
Una estrella con tonada cordobesa
Hijo de argentinos, junto a su banda participó de la última gran explosión que generó el rock mundial
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A los 28 años, es una estrella de rock consumada, que se fogueó en los clubes neoyorquinos bajo el manto del retro rock que le devolvió las guitarras urgentes al género en los comienzos del milenio a través de bandas como The Strokes, Interpol, Rapture o Yeah Yeah Yeahs. Conoce a la perfección el juego de seducción que le ofrece la popularidad en ciudades como Londres, París, Berlín o Tokio, y su grupo, Elefant, se cuela en el top 10 de los rankings del mundo. Pero ahora Diego García está en Buenos Aires, y no cuesta creerle cuando dice que desde chico había soñado con este momento. "Detrás de la idea de armar un grupo de rock siempre está todo eso de viajar por el mundo, vivir experiencias y conocer culturas nuevas, pero, en este caso, volver a la Argentina es lo máximo", sugiere en castellano, con acento norteamericano y tonada cordobesa.
El joven cantante y compositor del grupo Elefant nació en Detroit, se crió en Tampa y se hizo famoso en Manhattan, pero es hijo de cordobeses y anteanoche se presentó por primera vez en vivo en Buenos Aires, en un show íntimo y sin entradas a la venta organizado por una marca de ron.
García aterrizó en el país con el título de haber sido testigo y partícipe de la última gran explosión que generó el rock en la Gran Manzana y con un nuevo álbum de su banda bajo el brazo, "The Black Magic Show", recibido con elogios por la prensa especializada del mundo y recientemente editado en la Argentina.
"Llegué a Nueva York en 1999 -recuerda- y fui con mi guitarra a audicionar en varios bares hasta que me aceptaron. Después busqué músicos que quisieran acompañarme y ahí me crucé con bandas como Interpol o The Strokes. Ensayábamos en el mismo lugar, todo era todavía muy chico, inocente, y nadie imaginaba que iba a convertirse en algo tan grande."
-¿Por qué creés que aparecieron en Nueva York, al mismo tiempo, tantos músicos jóvenes con intención de revisar el rock de los años 70?
-Todos sentíamos que algo tenía que pasar. La música que sonaba en la radio era muy mala en esos años... como si fuera una cuarta generación de Nirvana. Todos estábamos bastante frustrados y quizá, como una forma de boicotear esa música, nos pusimos a escuchar discos de los años 70. Me parece que el movimiento fue estimulado por el vacío que había en el rock, las bandas que estaban teniendo éxito no tenían integridad artística. ¡¿Qué música hacía Linkin Park?! Por eso surgieron bandas con una información más tradicional dentro del género, grupos de bajo, guitarra y batería, como en los años 70."
García cuenta que en su casa, cuando era niño, se escuchaba "desde tango hasta Cafrune", pero que el rock de Nueva York y Londres es el que lo influenció en el momento de componer canciones.
"Cuando escribo me gusta cerrar los ojos y tratar de capturar una sensación, pero todo resulta muy matemático: hacés un modelo, ponés una melodía, luego un estribillo y después cambiás un poco y volvés a la melodía inicial. Agregás una intro y un final. Una vez que está esa estructura podés jugar, agregar un preestribillo, para generar cierta tensión, y luego estallar en el estribillo o sumarle un solo de guitarra y otra vez volver a la melodía inicial..." He aquí una conexión directa con otro de sus datos biográficos: antes de convertirse en estrella de rock, García se recibió de economista en la Brown University de Rhode Island y, a pesar de que él asegure que se la pasó tocando la guitarra, algo de aquel mundo matemático ha quedado en sus canciones.
"Sucede que los Beatles hicieron casi todo. Nunca estudié música en una escuela, pero aprendí muchas canciones y pude entender cómo se hace una canción pop. Porque yo no estoy haciendo jazz, sino que simplemente trato de hacer canciones, capturar una sensación en dos o tres minutos. Y si bien no existen reglas, sí hay cosas que necesitás hacer y respetar cuando componés -sintetiza-. Igual, toda esta historia de la popularidad, los viajes y los conciertos puede terminar hoy mismo y nada va a cambiar para mí, porque voy a seguir teniendo mi guitarra para escribir canciones. Más que cantante o cualquier otra cosa me considero un escritor de canciones, ésa es mi pasión."
En plan extranjero en su propia tierra, a García le brillan los ojos cuando habla de fútbol, de las chicas argentinas, de la comida y de la cantidad y calidad de cultura que ve en Buenos Aires. "Para mí este viaje no tiene nada que ver con trabajo, es diferente de todo y vine para disfrutar lo que más pueda."
-¿Vinieron también tus padres?
-No, ellos viven en Florida, y como mi papá es cardiólogo tiene mucho trabajo. Igual, no entiende nada de música... Lo único que tenemos en común es la pasión por el fútbol, pero bueno, él es doctor del corazón y yo escribo de amor. De alguna forma estamos conectados, ¿no?




