Otra película maldita de Abel Ferrara
Novedad: se estrena en forma directa "New Rose Hotel", nuevo film del realizador de "El rey de Nueva York", con Christopher Walken y Willem Dafoe.
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Abel Ferrara no es, precisamente, uno de los directores norteamericanos más accesibles y comerciales. Baluarte de la producción independiente, su estilo sórdido y provocativo le ha ido complicando progresivamente su acceso a la distribución internacional.
Si bien la mayoría de sus películas ha llegado de alguna forma a la Argentina, las mismas desembarcaron de manera intermitente, irregular (léase cable, video o estrenos en cine sin demasiada suerte ni promoción). Cabe recordar, en este sentido, que su mayor éxito de taquilla, "Un maldito policía", con Harvey Keitel, fue lanzado en un solo cine porteño y en una copia en video ampliado.
Por eso, no extrañó que "New Rose Hotel", su más reciente trabajo, haya sido editado esta semana en la Argentina por AVH sin haber recalado antes en las salas locales. Incluso en los Estados Unidos el film estuvo apenas un par de semanas en un puñado de cines y pasó rápidamente al video.
Como ocurre con muchísimos de sus colegas indies (Jim Jarmusch, Robert Altman, John Sayles, Woody Allen), Ferrara consiguió para esta producción una mayoritaria financiación de Japón (donde es un verdadero ídolo) y de Alemania.
Que los fondos para el film provengan de productoras niponas tiene, en esta oportunidad, otra explicación: "New Rose Hotel" está basada en un relato del escritor William Gibson (creador de esa verdadera subtrama de ciencia ficción conocida como "cyberpunk") ambientado en el mundo de las grandes corporaciones de un Tokio futurista pero reconocible.
La película -que compitió y se llevó algunos premios secundarios en el Festival de Venecia de 1998- se centra en las operaciones de dos mercenarios norteamericanos (Willem Dafoe y Christopher Walken) que contratan a una prostituta (Asia Argento) para que seduzca a un importante científico japonés (Yoshitaka Amano) y lo convenza de pasarse al holding de la competencia. Un negocio en el que están en juego cientos de millones de dólares y de vidas humanas.
El relato apela a una mirada que arranca como escéptica y termina siendo catastrófica, y en el cual el sexo resulta la principal arma de manipulación. Un guión que es fiel al espíritu del autor de "Conde Cero" (que ya había tenido un contacto con el cine en "Johnny Mnemonic") y que profundiza también las búsquedas temáticas y estéticas del último cine -siempre estilizado y ampuloso- de Ferrara.
"New Rose Hotel" dista de ser una gran película, pero tiene sus momentos logrados, un excelente reparto (en el que aparecen brevemente viejos conocidos de Ferrara, como Annabella Sciorra, John Lurie, Gretchen Mol, Victor Argo y hasta el músico nipón Ryuichi Sakamoto) y ese sello inconfundible de un maldito director.




