Música para la soledad
El músico bahiano habla de su nuevo disco, Cê , de su reciente divorcio y de la joven banda con la que ensaya en estos días
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“Todavía me emociono demasiado en los ensayos cuando canto «No me arrepiento», porque es una canción que habla de mi historia personal y mi separación.” A Caetano le tiembla la voz del otro lado de la línea telefónica. Ahora que salió su nuevo disco, Cê, y que tiene los ensayos con su nueva y joven banda –integrada por Pedro Sa en guitarra, Ricardo Dias Gomes en teclados y Marcelo Callado en batería–, mantiene su cabeza ocupada. Pero a los 64 años, con la promoción del nuevo disco por delante, el músico bahiano se las arregla para convivir con la soledad, tras su separación hace dos años de Paula Lavigne, madre de sus dos hijos más pequeños.
-¿Cómo está tu vida ahora?
-Está bien. Estoy solo en un departamento pequeño del que quiero mudarme. Solo con mis cosas.
-¿Cómo te llevás con esa soledad?
-(Silencio) No fue fácil al comienzo, pero ahora está bien. Muchas veces me siento muy bien estando solo. Es un momento difícil en mi vida y eso se hizo carne en mi nuevo disco.
Cê es el nombre de este nuevo álbum con doce canciones inéditas de su autoría que lo rescataron de la soledad de su pequeño departamento en Río de Janeiro tras la ruptura de su pareja. Lo único que lo acompaña por estos días son una enorme cantidad de discos, fruto de su pasión melómana, y ese puñado de nuevas canciones que hablan en un tono prácticamente autobiográfico de su separación, y con un título que encierra el minimalismo post punk que atraviesa ondulante el sonido de la placa. "Este es un disco muy visceral y personal. Es mucho más emocional que otros trabajos porque tiene que ver con un momento particular en mi vida. Salió así", explica en un tono de confesión.
-Hay como un espíritu adolescente que sobrevuela el ambiente de Cê.
-Sí, porque buscamos que las canciones tuvieran ese tratamiento del lenguaje más básico del rock. Y eso le da una connotación más rockera a todos los temas. Personalmente, tengo una personalidad adolescente, me siento joven aunque esté maduro y viejo (se ríe). Mi necesidad fue hacerme carne en este lenguaje. Es una necesidad que surgió de acuerdo a cómo está mi vida en este momento.
La aparición de este disco con nuevas canciones tuvo su tiempo de maduración interna. Noites do norte fue su último álbum de inéditos hace seis años. Le siguieron el registro Noites do Norte Ao Vivo (2001), sus colaboraciones con Jorge Mautner para el disco Eu não peço desculpa (2002), el CD de covers A Foreign Sound (2004), y la obra Onqotô (2005), para el grupo de danza O Corpo que compuso junto a Ze Miguel Wisnik. En el medio, el músico fue imaginando otros proyectos, como un disco de canciones sentimentales, otro con repertorio de sambas como el que editó Marisa Monte y un álbum más experimental e imaginario junto a su guitarrista Pedro Sa, donde no figurarían sus nombres, sino sus álter ego, a la manera del grupo Gorillaz.
"Cuando empecé a componer estas canciones para el nuevo disco tenía en la cabeza muchas ideas sobre la música. Hace años que hago planes con Pedro Sa (tenía 22 años cuando tocó en Tropicalía 2 con Gil y Caetano, y forma parte de su banda desde Noites do Norte ) de hacer un trabajo así con una banda de rock básica. Entonces yo empecé a componer pensando en este tipo de formación y en algunos sonidos que hiciera la guitarra. Les llevé las composiciones listas a los músicos y ellos hicieron el resto", comenta el cantante que se salió del traje de elegante crooner de A Foreign Sound para transmutar en este cantante "animal".
De álbumes y artistas
Cuando el disco Cê apareció hace unas semanas en Brasil la crítica se dividió, como pasa desde hace muchos años, entre quienes lo ningunearon y los que presagiaron un destino de gloria para este CD número cuarenta dentro de la discografía del bahiano. El resultado musical de Cê es tan honesto, poderoso y extraño como aquel memorable disco eléctrico llamado Velô . Las canciones de este opus producido por los jóvenes Pedro Sa y Moreno Veloso tienen esos riffs cortantes que recuerdan a los Clash, cierto aire melancólico y setentista de aquellos Secos y Molhados de Ney Matogrosso, la irreverencia pop del Cazuza de los ochenta y el espíritu adolescente de Nirvana. Aunque el músico aclara: "Hubo un disco que fue referencia para nosotros mientras estábamos grabando y fue un material de los Pixies en la BBC que me acercó Pedro. Es un álbum bellísimo".
