pero en los últimos diez años he comenzado a repensar sobre él nuevamente y vi que es muy diferente a lo que mostraban esas películas que se hicieron sobre sus historias, las de Roger Corman, por ejemplo. Es mucho más sofisticado."

No considerarse un experto le permitió, tal vez, estar liviano y sin prejuicios a la hora de escribir estas canciones y recitados inspirados en los textos del escritor para lograr una obra que sumerge al oyente dispuesto en un viaje de más de dos horas por obsesiones, pesadillas, culpas, paranoias y autodestrucción.

Para ello, a los músicos con los que suele trabajar sumó invitados como David Bowie, Ornette Coleman, the Blind Boys of Alabama y Laurie Anderson. Y actores que ponen sus voces a las piezas habladas: Willem Dafoe, Steve Buscemi, Elizabeth Ashley y Amand Plummer, entre otros.

"La idea fue originalmente de Robert Wilson, que me pidió que escribiera las canciones sobre las historias de Poe para una obra teatral. Comencé a hacerlo, a reescribir". La obra era "POE-try", y se presentó primero en Hamburgo y París en 2000 y en la Brooklyn Academy of Music el año último. Pero no fue suficiente para este músico experto en barrer fronteras y fue por la edición discográfica. "Para el CD reescribí todo. Para audio, donde no podés ver nada. Está hecho para escuchar, hecho para la imaginación, para la mente, para los oídos. Me basé en maravillosos guiones, los de Poe, que modifiqué un poco. Traté de hacerlos contemporáneos, fáciles de entender para las audiencias modernas."

Reed se topó con el antiguo lenguaje del escritor que vivió entre 1809 y 1849 y con palabras que ya no se utilizan. Diccionario en mano, y transformando en juego y desafío lo que para otro podría ser pesadilla, reescribió varios textos.

El juego de variaciones y espejo se plantea desde el inicio. Eligió comenzar su álbum con Willem Dafoe recitando "El gusano vencedor", el poema incluido dentro del cuento "Ligeia" y que anuncia la puesta en escena, en un gótico teatro, de una gala especial y que concluye: "La obra es la tragedia "Hombre" y su héroe el gusano vencedor". Un sabor a verdadero e irremediable final.

"Sí, es raro y perturbador, porque también habla del comienzo de una obra, del escenario -retruca-. Para mí es el comienzo perfecto."

Jugando con la lengua

Otro poema clásico de la lengua inglesa, "The Raven" también recitado por Dafoe, ha sufrido varias transformaciones en su letra, pero sin alterar ni la intención (esa paranoia de una mente torturada, en la madrugada y sin otro cosa que su propia rumiación de ideas) ni el ritmo y aprovechando las repeticiones y el sonido de las palabras.

"Dios -exclama-. Lo hice sílaba por sílaba. Las hice coincidir minuciosamente. Si querés, podés chequearlo. Fui sílaba por sílaba, una por una. Las palabras son distintas, pero el ritmo es no casi sino exactamente el mismo. Y el sonido de las letras es lo que mantiene ese ritmo".

Lou Reed no es sólo un interesante escritor de letras sino un músico íntegro. En el disco, los recitados siempre están acompañados de sonidos que crean ambientes (música electrónica, un cello, puertas que se cierran, tormentas que amenazan) y las verdaderas canciones tienen sonidos de guitarra estremecedores. El sonido además, tiene algo de desbalanceado, con el volumen que no siempre es igual a sí mismo, como si se moviera el piso bajo nuestros pies.

¿El secreto? "Es que grabamos en un estudio real, con un ingeniero real e instrumentos reales. Había guitarras de distintas clases y varios tipos de amplificadores. Fue difícil hacer esto ahora porque la gente ya no graba guitarras reales en el estudio, todo lo hacen o pasan por la computadora. Aquí hice lo mejor que sé hacer. Esta grabación condensa de alguna manera todo lo que he hecho antes, todo lo que aprendí sobre cómo grabar guitarras, sobre qué tipo de micrófono usar, y qué clase de ésto y aquéllo. Sé que estos temas no son los que divierten a la gente, pero también es el motivo por el que suena de esa manera la guitarra. Y todo el disco, porque usamos los bafles para lograr el efecto de que la música entre en tu cuerpo, por todos lados, por delante, por detrás".

Esa búsqueda estuvo allí, desde siempre. Es la clave del sonido de los Velvet Underground, la banda que ha marcado a las generaciones que siguen, en las experimentaciones desesperadas de "Metal Machine Music". Y aquí. Como si Reed hiciera con los sonidos, lo que hizo Poe con la palabra: minuciosos mecanismos de acción perturbadora. Todo es cuestión de ritmo. Poe es Roderick, el protagonista de "La caída de la casa Usher", aquel que lo oye todo.

En dos actos

Por eso, escuchar durante más de dos horas esta exigente obra crea un estado particular. Y la extraña sensación de que está armado con cierta premeditación. Con dos actos: el primer CD concentrado en las historias sobrenaturales y, el segundo, en lo más oscuro y escondido de la mente humana.

"Es interesante que lo señales -dice-, porque en verdad yo traté de no analizarlo y hacerlo basado en sentimientos, en sensaciones. Y parece que también despierta eso en otros. Me alegra pensar que el álbum puede disparar hacia otras realidades. Llevó mucho tiempo hacerlo y editarlo fue más arduo aún. Fue muy difícil poder sacarlo. Hice lo mejor que pude".

Ahora, comenzará a preparar las presentaciones de este disco. Ya tiene algunas actuaciones pautadas. En Inglaterra, por ejemplo, estará en el mes de mayo. "Pero, ¿en qué país estás?", pregunta en cuanto se habla de esta puesta en vivo. "Argentina..., me encantaría volver allí, aunque por ahora no hay nada agendado. Aunque si te enterás de que alguno quiere ponerse en contacto con nosotros estaría bueno. Disfruté mucho la última vez que estuve allí".

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