El nuevo film del director australiano John Hillcoat (La Carretera) cruza western y películas de gangsters; el cantautor es responsable del guión y la banda de sonido
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Durante finales de los 70 y principios de los 80 Nick Cave intentó incendiar el mundo con un proyecto mutante que primero se llamó The Boys Next Door (en Australia) y después The Birthday Party (en Inglaterra). Un post-punk gótico y sideral, minimalista y desafiante al límite de la locura. A partir de 1984 comenzaría su historia con los Bad Seeds, con quienes alcanzó prestigio, visibilidad y terminaría siendo el centro de casi una religión pagana que congrega a miles de fans alrededor del mundo. La inquietud intrínseca del australiano lo llevó a probar diversos formatos musicales –cambios en los Bad Seeds, Grinderman, bandas de sonido– y desarrollar otras facetas –la de novelista y guionista de cine–. Los ilegales, la nueva película del director John Hillcoat (La proposición, La Carretera), se estrenará en Argentina la semana que viene y Cave es el responsable del guión.
El film transcurre en el condado de Franklin (Virginia, EE.UU.), durante los años de la Gran Depresión. Son también los tiempos de la Ley seca y las bandas que fabrican y contrabandean alcohol son cosa de todos los días. Una de las más activas es la de la familia Bondurant, que reúne a los hermanos Forrest (Tom Hardy), Howard (Jason Clarke) y Jack (Shia LaBeouf). El primero es un hombre de muy pocas palabras, pero decide cada uno de los aspectos del negocio y la organización familiar; Howard encarna la fuerza bruta; y Forrest es un joven temeroso, pero con ambiciones. En Franklin todo transcurre con tranquilidad. Comisiones mediante a la policía, el alcohol circula sin mayores dificultades, la gente lo disfruta y todos los implicados ganan dinero. Hasta la llegada del agente especial del FBI Charlie Rakes (Guy Pearce), quien quiere imponer una brutal suba en la tasa de "impuestos" y no ahorrará ninguna estrategia para hacer realidad sus deseos. Sus métodos –siempre ilegales– lograrán torcer la voluntad de los contrabandistas de la región, excepto la de los Bondurant, que resistirán sus embestidas a sangre y fuego.
Cave construyó el guión a partir de la novela de Matt Bondurant (nieto de uno de los protagonistas) llamada The Wettest County In The World. Pero su recorte obedece a sus obsesiones históricas: la violencia, el amor, la muerte y Dios. La película comparte esos tópicos con la excelente La proposición (2005), el premiado film independiente que también reunió a Hillcoat y Cave. Pero sin dejar de ser un trabajo violento, inquietante ni renunciar a la excelencia, Los Ilegales es una película producida en Estados Unidos, lo que asegura un presupuesto de otras dimensiones y al mismo tiempo la necesidad de llegar a un público más amplio.
Los ilegales incluye una reconstrucción de época detallada y realista: la mugre y la humedad parecen salir de la pantalla. Y se articula entre la tensión de un western y los códigos de una película de gansgsters. El mismo Hillcoat confesó a la prensa que el clásico Bonnie and Clyde fue una influencia vital para este proyecto, claro que desarrollado con su particular atracción por lo oscuro y la violencia. Los ilegales tiene un reparto de gran nivel, con espacio para personajes secundarios entre los que se destacan Gary Oldman (el mafioso Floyd Banner), Dane DeHaan (el joven y tullido Cricket Pate) y Jessica Chastain (la bella camarera Maggie Beauford). Pero más allá de que Forrest, el mayor de los hermanos Bondurant, es quien toma las decisiones en el clan, la historia se desarrolla desde los ojos de Jack, quien lucha entre su ambición y la necesidad de demostrarle a sus hermanos que no es un cobarde. Charlie Rakes encarna a un villano excéntrico y cruel, fundamental para desatar el conflicto. La corrupción en la era de Ley Seca a partir de la cual se dispara la historia también puede interpretarse como una reflexión válida para las actuales políticas globales de "guerra contra las drogas".
La banda de sonido es otro de los puntos fuertes de la película. Producida por el propio Nick Cave junto a su inseparable violinista Warren Ellis, articula composiciones nuevas y reversiones, siempre en clave de folk, bluegrass y country. La banda base del proyecto fue bautizada The Bootleggers e incluye a Nick Cave en piano, Warren Ellis en violín, Martyn Casey en bajo y George Vjestica en guitarra. Pero se suman invitados notables como Mark Lanegan, Ralph Stanley, Emmylou Harris y Willie Nelson, entre otros. Las dos versiones de "White Light, White Heat" (The Velvet Underground), una cantada por Mark Lanegan y la otra por Ralph Stanley, son dos joyas de un trabajo sin desniveles. Dicho sea de paso, ya se confirmó que Push the Sky Away, el nuevo disco de Nick Cave and the Bad Seeds, será editado en marzo.
Violenta, cruel, sucia e inspirada, Los ilegales habla mucho más desde lo no dicho que desde la adrenalina que marca el ritmo de su desarrollo. Las fronteras inexistentes entre lo legal y lo ilegal, el compromiso con los mandatos familiares y la búsqueda de redención de casi todos los personajes que intentan dejar atrás un pasado traumático alimentan una película que vuelve a confirmar que el tándem Hillcoat/Cave es cosa seria.
Por Sebastián Feijoo
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