Caetano se embala en la charla y hace una larga lista de sus grupos de rock favoritos desde su visión iconoclasta. "Me gustan mucho los Nirvana. Para mí «Nevermind» es uno de los grandes discos desde que el rock es rock. Todos los discos de Radiohead me interesan. También me gustan los Sex Pistols. Siempre me parecieron mucho más que los Clash, a los que una vez vi en vivo y tenían un sonido de vanguardia, pero la energía de los Pistols siempre me pareció más impresionante. Otro que me gustaba mucho era T-Rex, que lo conocí cuando llegué exiliado a Londres en 1969 y me fascinó por su locura, y también me gustaba la banda de Led Zepellin, aunque Robert Plant no me gustaba tanto."
Su pasión melómana lo mantiene al tanto de lo más novedoso de la escena mundial del rock. Por estos días, en su equipo no dejan de sonar tanto los neoyorquinos de TV On The Radio y los ingleses de Arctic Monkeys. Puede ser que algunas de esas citas indirectas se perciban en el aura del álbum, pero todos los sonidos terminan por decantar en un producto Caetano ciento por ciento, con ese aire tropicalista y desenfadado, tanto en las letras como en la melodía, que lo mantiene inalterable y cambiante al mismo tiempo. El tropicalismo es la fórmula de su juventud artística.
En el disco hay rock certero en "Outro", baladas épicas como "Não me arrependo" (corte del disco, ver recuadro), sonoridades pop en "Musa híbrida", rap en "Odeio" y la influencia del punk y la experimentación en temas como "Homem" y "¿Por qué?". En el mundo Caetano todo es posible. Todos los colores sónicos conviven. Ahora su pulso está marcado por el rock.
"Básicamente, siempre fui un aficionado de la bossa nova y también era y hasta hoy sigo siendo un devoto absoluto de João Gilberto. En realidad, empecé a interesarme en el rock a mediados de los años sesenta cuando vino transformado de Inglaterra. Ese rock sí me llamó la atención. A mí lo que más me gustaba era escuchar toda la música brasileña posible, pero Ray Charles, Stevie Wonder, Bob Marley y el punk siempre me gustaron. Eso forma parte de mi filosofía tropicalista.
-Muchos músicos de la nueva generación de Brasil dicen que hoy en día no hay necesidad de un movimiento como el tropicalismo. ¿Qué pensás?
-Yo creo que un movimiento aparece cuando es necesario. Quizás el hecho de que no haga falta un movimiento sea una señal saludable en la música de Brasil. Para mí el último gran movimiento fue el del mangue beat liderado por Chico Science y su Nacão Zumbie.
-Gilberto Gil dijo que esto tenía que ver con que el tropicalismo era todavía un movimiento del futuro.
-No estoy tan de acuerdo porque se mezclan las sensaciones de muchas personas y generaciones diferentes. Dudo de esta afirmación de Gil, porque si uno dice que el tropicalismo continúa, en algún punto parece que reduce toda la historia musical que vino después. Yo lo que creo es que no tenemos necesidad de un movimiento, aunque sí me parece que el tropicalismo dejó los cimientos que contribuyeron para esta generación de música que se hace actualmente. Pero no hace falta que surja otro movimiento como el tropicalismo en el Brasil de ahora.
-Hablando de tu compañero Gilberto Gil. ¿Pensás que en vez de ganar un político se perdió un artista?
-Yo creo que no perdimos un artista [risas]. Por suerte, creo que Gil salió bien de esto porque hubo muchos problemas con Lula pero no con Gil. Es más, creo que él no volverá a ser funcionario de Lula si es reelegido. Eso me pone feliz como amigo suyo.
Não me arrependo
(No me arrepiento)
Tema dedicado a su
ex mujer
Eu não me arrependo de você
cê não me devia maldizer assim
vi você crescer
fiz você crescer
vi cê me fazer crescer também
pra além de mim
Não, nada irá nesse mundo
apagar o desenho que temos aqui
nem o maior dos seus erros,
meus erros, remorsos, o farão sumir
vejo essas novas pessoas
que nós engendramos em nós
e de nós
nada, nem que a gente morra,
desmente o que agora
chega à minha voz.



