Presagio de un nuevo folklore
La revelación de la escena santiagueña llega a La Trastienda
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Rodolfo Lucca tiene 31 años y Manuel Orellana 26. Sus rostros santiagueños envueltos por un paisaje psicodélico, que aparece en los afiches del subte, anuncian la llegada del grupo revelación de la música del noroeste argentino. Tras un largo camino independiente con el grupo Presagio, en el que editaron los discos Alma maternal (2001) y Tierra que espera (2004), generaron un fenómeno alternativo en la música del NOA. Ahora se cambiaron el nombre por Dúo Terral, editaron el CD Presagio, con todas composiciones nuevas -en las que participan Peteco Carabajal, León Gieco y Raly Barrionuevo-; pero son los mismos que tocan esas chacareras eléctricas, gatos sacheros, zambas y canciones nuevas, que transforman sus conciertos en ceremonias festivas de baile y devoción rockera.
" Nosotros somos parte de una generación nueva en la música santiagueña, que se viene gestando hace muchos años y con artistas que nos han dejado muchas enseñanzas como Jacinto Piedra, Peteco Carabajal y Horacio Banegas, que han sido adelantados a su tiempo. Gracias a eso, nos animamos a componer nuestras canciones con un estilo propio", cuenta Manuel Orellana, guitarra y voz de Terral.
Herederos del sonido renovador que dejó el grupo Los Santiagueños en los ochenta, el dúo emergió en la escena santiagueña con el nombre de Presagio, un puñado de composiciones propias, dos voces muy personales, un sonido fresco con guitarras electroacústicas y letras con un mensaje social y humanista. "Lo nuestro es una continuidad de lo que hacen Peteco y Banegas, pero dándole un toque distinto, con nuestra onda y contando las cosas que vivimos hoy", dice Rodolfo Lucca, el otro guitarrista y cantautor.
La aparición de Presagio en el panorama musical de Santiago del Estero a fines de los noventa generó un nuevo movimiento. "Cuando aparecimos nuestro nombre hacía referencia a toda una movida de nuevos autores en Santiago que iba a venir en el futuro. Ahora, por suerte, eso ya está. Todos los chicos que salieron cantan sus temas", cuentan orgullosos.
Esos sueños de jóvenes cantores se hicieron realidad con el tiempo y ahora llegan a tocar a Buenos Aires. "Desde el principio se ha ido sumando gente, fuimos creciendo y tocando en distintos lugares gracias a muchos amigos, que por ahí nos han difundido copiando nuestros discos y llevándolos a las radios para que los pasen. Así fue haciéndose toda una movida de boca en boca", cuenta "Pelu" Lucca.
El grupo consiguió instalar canciones de su cosecha, que se transformaron en himnos de su generación y terminaron llegando a todos los públicos. "Al ser letras sencillas las puede entender un niño, un joven o un adulto, que no ha tenido estudio porque eso pasa mucho en Santiago, donde hay muchos pueblos sin alfabetización. Ellos las sienten y ahí es cuando las eligen", cuenta Manuel, originario de Frías.
El grupo rebautizado con el nombre de Terral mantiene en su sonido la intensidad de la chacarera y los aires nuevos de canción. "Pasa que nosotros tenemos muchas influencias del rock y músicas de distintos lugares. Todo eso se refleja en las canciones nuestras. Antes en Santiago se usaba una métrica muy cuadrada y desde la aparición de Jacinto Piedra la cosa cambió. Ya con el tema «Te voy a contar un sueño» ha quebrado totalmente con la chacarera tradicional y ha hecho un ritmo libre al que le han llegado a poner aire de chacarera. A nosotros nos gusta esa forma de componer.
Lucca agrega: "Si escuchas sólo los Manseros Santiagueños todo el día, seguramente vas a componer influenciado por ellos, pero si escuchas otras cosas estará toda esa información nueva en lo que hacés".
-¿Cómo describirían la escena actual de Santiago del Estero?
Lucca: -Todos los grupos que más están sonando tienen propuestas con canciones propias como La Brasa, o los hermanos Juan Cruz y Santiago Suárez con Vislumbre y Crisol, que están generando una movida totalmente nueva. Pero creo que en 15 años se va a producir otro batacazo y los chicos van a salir con otro nuevo sonido. Ya se están escuchando grupos electrónicos como Vinales.
Orellana: -Después del parate que se produjo cuando salió Soledad, surgió toda esta nueva camada que escribe y canta sus temas y suenan muy bien. Creo que esta etapa va a quedar muy marcada en la música santiagueña.


