
Un artista integral
El pianista se presentará mañana, en Perro Andaluz
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Para Guillermo Romero, 2003 fue un año de consolidación estilística que vino acompañado de un reconocimiento artístico que parecía algo esquivo. En efecto, este pianista, que no sólo lidera uno de los tríos más interesantes de la escena jazzística, sino que también tiene dúos con el saxofonista Ricardo Cavalli y con el pianista Jorge Navarro y forma parte del cuarteto de Cavalli, mostró que poseía un lenguaje maduro cuyas características son su enorme capacidad rítmica y una concisión en el discurso poco común, por no decir excepcional.
Excelente compositor, Romero se presentará mañana, a las 22.30, en Perro Andaluz, Defensa 1072, junto a Hernán Merlo en contrabajo y Oscar Giunta en batería.
El material del combo son composiciones del pianista en las que refleja un mundo intenso, equilibrado y rico en colores rítmicos y melódicos.
Este gran músico muestra un permanente don de la ubicuidad, un estilo en el que sobresale la pausa, algo así como si la música de Romero rodease el silencio, al que integra para generar arcos de tensión que enriquecen las atmósferas de tono hard bop.
Romero parece encarnar cabalmente la frase lanzada por el genial Herbie Hancock: "Los virtuosos no sólo saben qué tocar, sino también qué no hacer".
Romero comenzó a estudiar guitarra a los diez años, y a los catorce su interés por las cuestiones armónicas lo sentó en el piano. "Siempre sentí fascinación por la armonía y por el piano", añade como remate a esta primera reflexión.
Excelente acompañante, también se luce en la construcción de los solos, variados, que respiran un sano aire intuitivo. "La improvisación plantea siempre un campo virgen. Aunque uno se la pasa elaborando ideas, que hacen de cierta contención, en el momento me digo: "Bueno, eso ya lo sé, ahora indagá por otro camino"", señala este músico de mood introvertido.
A renglón seguido dice la frase que mejor lo define: "No me gusta caer en la exageración".
Su primer grupo profesional fue con Diego Urcola, Oscar Feldman, el Negro González y Pocho Lapouble, en La Oreja. Luego participó en tríos con Lucio Mazzaira y Javier Malosetti; después, con Herrera y Mazzaira armaron un trío con mucha sustancia. "Los tres éramos acompañantes del dúo de Celeste Carballo y Sandra Mihanovich y estábamos muy juntos y sonábamos muy bien", agrega.
Entre grandes músicos
Junto a Malosetti y Sebastián Peyceré participaron de las presentaciones de grandes músicos, como John Scofield, Joe Zawinul y Alex Acuña. "Fueron tiempos muy formativos que me dieron una buena experiencia acerca de cómo desarrollar mi propia manera de interpretar", comenta este pianista que produjo uno de los discos más interesantes del jazz argentino, "Romero Trío".
Respecto de la presentación de mañana, Romero señaló que el grupo tiene una fuerte interacción. "Tres lenguajes que se conjugan fluidamente. Mañana haremos un arreglo sobre un tema clásico, "Over the rainbow", del que estamos muy satisfechos", dice el pianista.
"También estrenaremos el "Vals en re", un tema que nos gusta tocar y un blues que definiría como surgido del mundo de Charlie Parker", dice.
El trío, un ejemplo de equilibrio, descansa en sus tres patas. Tanto Merlo como Giunta desempeñan un papel central en el equilibrio del combo. El lirismo del contrabajista, uno de los más importantes de la Argentina, junto a la fuerza y creatividad de Giunta generan una poción jazzística muy interesante, en la que el discurso parece estar enhebrado por la sensibilidad del grupo.
Romero señala que su trabajo está realzado por sus acompañantes. "Nos habría gustado tener más presentaciones, pero hay mucha música y nos cuesta reunirnos. De todos modos, cada uno llega con su propio background, que refuerza la interacción del grupo", explica Romero.
El conjunto es un hábil constructor de climas, de improvisaciones de distinta fuerza y rica frescura, así es el arte de este trío.





