
Otra tragedia con los paparazzi
Desenlace:Juzo Itami, un famoso realizador japonés, se suicidó tras saber que se publicarían fotos comprometidas de su relación con una mujer.
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TOKIO (AFP).- Como ocurrió hace un tiempo con Lady Di, los paparazzi vuelven hoy a estar en el centro de una controversia sobre la muerte de una celebridad, en este caso en Japón, ya que fueron responsabilizados por el suicidio del famoso cineasta nipón Juzo Itami, que se arrojó por la ventana de un octavo piso el sábado por la noche.
Según la policía de Tokio, Itami se precipitó al vacío desde el octavo piso del edificio donde se encontraba su oficina, en un barrio acomodado de Tokio. El famoso director murió poco después de su traslado a un centro médico.
En el lugar de los hechos no se encontró nada que hiciera pensar que se trató de un acto criminal.
Nacido en Kyoto en 1933, Juzo Itami logró el reconocimiento internacional con películas como "Tampopo" (1986), "Los funerales" (1984) o "Marusa No Onna (A Taxi Woman)" (1987), que describen con mucho humor e ironía un Japón en plena mutación desgarrada entre tradición y modernidad.
El realizador se hizo mundialmente conocido por sus retratos cinematográficos de la vida cotidiana y de la sociedad de Japón en el mundo actual.
Según algunos medios de comunicación japoneses, Itami mantenía una relación con una joven actriz de 26 años. El famoso cineasta iba a realizar el lunes una rueda de prensa para explicar esta situación.
El mismo día, tres fotografías de la pareja, tomadas sin su consentimiento, iban a ser publicadas en la revista rosa japonesa Flash, acompañadas de un texto sobre Itami.
"Si ese artículo no se hubiera escrito, el director de cine estaría todavía con vida", declaró a la prensa Yasushi Tamaki, responsable de Itami Production, la empresa dirigida por el fallecido realizador, quien así acusó implícitamente a los paparazzi del suicidio del realizador.
Cuestión de honor
Tamaki también informó que Juzo Itami dejó una carta en su oficina. "Probaré mi inocencia con esta muerte. Es la única manera de demostrar que no había nada (entre nosotros)", escribió el cineasta en la misiva.
Juzo Itami estaba casado con la actriz Nobuko Miyamoto -protagonista de la mayoría de sus películas- y tenía dos hijos.
En 1992, Itami resultó gravemente herido por las cuchilladas que le propinaron los "yakuza" (mafia) después de la presentación de su película "Minbo No Onna", que trataba el tema del crimen organizado en Japón.
En su última película, "Marutai-no-Onna" (1997), Itami cuenta la vida de una actriz que fue testigo de un asesinato cometido por una secta religiosa, otro tema delicado en Japón, país donde las sectas se cuentan por decenas.
Itami declaró recientemente a un semanario que tenía varios proyectos de películas, entre ellos, uno sobre la secta Aum Shinrikyo y su gurú Shoko Asahara, responsable de la muerte de doce personas en un atentado con gas sarín en el metro de Tokio, en marzo de 1995.
Una hermana de Juzo Itami está casada con el célebre escritor japonés y premio Nobel de Literatura en 1994, Kenzaburo Oé.






