
Luis Salinas presenta su disco "Ahí va"
Tocará el sábado, a las 21.30, en el teatro Opera; el repertorio incluirá temas en ritmos de salsa y bolero
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SALTA.- El viento de los valles le trae una paz interior que se le posa sobre su rostro como si fuera un buda. Luis Salinas tiene la pinta de un guitarrista de heavy metal, con una cruz de plata que le cuelga del cuello, remera y pelo renegrido, que resalta entre la luminosidad del paisaje cafayateño. El concierto que dio hace dos semanas en Cafayate significó el regreso al pago natal de su madre y el cierre de las presentaciones de su disco doble "Música argentina", en el mejor escenario posible. Ahora con un nuevo disco entre manos, llamado "Ahí va", regresa a la música de fusión latina. El sábado 13 de diciembre tocará en el teatro Opera el nuevo material.
"Si bien nos fue muy bien con el disco con temas de folklore y tango y el sello quería que siguiera en esa línea yo tenía ganas de tocar la guitarra eléctrica y hacer un disco más de fusión. Eso no quiere decir que vuelve al folklore en un próximo trabajo, pero quiero respetar lo que tengo ganas de hacer", dice Salinas, que está dispuesto a la charla, a pesar de que el sol de Cafayate repiquetea sobre el cuerpo como una tropa de hormigas.
Bajo un árbol que lo cobija y con una botella de agua fría en la mano, mientras a su alrededor pasan costillas de carne y sus músicos tienen sus copas llenas de vino torrontés, el músico cuenta por qué decidió volver a las fuentes más jazzeras, cuando tocaba en el porteño sótano de Oliverio, y habla de su necesidad de tocar menos pero apuntando a la nota que emocione, más allá del virtuosismo. "Porque esto de tocar la guitarra no se trata de un campeonato", aclara Salinas. "La mejor experiencia como guitarrista la tuve hace poco en España, donde estaban tocando quince grandes, entre ellos el Tomatito. Un periodista dijo: "Lo bueno de este encuentro es que no hay competencia, sino que se celebra la diferencia". Y es verdad".
Con sus últimas producciones el guitarrista ha encontrado un toque distintivo. El reencuentro con los estilos del folklore y el tango que lo marcaron de chico abrió otro camino en su música. "Era lo primero que escuché porque mis padres eran chaqueños y salteños. Y después vino el tango, Oscar Alemán y todo lo demás. Fue como volver de un viaje largo a hacer lo que hacía de chico. Pero no quería hacer el folklore tradicional porque ése no soy yo."
El disco le sirvió también para plasmar estilos que históricamente había sentido que estaban marginados de su propuesta y que ahora conviven naturalmente. "Antes no entendía cómo era posible que tuviera que elegir salsa, candombe y jazz para poder improvisar, pero no podía hacer tangos y folklore. Tenía que tocar cosas fuertes, como pidiendo permiso para tocar un tango acá. Afuera es al revés.
-Prefieren verte improvisando sobre ritmos de folklore y tango.
-Primero tenés que tocar algo de donde venís, a tu manera, y después, lo otro. Siempre me hago un espacio para tocar folklore y tango en el exterior. De afuera, el mejor elogio que tuve fue que aunque toque cosas norteamericanas tengo mi toque iberoamericano. Lo que hago es una fusión, donde siempre sale una melodía nuestra en un tema de jazz o en un funk. Eso es lo que gusta. Gané un mercado porque tocando no soy como un norteamericano. Me acuerdo de que cuando estuve con George Benson y tocaba sus temas él me veía como alguien simpático; el tema era cuando hacía lo mío: entonces el tipo me respetaba. En Nueva York me dijeron lo mismo: no estás acá porque toques más sino porque tenés algo que decir.
-Después de ese reencuentro con el folklore y el tango, ¿no daba para seguir con la música argentina?
-Lo que pasa es que siempre luché por la libertad en mi música. Una vez les dije a Hermeto Pascoal y a Adolfo Abalos: "Tengo miedo de abarcar mucho y apretar poco". Pero los dos me respondieron lo mismo: "Tenés que ser sincero primero con vos y después con la gente". Por eso yo podría haber hecho otro disco de música argentina, pero tenía ganas de tocar la guitarra eléctrica. Aunque eso me acarree críticas. Me pareció más sincero eso, hacer un disco de jazz latino acá, mostrar que puede sonar mejor y más caliente que uno de afuera. No hay nada nuevo, son temas que compuse hace años, pero es como si estuviera en un boliche, como cuando estaba en Oliverio. Es un disco casi nostálgico. Pero me parece más sincero de mi parte que aprovechar el éxito de "Música argentina". El año que viene seguro que voy a grabar otro disco con amigos invitados, como María Graña, Jaime Torres o Rubén Juárez, pero siempre hecho desde la sinceridad. Porque si uno se miente a sí mismo le miente a la gente y entonces surge una actitud de especulación. Pero si vos sos libre siempre está el que se pregunta: "¿Qué hace este muchacho, qué toca?"
-¿También parece que estás apuntando más a la nota que emocione en vez de tocar mucho?
-Me acuerdo de que una vez toqué con Gambale,uno de los que tocan más rápido, pero después me fui con mis amigos y me sentía mal porque me di cuenta de que estaba yendo para un lado solo. En cambio, los bluseros y los folkloristas tienen esa pureza de lo simple, que te emociona en tres acordes. El tema es si lo que tocás llega a la gente, si es directo, y que en eso haya mas sensibilidad que otra cosa. La música es tener algo para decir. En dos tonos o en cincuenta, pero en un ritmo que vos sientas.
"Todo esto que viví fue un regalo"
SALTA.- Salinas todavía sigue conmocionado por la respuesta que obtuvo su música del público salteño. "Mi madre es de Orán, así que todo esto que viví fue un regalo, la cancelación de una deuda y venir a tocar frente a un público al que no se le puede mentir, porque es conocedor y las cosas le llegan o no le llegan", dice el guitarrista.
Su madre nació en Orán, y durante el recital que entregó en el Festival Nacional del Torrontés, Luis Salinas fue recibido como un hijo pródigo que vuelve al pago. Decenas de autos habían llegado especialmente a la ciudad cafayateña para escucharlo en un concierto a cielo abierto, con algunas dificultades técnicas que fueron superadas por la emoción y la entrega de los músicos que integran su banda.
Sabía de la responsabilidad de tocar folklore en Salta. Por eso el músico había preparado un concierto especial con las composiciones de su disco "Música argentina", donde se despachó con solos de zambas, chacareras y hasta cantó algún bolero. "Fue más fuerte y difícil que tocar ante el público de jazz, porque acá a la gente le llega o no le llega emocionalmente. Pero fue mágico", aseguró el músico.
Para agendar
- "Ahí va" Show de Luis Salinas.
Opera Corrientes 860. El sábado, a las 21.30. Entradas de $15 a $40

