Mercedes Sosa: hoy se cumple el 54° aniversario de su primera actuación en el Cosquín

Jorge Cafrune la invitó al escenario y la mujer, que en ese entonces tenía 29 años, deslumbró al cantar "Canción del derrumbe indio", de Fernando Figueredo Iramain, acompañada solo por su bombo
Jorge Cafrune la invitó al escenario y la mujer, que en ese entonces tenía 29 años, deslumbró al cantar "Canción del derrumbe indio", de Fernando Figueredo Iramain, acompañada solo por su bombo Fuente: Archivo
(0)
31 de enero de 2019  • 01:42

Mercedes Sosa fue dueña de la voz más distintiva de la música popular argentina del siglo XX y -junto a Carlos Gardel-, fue la artista que obtuvo mayor reconocimiento a nivel internacional.

Nació en Tucumán el 9 de julio de 1935 y en los años '70 se consolidó en el ambiente folklórico con el llamado Movimiento del Nuevo Cancionero, que venía gestándose en Mendoza desde fines de los 50. "La Negra", como se la conocía, también incursionó en otros géneros como el tango, el rock y el pop.

Emergió, el 31 de enero de 1965, en el escenario de Cosquín, en Córdoba cuando Jorge Cafrune la invitó a cantar en el escenario mayor. En ese momento, la tucumana -que vivía en Mendoza- venía de sacar dos discos que habían pasado desapercibidos (La voz de la zafra y Canciones con fundamento) pero se consagró casi instantáneamente. Hoy, en un nuevo aniversario del concierto que le permitió dar el primer gran salto en la música, Google decidió homenajearla con su tradicional doodle.

El homenaje de Google
El homenaje de Google Fuente: Archivo

En ese concierto, Cafrune dijo: "Yo me voy a atrever, porque es un atrevimiento lo que voy a hacer ahora, y voy a recibir un tirón de orejas de la comisión, pero qué le vamos a hacer, siempre he sido así, galopeador contra el viento. Les voy a ofrecer el canto de una mujer purísima, que no ha tenido oportunidad de darlo y que, como les digo, aunque se arme bronca, les voy a dejar con ustedes a una tucumana: Mercedes Sosa".

Según describió ella más adelante, esa actuación fue "la definitiva": "Siempre tuve problemas con la comisión, no sé por qué... En ese tiempo porque era comunista y por entonces era mala palabra. Canté con una cajita, nomás. Tuve un éxito muy grande, y ahí ya me contrató la Philips para grabar. Fue una actuación muy importante en mi carrera. Es más: fue la definitiva".

Más adelante, durante un concierto celebrado al inicio de la dictadura militar, Sosa fue detenida, al igual que muchos de los asistentes a ese recital. "La Negra" encabezaba las listas negras de los artistas prohibidos y se escondía en casas de amigos, en fincas o barrios obreros de Mendoza.

Al recuperar la libertad, se exilió en París, y luego a Madrid (aunque ella solía decir: "Brasil fue el país que me protegió como nadie"). Regresó al país en 1982, bajo la presidencia de Raúl Alfonsín y la recuperación de la democracia.

En esa época se coronó como ícono contracultural y cantó, entre otros, junto a Charly García y León Gieco en el teatro Ópera. Estos shows multitudinarios, que se convirtieron en un espacio artístico de resistencia, fueron registrados en vinilo doble y editados bajo el título Mercedes Sosa en Argentina, e influenciaron al rock nacional a tal nivel que todavía se desconoce la real magnitud del legado de este cruce de estilos.

Entre las canciones con las que se ha destacado figuran Canción con todos, Alfonsina y el mar, Gracias a la vida, Como la cigarra, Zamba para no morir, La maza, Todo cambia, Duerme negrito y Calle angosta.

Fue muy querida por el ambiente de la música al punto de que su último trabajo discográfico, Cantora, fue un disco doble de versiones pop de temas propios y clásicos del cancionero del rock nacional, grabados a dúo con artistas de distintos estilos musicales y orígenes como: Charly García, Caetano Veloso, Shakira, Vicentico, Luis Alberto Spinetta, Gustavo Cerati; Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina.

Murió el 4 de octubre de 2009 y entre su legado dejó un hijo y dos nietas. Su hijo, Fabián Matus, fue el encargado de hacer que la sociedad se reencuentre con la voz de su madre. En 2015 publicó Lucerito: un álbum con 14 grabaciones inéditas que ella registró en 2000.

En ese entonces, Matus dijo: "Estuvieron perdidas y nadie se acordaba donde estaban No las podíamos encontrar. Las estuve buscando por mucho tiempo hasta que aparecieron. No estaban en buen estado. Estuvieron estacionadas en la misma posición durante diez años y hubo que hacer un trabajo de recuperación de las cintas. Se trabajó reubicando todo para nivelar el líquido de emulsión que las preservaba y conseguir luego una máquina multitrack de dos pulgadas para pasarla todo a digital".

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.