Tom Jones, una voz a prueba de todo
El cantante nacido en Gales se presenta esta noche en el Luna Park
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Mucho más que un estilo, una forma de escribir o incluso su poder interpretativo, a Tom Jones lo define su voz. En sus más de 50 años de carrera, el crooner nacido en Gales se las ha arreglado para tener, al menos, un hit en cada década sin importar la categoría. Con la misma solvencia, se ha paseado por las aguas del rock, el blues, el soul, el r&b, el pop y el country sin naufragar en ninguna y alimentando un repertorio que hoy es por demás frondoso.
"Mi voz tiene el mismo poder de siempre", afirma Tom Jones del otro lado del teléfono antes de su show en el Luna Park. "Claro que cambió mi registro con el paso de los años, antes era tenor y ahora soy barítono, pero también se ha vuelto más profunda y fuerte que cuando era joven." Conforme su voz se volvió más grave, el cantante de 76 años fue cambiando sutilmente los arreglos de sus canciones, en parte para que se adapten a su nuevo tono, pero también como una necesidad de no repetirse. "Me gusta que todo se mantenga fresco", sintetiza.
¿Es difícil armar la lista de temas con tantomaterial disponible?
-(Risas) Sí, bastante. Hace una semana terminamos la gira europea y lo que hicimos fue utilizar las canciones de los últimos discos que son más aptas para el vivo y mantener los éxitos de siempre. Sabemos que no pueden faltar "Delilah", "Sex Bomb" ni "Mama Told Me Not to Come". Cuando venís tocando con la misma banda durante tantos años, es bueno cambiar los arreglos para no repetirse y que también se vuelva un desafío para nosotros. "Delilah", por ejemplo, sigue siendo una balada, pero le agregamos un sabor latino que la versión original no tiene (tararea el ritmo). Si la canción es fuerte, se banca cualquier cosa que hagas sobre ella.
-Es cierto que a lo largo de tu carrera has visitado casi todos los estilos de la música popular, pero ¿cuál creés que es el elemento que subyace a todos ellos?
Si te fijás, vas a ver que siempre hay un dejo bluesero en todas mis canciones, una reminisencia al rhythm & blues. Trato de inyectarle soul a mis canciones, que es lo que demuestra que cantás con convencimiento, que sos auténtico y que llegás a lo profundo de la canción. Eso no se me va a ir nunca, es el sentimiento que tenía el rock and roll en los 50. Elvis y Jerry lee Lewis lo tenían y todavía hoy se escucha en Bruno Mars, "Uptown Funk" suena como James Brown, tiene los mismos elementos sólo que con otro sonido porque cambiaron las técnicas de grabación. Pero esa forma de sentir siempre está, en el hip hop, en Adele o en Amy Winehouse y la gente lo escucha. Es atemporal, si encontrás el arreglo correcto y el productor te lleva por el buen camino, lo vas a conseguir.
Fuiste jurado del reality The Voice en su versión británica, ¿fuiste con la misión de transmitir eso a los jóvenes?
Lo que les digo a todos es que traten su personalidad, que no copien. Tenés que tener influencias, pero no copies el sonido, tenés que encontrar tu propio sonido. Está bueno encontrar jóvenes adolescentes de veinte, que quieren aprender y buscar un sonido único, y es bueno que sepan que eso se puede lograr aunque estés cantando canciones de otros.
-¿Y sentís que sos una influencia para ellos?
Ellos dicen que sí, que soy una inspiración, hablan del tono de mi voz, mis inflexiones, cómo transmito emociones? y es un cumplido muy grande. Soy afortunado, vengo cantando de esta manera desde que soy joven, creo mi tono tiene que ver, es el sonido que hago, la gente me dice que cuando me escucha cantar sabe que soy yo sin tener que pensar demasiado. Cuando me fui de gira por primera vez a Japón en los 70, le pregunté a mi promotor qué temas les gustaría escuchar allí y me dijo que les encantaba "Danny Boy". Nunca me lo hubiese imaginado, le pregunté por qué. "Ellos sienten la emoción que atraviesa la canción, no tenés que hablar inglés para entenderlo", me dijo.
