Una vida a los golpes
Pionero del rock argentino, de Los Gatos a Serú Girán
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El músico Oscar Moro, de extensa y reconocida trayectoria en el rock argentino, falleció ayer, a los 56 años, en su casa del barrio porteño de Palermo. "Hacía rato que estaba mal de salud y su fallecimiento puede haber sido producto de una hemorragia por la úlcera que tenía", confirmó su hijo Juan.
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El camino artístico surcado por Oscar Moro traza una línea paralela a los 40 años de historia del rock argentino. Los Gatos, la banda de Litto Nebbia solista, Color Humano, Billy Bond, León Gieco, Pastoral, Porsuigieco, Sui Generis, La Máquina de Hacer Pájaros, Riff, Beto Satragni, Charly García, Alejandro Lerner, David Lebón, Miguel Cantilo, Nito Mestre y más. Cerca de 50 discos grabados y el título de "mejor baterista" de toda una generación ganado a pura potencia y fineza en sus palillos.
Para algunos, Moro será por siempre ese carnicero simpático que con cuchillo en mano posaba en la tapa de "La grasa de las capitales", grabado por Seru Giran en 1979; para otros, el recuerdo llegará con sonido de bombo bien grueso, pesado, de noches brumosas junto a Riff; habrá también quien prefiera llevarse para siempre consigo la ajustada delicadeza de la base rítmica de La Máquina de rock progresivo que formó junto a Charly, Carlos Cutaia, Gustavo Bazterrica y José Luis Fernández, y algunos menos, pero más fervorosos seguidores de su trayectoria, nunca olvidarán el álbum que grabó con Beto Satragni en 1983, con García, Luis Alberto Spinetta y Lebón como invitados.
Oscar Moro nació el 24 de enero de 1950, en Rosario, y a los 16 años ya se sentaba en el banquillo del baterista de la primera banda de rock del país: Los Gatos. "Para todos éramos unos hippies asquerosos... pero después vendimos 250.000 simples de «La balsa»", dijo en una de sus últimas entrevistas, hace dos años, publicada por el diario mendocino Los Andes, poco antes de que sufriera una recaída depresiva que lo obligó a una larga internación.
Luego de la separación de Los Gatos, Moro marcó el tiempo rockero de Color Humano (reemplazando a Lebón, que por entonces se encargaba de la batería), el grupo que había armado Edelmiro Molinari tras la disolución de Almendra, y luego de tocar en cuanta grabación de rock se hiciera en el país conoció la popularidad y el merecido reconocimiento con Seru Giran.
"Con Seru nos sentamos a tocar y surge la magia. Lo que importa es la música. Cuando tocamos juntos nos olvidamos de nosotros mismos, desaparecemos", dijo el baterista allá por 1992, cuando "los Beatles argentinos" se reunieron por única vez para realizar dos conciertos en el estadio River Plate y registrar su último álbum en vivo.
Junto a Pappo participó de uno de los tantos regresos de Riff (ya habían compartido la etapa final de Los Gatos) y en 1985 grabó el disco "VII" (por esos años la formación se completaba con el histórico Vitico y otro integrante que debutaba en el grupo metalero: Juan Antonio Ferreira).
El último proyecto musical que hizo público fue el grupo Revolver, que formó en 2002 y con el que dejó registradas algunas canciones con la producción de Alfredo Toth (otro de los ex compañeros de Los Gatos) y Pablo Guyot. "Desde los 16 años nunca paré de tocar. Recién en este último tiempo vine a aflojar un poco, pero necesito seguir tocando", dijo en 2004.
Amigos y colegas no se han cansado de elogiar la técnica de este músico, y las palabras que alguna vez le dedicó David Lebón unifican ese sentimiento y quizá logren una buena síntesis de más de cincuenta años de rock: "Moro es un baterista único. Ha tenido una vida llena de altas y bajas, pero siempre tocó bien, es una máquina".
Al cierre de esta edición, aún no estaba confirmado el lugar en el que sería velado hoy.
Voces de amigos
Nito Mestre
- "Oscar era como un niño grande. Nos hemos divertido muchísimo. Fue baterista mío un tiempo y compartimos varios veranos juntos. A pesar de haber sido un grande, era totalmente campechano y mantenía esa cosa muy de barrio. Yo lo conocí formalmente en 1971, cuando él tocaba con Huinca y yo estaba con Sui Generis y compartimos escenario en Mar del Plata. Después grabó en «Confesiones de invierno» el tema «Mr. Jones» a dos baterías y nos hicimos amigos. La dimensión de Moro como baterista la volví a tener hace poco; una banda conocida lo invitó a tocar y fue demoledor. Se notaba a la legua que tocaba Moro."
Edelmiro Molinari
- "Le propuse a Moro que tocara en Color Humano cuando se fue David Lebón y recuerdo que cuando aceptó me sentí en la gloria. En Almendra todos lo admirábamos. Con él tejimos un montón de música junto a Rinaldo Rafanelli y lo viví como una época impresionante. Como tipo era bárbaro. Tenía una timidez total, pero se sentaba en la batería y era un monstruo."
Rodolfo García
- "Como músico y como persona era excepcional -recuerda otro ex Almendra-. En la batería fue irrepetible; inventó un estilo en aquellos comienzos del rock nacional. Como tipo era bárbaro y muchos amigos tratamos de ayudarlo, pero desde hace muchos años andaba perdido por el alcohol y ya no tenía forma de salir."




