
Vox Dei
Vox Dei / Músicos: Ricardo Soulé, voz, guitarras, violín y armónica; Willy Quiroga, voz y bajos; Juan Carlos Godoy, guitarras; Simón Quiroga, batería; Iván Soulé, guitarra; Vicky Soulé, coros, y Javier Basoalto, batería / Estadio: Luna Park / Función: anteayer / Nuestra opinión: muy bueno
Debieron pasar más de 40 años para que Soulé, Quiroga y Godoy volvieran a coincidir en Vox Dei. Cuando comenzaron a planear la reunión, el "Pulpo" Rubén Basoalto -falleció en 2010- también estaba en los planes; es decir, el cuarteto original que marcó uno de los rumbos del rock local.
En el comienzo hubo dudas y mucho nerviosismo. "Total que" y "Compulsión" iniciaron el viaje. Porque además de un concierto que mostró en muy buena forma al trío y cubrió las canciones con su aura de clásicas inmortales, lo que experimentó el público que prácticamente cubrió las instalaciones del Luna Park fue un viaje. Un viaje hacia un tiempo más sufrido pero también más idílico, hacia una etapa de bohemia y romanticismo de un rock que apostaba por los sonidos densos y distorsionados, pero que tenía poesía, mensajes de amor, fe, esperanza y humildad.
Cuando los nervios del inicio habían quedado en el pasado y la banda ya se había expedido con gemas como las románticas "Prométeme que nunca me dirás adiós" y "Sin separarnos más" o esa pintura del hombre solitario que es "Gata de noche", Quiroga se animó a compartir un recuerdo, el de su primer Luna Park, en 1969. "Era un festival con Los Gatos, Almendra y Manal. Hacía un mes y medio que habíamos editado Caliente (primer disco de la banda) y nos invitaron a tocar junto con otras cuatro bandas desconocidas. Al terminar no podíamos creer la reacción del público. El locutor pidió que encendieran las luces para que pudiéramos ver a «nuestro» público. De golpe teníamos un público."
"Profecías", "Génesis", las dos partes de "Libros sapienciales", "Cristo" y "Las guerras" fueron el aporte a la lista de temas de esa obra cumbre que es La Biblia . No hicieron más que demostrar que son parte fundamental de un repertorio fundacional e, incluso, que son algunas de las que mejor soportaron el paso del tiempo.
Soulé y Quiroga se conocen de memoria y ésa es una ventaja que se nota. Intercambian los roles de cantante principal y segunda voz y, por primera vez en cuatro décadas, cuentan con el aporte sin fisuras de Godoy, que se luce como guitarrista rítmico y en los ocasionales coros que aporta. También cumplen con lo suyo los hijos de Soulé y el muy buen baterista que es Simón Quiroga.
A la hora del homenaje, Javier Basoalto sale a escena con la batería de su padre y se suma, primero, para una interpretación sentida de "Cristo (muerte y resurrección)" y luego para tocar con Simón a dos baterías "Las guerras". Tras este tema, un video con un solo bonhamniano muestra al genial Rubén Basoalto en pantalla. Una parada obligada para un viaje cargado de sentimientos. La manera de sacarse el nudo de la garganta fue a la antigua, con la platea de pie y apiñada frente al escenario, cantando junto con la banda la tríada final: "Azúcar amargo", "Ritmo y blues" y "Presente".