Pero también te alimentás de artistas jóvenes, has grabado con Stereophonics, Portishead
Sí, me gusta mucho hacer esos cruces. Me halaga que ellos quieran cantar conmigo, que quieran grabar. Cuando hice Reload, dije "vamos a ver quién quiere hacerlo", quería encontrar gente que lo quiera hacer. Estoy emocionado de haber sumado bandas de todo el mundo, italianas, de Gales... pero, insisto, lo genial era saber que ellos también querían. No me interesa forzar un hit, les di a elegir las canciones. No necesito tocar por tocar con otras bandas hoy en día, ya lo hice cuando tenía mi programa de televisión, canté con Jerry Lee Lewis, Little Richard, Ray Charles y Tonny Bennet, pero también pasaron Janis Joplin, The Who? pude cantar con todos. Si voy a grabar con otro tengo que saber si quieren grabar conmigo. Me gusta hacer cosas con otra gente, pero si son buenas ideas. Tener dos cantantes buenos no significa que vas a lograr algo importante, tiene que haber un ida y vuelta.
De hecho, "Sex Bomb" es el mayor éxito de ese disco y lo cantás solo.
Exacto. Es que nunca sabés cuándo vas a tener un hit. Cuando grabás no te lo imaginás. "Sex Bomb" me sonaba a hit a mí, pero fue el último tema que grabamos. Me llegó el demo con las voces femeninas y yo le cambié la letra, me parecía que era demasiado arrogante que esté en primera persona (canta "I'm a sex bomb") entonces lo pasé a segunda persona (canta la letra como fue grabada "You're a sex bomb"). Cuando la BBC1pasó los adelantos del disco, ahí nos dimos cuenta de que iba a ser un verdadero hit. Ellos sólo pasan música de artistas jóvenes, entonces era lógico que pasen la versión de "Burning Down The House" que hicimos con The Cardigans o el tema que grabamos con Stereophonics, pero al final de esos dos pasaron "Sex Bomb" en la que canto yo sólo que para la BBC1 soy viejo.
A fines de los 80 hiciste una cruza mucho más arriesgada. Grabaste "Kiss", de Prince, con The Art of Noise. ¿Cómo llegaste a eso?
Los músicos de The Art Of Noise, me vieron hacerlo en el programa de televisión que conducía Jonathan Ross y se contactaron con mi gente y les dijeron "queremos hacerlo con él". Yo no sabía quiénes eran esos chicos tecno pop (risas) pero los escuché y dije "démosle una chance". El proceso de grabación fue muy raro, porque me mandaron sólo la sección rítmica para que cante arriba, sin saber qué arreglos iban a hacer. Y el resultado fue increíble, cuando la escuché me dije dije "si esto no es un hit, no lo voy a conseguir nunca más". La clave es que sonaba diferente pero seguía siendo yo, ellos le dieron los arreglos modernos de la época.
¿Y a Prince le gustó?
-Sí, lo conocí en esa época, hizo una fiesta de cumpleaños y me invitó. Le agradecí por la canción y él me agradeció por la versión que hice pero no hablamos mucho más. Varios años después, cuando yo ya había grabado "Sex Bomb", nos encontramos en Colonia, Alemania, después de un show de él y nos pusimos a zapar juntos y charlamos un rato largo. Le dije que nunca lo había escuchado hablar tanto y que no me había dado mucha bola la primera vez. "Esos fue antes y ahora es ahora, el tiempo cambia", me dijo. Hablamos de música mucho rato y le conté que cuando lo vi en televisión por primera vez supe que iba a conquistar el mundo. "Tal vez fue porque te viste a vos mismo en mí", me contestó.


