
Nogués, el periodista de la ciudad
Buenos Aires es la protagonista de sus ciclos por radio y televisión, y también de sus libros
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Germinal Nogués es un histórico de los medios. Se inició muy joven en la gráfica y alternó esta profesión con las de escritor y poeta. Desde entonces conduce ciclos tanto en radio como en la televisión. Trabajó también en la TV de Finlandia, de Suecia y de España. Es precisamente en su labor para medios extranjeros donde nació su vocación por temas de la ciudad de Buenos Aires, sus teatros, avenidas y monumentos históricos. Esa experiencia recogida en los distintos medios y la adquirida en otros oficios, como el de presentador durante varios años de Roberto Goyeneche, en el mítico café Homero, le permiten hoy liderar tanto en TV como en radio un ciclo cultural diferente y que rinde el mejor tributo a nuestra ciudad.
Desde hace más de un año "Buenos Aires ciudad secreta" se emite por radio Nacional (sábados, de 18 a 21) y lleva ocho años de permanencia en TV, primero en cable y luego en el aire. Ahora está en el 7, con varias postulaciones para el Martín Fierro.
"Buenos Aires es una suerte de triunfo, porque llevamos ocho horas semanales dedicadas a la ciudad", dice con énfasis.
-¿Existe una fórmula para hacer un producto cultural y al mismo tiempo masivo?
-En primera instancia, la elección del tema, en este caso muy conocido, pero al que muchas veces no le prestan demasiada atención los argentinos y que sirve de espejo para otras ciudades. Porque todo lo que aparece en nuestros ciclos revela a Buenos Aires, pero también podría ser cualquier otra ciudad del mundo. Y lo más importante es hacerlo en un estilo coloquial, ameno, divertido e ilustrativo.
-¿Cuál es el formato que encontró este producto, ya reconocido en TV, para pasarlo con éxito a la radio?
-Estamos cuartos o quintos en nuestro horario. Prácticamente la competencia en esa franja está dedicada al deporte, así que es importante la ubicación con esta temática tan específica. Primero comenzamos con los barrios, con el tratamiento radial de lo televisivo, hablando con una persona de un barrio, de otra, contando detalles. Pero no resultó, y el formato fue cambiando. Esa es la ventaja que tiene la radio sobre la TV. Surgieron entonces programas muy especiales. Por ejemplo, hace tres semanas llevamos al estudio a Héctor Alterio y hablamos de su barrio en Buenos Aires, es decir, Chacarita. Después reconstruyó también el barrio en que vive en Madrid, sin dejar de ser porteño. Analizó su historia, la de sus padres, sus sentimientos, y la de otros italianos que tienen su fábrica de acordeones en Chacarita. De sus parientes: un jugador del equipo de fútbol de ese barrio. Nosotros y la audiencia, creo, lo sentimos casi como un teleteatro con instantes más que emotivos. Se puso de relieve la forma de hablar de los porteños en relación con los madrileños. A ese mismo programa llegó luego Víctor Hugo Morales (quien fue el primero en hacer un ciclo radial sobre Buenos Aires, con textos y poesías) y el tema en cuestión fue la conexión del fútbol con la cultura popular y con la otra cultura. Es decir que la presencia de figuras resulta siempre enriquecedora para el ciclo. Después integramos las quejas de la gente. La Asociación Amigos de los Bosques de Palermo, que lucha y logra por nuevos espacios verdes o los recupera. Llevamos por primera vez en la historia de la ciudad y del país a legisladores de izquierda, que por primera vez ingresaron en radio Nacional: Patricio Etchegaray, Irma Ripoll, en un ejercicio democrático de la ciudad con otras ideas. También, por supuesto, se hicieron presentes gente del PJ y del Frepaso, dado que el programa siempre lo hacemos en vivo, con excepción del emitido hace dos semanas, en que viajamos a Armenia a grabar un documental sobre ciudades del mundo, que se verá en Canal 7.
-Cada vez que habla de los programas lo hace en plural. ¿Por qué?
-Podría decir que tengo una empresa familiar. Trabajo con mi hijo Hernán, que además es mi productor y mi socio. Conocí a mi mujer, Irma, en un canal de TV en la década del 60. Los tres formamos como una Pyme familiar.
-¿A cada barrio le ha encontrado un color, un estilo, un carácter?
-Claro. Por ejemplo, en uno apartado, como Villa Real, está el museo del automóvil, que es privado, pero muy atractivo. Es un barrio que prácticamente no tiene iglesias católicas. Hay un gran predominio de lo protestante y evangélico, con un gigantesco templo, al que llaman "La iglesia transparente", ubicada en la calle Tinogasta.
-¿Cuándo surgió su fervor por Buenos Aires?
-Desde muy chico, porque mi abuelo, Narciso Binayán, me hizo leer un artículo de la revista Rico Tipo, escrito por Divito, sobre cómo veían los norteamericanos a Buenos Aires. A partir de ese momento comencé a preguntarme por qué.
-¿Las vivencias de su barrio actual las vuelca en sus programas?
-Sí, por supuesto. Porque vivo en el más abandonado de todos, que es el Centro. No tiene vecinos propios, no tiene gente que vive allí, sólo gente que trabaja. Es tierra de nadie. Vivo en Corrientes y Maipú, una esquina mítica. Pero muy cercano a este punto está la que antes era la calle de los cines: Lavalle, que ahora es Saigón, o peor.
-Como dice el tango, ¿son cien los barrios porteños?
-Son cuarenta y siete, con microbarrios, con zonas. En Palermo, por ejemplo, está Villa Freud. Está Palermo Viejo, con las casas chorizo, las casas restauradas, la casa de Natalia Oreiro (era de Julia von Grolman), todo un palacete del siglo pasado, y Palermo Chico, con las grandes residencias y las embajadas, la zona del shopping. Es decir, casi toda una ciudad. En fin, se podrían dar cualidades de cada barrio. Montserrat es el que tiene mayor cantidad de monumentos históricos. Villa Luro, el que posee más calles con nombres de poetas y músicos. Y San Cristóbal, el lugar donde conviven todas las religiones, porque allí están ubicados un templo y cementerio budista, dos iglesias católicas -las de la Santa Cruz y la de San Cristóbal-, la mezquita tradicional, una iglesia protestante, una sinagoga y la famosa casa de María La Vasca, en la calle Carlos Calvo.
-¿Qué proyectos tiene para el futuro?
-Mi libro "Buenos Aires ciudad secreta" ya va por la tercera edición y firmé contrato para realizar una edición de bolsillo breve, de 200 páginas, y tengo dos libros más dando vueltas: uno de tangos, que ya está escrito, y uno para España sobre un personaje de Buenos Aires que fue la reina de la noche de nuestra ciudad. Se llamó Sarita Rivera. En cuanto a los programas, yo aspiraría a poseer mayor solvencia para adquirir equipamiento propio, para elaborar productos más actualizados, de mejor calidad. Hay gente que cree que este programa lo paga el Gobierno de la Ciudad y no es así para nada. Pero creo que deberían hacerlo. En los Estados Unidos y en Europa sería muy natural que apoyaran ciclos culturales sobre las grandes ciudades.




