
Si no hay amor, que no haya nada
Con palabras del Indio Solari, el músico se refirió a la disolución de Los Piojos
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Una vez terminado el último concierto de Los Piojos, el 31 de mayo de 2009, en el estadio de River, Andrés Ciro Martínez fue acusado públicamente por algunos de sus ex compañeros de haber transformado al grupo en una empresa, de haberse quedado con más dinero que el que le correspondía y hasta uno de los integrantes del grupo le inició acciones legales al respecto. ¿Todas las bandas de rock populares terminan peleándose por dinero? "Para mí el final de Los Piojos no tuvo que ver con el dinero", dice convencido. "Lo que creo es que, por un lado, no es fácil mantener una sociedad de seis personas, ni de banda ni de restaurante ni de negocio de zapatillas. Por otro lado, me parece que cuando se habla del dinero en la separación de una banda es para ocultar una cuestión de egos. En realidad la guita muchas veces es la excusa. Lo que ocurre es que no hay más? Como dice el Indio, «si no hay amor, que no haya nada». En el caso de Los Piojos incluso yo tengo buena relación con el 99 por ciento de la gente que laburaba con nosotros y muchos de ellos trabajan conmigo ahora. Lamentablemente hubo diferencias con otra gente. Pero creo realmente que hay una cuestión que tiene que ver con un cansancio, producto del paso del tiempo. Hay gente a la que le interesa seguir creciendo, que tiene inquietudes, que propone todo el tiempo y gente que no."
-En estas historias, el cantante por lo general se lleva el adjetivo de "tirano"?
-Sí, que digan lo que quieran. Para mí también eso tiene que ver con que vos venías y yo estaba pintando y nunca dijiste dónde hay otra brocha y ahora te quejás del color que pinté mientras vos tomabas sol y me veías cómo me trepaba a la escalera. Entonces es fácil criticar después. Además, lo gracioso era que muchas veces las críticas son de proyectos absolutamente exitosos. No creo que haya llevado las cosas para un lugar equivocado. Y nunca dije que no vengas a pintar. Entonces, en lugar de echar la culpa es el más fácil del mundo y a los argentinos eso nos sale bárbaro. Estamos así porque nos cagan los de arriba, el intendente, el gobierno y los yanquis. Siempre alguien nos caga, nunca tenemos una responsabilidad, una autocrítica, una culpa. Yo no creo en ese discurso. Creo que a veces el dinero es la excusa cuando uno está harto.





