
Dark Passion Play
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A quién querés más: ¿a tu mamá o a tu papá? Cuando los Nightwish decidieron eyectar a su cantante, la soprano Tarja Turunen, no sólo dieron pie a una novela mediática digna de Jorge Rial. También dejaron vacante el puesto de cantante en la banda más famosa de Finlandia y una de las más poderosas del metal europeo. Dark Passion Play es el disco que certifica que papá Tuomas Holopainen (tecladista, compositor y líder de la banda) echó a mamá Turunen y donde presenta a su reemplazante: la sueca Anette Olzon. ¿Está Olzon en condiciones de calzarse los zapatos de Turunen? No. Pero, afortunadamente, no intenta hacerlo. El registro de la sueca resulta bastante más mundano, rehuye del tono operístico crónico y alcanza sus mejores momentos en las melodías casi pop montadas sobre instrumentaciones poderosas. Pero los mayores méritos del disco recaen sobre Holopainen. Primero por la buena elección de Olzon para minimizar las comparaciones y por acompañarla de la mejor manera. Y segundo por poner toda la carne en el asador a la hora de la composición. Dark Passion Play estalla desde los catorce minutos sinfónicos, muy bien resueltos, de "The Poet and the Pendulum": ¡atentos a la megaorquesta acá y en todo el disco! Y aunque se destacan la adictiva y por momentos rammsteiniana "Cadence of Her Last Breath", el juego entre el thrash y la música clásica de "Master Passion Greed" y la balada incandescente "Meadows of Heaven", los aciertos siguen a lo largo del disco y complican la elección entre la madre y el padre del metal gótico. Vos, ¿con quién te quedás?




