
Rock y armonía funcional
El guitarrista publicó un libro en el que analiza el mundo de los acordes
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Claudio Gabis es un nombre de la historia del rock nacional. Guitarrista del trío Manal, grupo que formó parte del tiro de largada del movimiento, quizá junto con el tango, más importante de la artística argentina.
Gabis hoy vive en Madrid y acaba de llegar a Buenos Aires para presentar un trabajo que habla de su otra faceta como músico, la de docente. En una de las oficinas de Ricordi, sobre la calle Perón, hojea su reciente trabajo "Armonía funcional", que tiene la envergadura de un tratado de armonía. El guitarrista señala que refleja una visión moderna del tema y explica: "Es un trabajo sobre la funcionalidad de los acordes, de las familias armónicas. Concretamente, diría que es una concepción armónica afincada en los acordes y no en las voces".
Sonríe con cierta picardía. Es un artista que ha llegado a la madurez con la misma vitalidad que exhibió, por ejemplo, en el Festival Pinap de la Canción, en 1969, en el auditorio Río de la Plata, en donde Manal alumbró el camino del género, con otros, como Almendra y La Barra de Chocolate, de Pajarito Zaguri.
Gabis mencionó en la entrevista que el trabajo tiene algo de exhaustivo, como por ejemplo, que arranca con la teoría vibratoria del universo para pasar a la del sonido y la división temperada de la escala, temas que nacieron a partir de las preguntas básicas que se hace todo músico. Explicó también que "Armonía funcional" va de lo sencillo y específico a lo muy complejo. "No es un libro para cualquiera", añade a modo de advertencia.
Respecto a su papel en el nacimiento del rock argentino, Gabis señaló que, además de este libro, también había comenzado a escribir una suerte de historia de aquellos años, entre 1968 y 1971 o 1972, pero que reconsideró ese camino y que terminó por escribir una historia más personal desde su infancia musical hasta llegar a Manal. "El primer plan hablaba de personas muy allegadas y podría tener repercusiones que no deseaba", aclaró este músico, egresado del Nacional Buenos Aires.
Y entramos por alguna de las tantas puertas a la historia del rock local. Uno de los aspectos más conocidos de los fervientes seguidores de este guitarrista es su Repiso, una de las joyas del luthier argentino. "La sigo teniendo. Es la primera que fabricó Sergio Repiso, que ahora se dedica a al pintura en Mallorca, y que no le gustó a Edelmiro Molinari. Yo se la terminé comprando a los Robertone [fabricantes de equipos de amplificación, de aquellos tiempos]", dice.
Gabis hizo una historia de idas y venidas, hasta quedarse definitivamente en España. Hubo un primer viaje a Brasil, en 1971, un retorno casi inmediato, una nueva ida al país vecino, en 1973, una estadía posterior, de un año y medio en Berklee, Estados Unidos; luego un regreso, en 1989, y vuelta a partir, en ese caso apara España, donde se afincó.
"Manal nació como parte del movimiento alternativo de los años 60, más aún, del 68. Era una sociedad diferente. Nuestra búsqueda era de libertad. Aún hoy las consideraciones políticas tienen peso en mi vida; elegí partir de la Argentina cuando comenzó la violencia y elegí países donde o no había tamaña violencia o se vivía un clima de libertad, como en la España de Felipe González", explicó el guitarrista que hizo en ese país un disco excelente, "Convocatoria", que incluye, por ejemplo, una versión impecable de "Avellaneda Blues", con León Gieco.
Sobre la Pesada del Rock, señaló que fue una de las agrupaciones más importantes y más organizadas del movimiento. "Tenía un gran manager, Jorge Alvarez, y un gran productor, Billy Bond. Trabajamos un año muy fuerte e hicimos discos importantes como «Vida», de Sui Generis y «Cristo Rock», de Porchetto. Además, cada miembro hizo el suyo", añadió. Resume esa etapa como el doble trabajo de tener un gran grupo funcionando, como lo era la Pesada, y el de ser sesionista de otros artistas.
Hace 41 años que debutó profesionalmente y su compromiso se mantiene con su momento artístico. "Organizar una historia para salir a tocar lleva tiempo y no tengo ganas; prefiero hacer algunos clubes en España y tocar de invitado de alguien. Hacer algo acá a control remoto es imposible", agregó.
"Armonía funcional", que le insumió seis años, y su mayor actividad en el área de la docencia le quitaron tiempo para actuar. Sin tanto escenario, pero con una gran historia.





