
Navidad con Los Arroyeños
Villancicos: mañana, en Oliverio, el cuarteto vocal-instrumental presentará los temas de su último disco, "Navidad del 2000".
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A mitad de este año Los Arroyeños irrumpieron con el disco "Pasaje al siglo XXI", que recogió clásicos del folklore, como un testamento para los que vendrán.
Hoy, a las puertas de la Navidad, lanzan un disco largamente soñado por ellos, en el que recogen entrañables villancicos de todos los tiempos.
El cuarteto vocal-instrumental pudo especular con temas remanidos por el discográfico negocio navideño.
En cambio ha desechado la idea mercantil para consagrarse a rescatar las más amadas canciones, desde el lirismo y la ternura hasta el testimonio y el compromiso con la vida.
Chany Inchausti, vocero del grupo, pianista y arreglador explica los motivos. "No pudimos hacerlo antes porque se nos pasaba el tiempo entre la preparación de los discos para chicos en la primera mitad del año, y para mayores hacia la segunda mitad. Y ahora las hermanas Casella nos abrieron de par en par las puertas de Epsa, para que pudiésemos rescatar aquello que vive todavía en la memoria de la gente. Temas como el "Huachitorito", la "Zamba de la Navidad", "San José y María...".
... obras sencillas y hermosas...
-Es un cancionero latinoamericano que carga la influencia española, pero que fue enriquecido por la transculturización. Recordá "En un burrito orejón", "Ay, para Navidad"... Pero aquí también incorporamos temas relativamente nuevos, como "Navidad 2000", de Hilda Herrera y Nella Castro, que traen mensajes como éste: "Dos mil años hace que ha nacido Dios./El mundo está viejo. Pero el Niño, no". Para un creyente significa que con la Navidad empieza algo distinto en el corazón del hombre; una renovación espiritual por la que nos sentimos más buenos, más solidarios para con el prójimo.
Chany Inchausti se entusiasma. Y también tres compañeros de ruta: Luis Araujo, Gustavo Santa Coloma y Fernando Collados.
Santa Coloma enfatiza que este disco consagrado a La Navidad, además de expresar esos valores humanos del amor, la libertad, la paz, nos ubica en nuestra propia casa.
-Nuestra Navidad es diferente de la que nos vendieron. Aquí lo dice la letra de Félix Luna en "Navidad en verano": "Mi Navidad con el calor va de la mano/y un dulce olor a sidra y a pan dulce...Mi Navidad no viene nunca en un trineo. Papá Noel en esta tierra es un extraño..."
-Quisimos hacer algo diferente -puntualiza Araujo-. Bien sudamericano y argentino. Y mostrar un Dios más humano, más bondadoso, que no es el que solamente castiga...
Chany cuenta, a propósito, cómo nació su canción "El Dios descalzo".
-Hilde de Merellano me sugirió conectarme con la poeta Alicia Crest, que vive en Quito. Y fax mediante, pudimos entendernos. Allí hay una estrofa muy elocuente: "Un Dios tan pequeñito/ tan descalzo y hermano/ tan presente y posible/ tan antiguo y tan humano..."
-Recogimos temas hermosos -cuenta Collados-. Como este que Atahualpa Yupanqui identificó como arrullo: "Quiero la estrella del cielo más bella/ para hacerte un sonajero, mi niño"...
La charla puede ser interminable.
Uno recuerda, por ejemplo, esa canción que popularizó la voz de Gregorio Barrios: "En un burrito orejón". Y uno se entera, de pronto, que el poeta es nada menos que Cátulo Castillo...
Los Arroyeños siguen sembrando. Esta Navidad 2000, en la que están acompañados en tres temas por el coro de niños Arión, y en otros por la vihuela, la bandurria y la guitarra de Francisco Gato, lleva un mensaje más allá de la nostalgia...





