
Para memoriosos
La verdadera historia de Abelardo y Eloísa, ocurrida en la Francia del siglo XII, es la de un bello y trágico amor. Pedro Abelardo (1079-1142) era teólogo y a él había sido confiada la educación de Eloísa, una joven aristócrata de París. Se enamoraron y contrajeron secreto matrimonio, confiados en que así eludirían el autoritarismo religioso. Debieron ocultarse en Bretaña cuando ella quedó embarazada, pero el tutor de Eloísa, su tío, el canónigo Fulberto, se empeñó en perseguirlos. Descubiertos cuando ella había dado ya a luz, Eloísa fue recluida en un convento, y Abelardo, sometido a castración, encontró destino en una abadía, en donde escribió una importante obra doctrinaria. Nunca más volvieron a reunirse, pero hoy sus restos reposan juntos en el cementerio parisiense de Père-Lachaise.
La historia y la literatura son pródigas en parejas de amantes, verdaderos o ficticios, signados por la tragedia. El poeta griego Píndaro (siglo V antes de Cristo) refiere que Eurídice murió, mordida por una serpiente, el mismo día de su boda con Orfeo, y Dante Alighieri inmortaliza en La divina comedia el patético romance de Paolo y Francesca. Vecinos de Rimini, Italia, en el siglo XIII, ella estaba casada, contra su voluntad, con el deforme y cruel hermano de Paolo, quien los asesinó cuando tuvo certeza de que Francesca le era infiel.
La novela La dama de las camelias, publicada en 1848, recrea la turbulenta relación que su autor mantuvo con una sensual cortesana, María Duplessis, muerta a los 23 años, tuberculosa. Sólo tiempo después él tuvo acceso a cartas de sincero amor que ella le había destinado.
¿Quién es el autor de esa novela, cuyos protagonistas se llaman Margarite Gautier y Armand Duvall? En 1853, en Venecia, Giuseppe Verdi estrenó una ópera basada en el tema de La dama de las camelias, representada por primera vez en Buenos Aires en 1856. ¿Cómo se titula esa ópera? Las respuestas, abajo.






