La ex tenista abre las puertas de su casa en Valencia para una entrevista a solas con ¡Hola! Argentina
1 minuto de lectura'
La rigidez horaria, el entrenamiento constante y el cuidado físico extremo que durante quince años habían sido parte de su rutina ya no la hacían feliz. Le dio vueltas al asunto hasta que tomó la decisión: el 18 de noviembre, después de casi un año de meditarlo, Gisela Dulko (27) anunció su retiro. A este momento de cambios se le sumó la noticia más esperada: la llegada de su primer hijo. "Estoy de tres meses. Ahora, más que nunca, mi prioridad es la familia", revela a ¡Hola! Argentina la tenista que en 2010 alcanzó el puesto número uno en el ranking de dobles de la WTA junto con la italiana Flavia Pennetta. Desde su casa de Valencia, donde se instaló con su pareja, Fernando Gago (26), en julio pasado –cuando el futbolista firmó contrato por cuatro años con el Valencia FC–, se confiesa. "Me di cuenta de que no quería seguir haciendo tantos sacrificios. Tampoco merecía forzar algo que sentía que había llegado a su fin".
–¿El embarazo fue una sorpresa o lo estaban buscando?
–Tenía muchas ganas de ser mamá y era algo que veníamos hablando hacía tiempo. Siempre dije que quería tener hijos joven e incluso me hubiese gustado quedar embarazada antes, pero por mi carrera no pude. Y, en su momento, tampoco había conocido al hombre de mi vida. Ahora todo es diferente.
–¿Te gusta la idea de la familia numerosa?
–Por encima del tenis, siempre soñé con tener una casa repleta de hijos y perros, pero en realidad eso no se puede programar. Puede ser que después de tener el segundo bebé diga "basta". [Se ríe]. Formar una familia es el sueño más grande de mi vida, y el de Fernando también.
–¿Cuándo va a nacer el bebé?
–A fines de junio de 2013. Por ahora no conocemos el sexo ni sabemos dónde lo voy a tener, si en España o en Argentina.

–¿Tienen pensados nombres?
–Tenemos una lista con casi veinte nombres de nenas, pero de varón no tenemos ni uno. Estoy embobada con la idea de tener un hijo.
–¿Cómo te estás llevando con el embarazo?
–Tengo cero síntomas. Lo único diferente que me está pasando es que estoy durmiendo demasiado, entre doce y trece horas al día. Siempre fui hiperactiva, nunca había dormido más de ocho horas. Ahora son las doce del mediodía, sigo en la cama y me levanto con culpa.
–Hace menos de un mes anunciaste tu retiro. ¿Cómo eran tus días antes?
–Entrenaba de lunes a sábado siete horas diarias: hacía dos horas de tenis, una y media de físico, después comía, descansaba y volvía al mismo entrenamiento. Terminaba a las siete de la tarde agotada.

–¿Fue duro abandonar ese estilo de vida?
–No fue una decisión fácil, la vengo pensando desde principios de año. Sabía que este iba a ser mi último año y ahora estoy muy feliz, disfrutando mi mundo… Siempre me gustó mucho estar en casa y fue algo que nunca pude hacer. Ahora no tengo horarios, no tengo que levantarme e ir a entrenar o comer bien. Me estoy relajando de a poco.
–Hay más felicidad que tristeza, entonces.
–Tenía la necesidad de cambiar mi vida y no me costó tanto abandonar nada. ¿Si extraño el tenis? Con seguridad te digo que no. Hoy, después de cuatro meses, fui a jugar al tenis un rato con Fernando. Pero no me vuelvo loca por tocar una raqueta. No me quedan ganas siquiera de viajar.
–Hubo un cambio abrupto de prioridades.
–Totalmente. Con Fernando sufrimos mucho la distancia. Por los torneos muchas veces me iba por dos meses y cuando volvía, el tiempo que estaba con él se pasaba volando.
–¿Cuánto tuvo que ver Fernando con la decisión de retirarte?
–Absolutamente nada. Como cualquier pareja, hablamos todo, pero cada uno toma las decisiones laborales independientemente de lo que piense el otro. El fue un gran apoyo. Desde que nos conocimos supimos que no iba a ser fácil mantener una relación. Igual, él respetó mi carrera, que en ese momento era mi prioridad, y me acompañó hasta el último día. Tanto Fer como yo estamos empezando de vuelta la relación.
–¿Cómo se conocieron?
–La primera vez que nos vimos fue en las Olimpíadas de Pekín, en 2008. En ese momento, cada uno tenía su pareja. Lo más cerca que estuvimos fue para una foto que yo les pedí a algunos jugadores de fútbol de la selección argentina. Después apareció el celestino, Guillermo Cañas, que a principios de 2009 me dijo que tenía un amigo para presentarme, pero nunca me dijo de quién se trataba. Yo no quería saber nada. Había terminado mi noviazgo de entonces hacía muy poquito y todavía estaba procesando el duelo. Guillermo igual le pasó a Fernando mi contacto y nos empezamos a comunicar por mensajes de texto. Recién en abril de ese año coincidimos en Argentina. Yo había llegado ese día de un torneo en Miami y él tenía que irse esa noche a Madrid. Teníamos unas horas nada más para conocernos. Nos vimos, tomamos un café y, desde ese día, no nos dejamos de hablar. Nos enganchamos para siempre.

–¿Cuándo decidieron oficializar el noviazgo?
–Dos meses después. Nos habíamos visto un par de veces nada más, pero fue muy loco porque el flechazo fue mutuo, algo increíble.
–¿Quién le propuso casamiento a quién?
–Por supuesto que él. [Se ríe]. Fue algo muy espontáneo, como somos nosotros. Nos comprometimos a los pocos meses de estar saliendo, pero postergamos el casamiento por los viajes y el trabajo de cada uno. Toda nuestra relación se fue dando rápido porque desde un principio tuvimos buen feeling y una nota enseguida cuándo llega "el indicado".
–¿Enseguida supiste que era el hombre de tu vida?
–Sí. El fue más osado y el primer día me lo dijo. Yo le respondí que estaba loco, pero internamente sentía lo mismo. En realidad, no le podía decir que tenía razón porque nos conocíamos hacía dos horas.
–Se los nota muy enamorados. ¿Cómo es la relación?
–Nos suelen decir que nuestro amor se contagia. Con Fer nos llevamos muy bien. Creo que en estos casi cuatro años juntos nos habremos peleado una vez por una pavada. El es muy tranquilo y yo, cero conflicto. Además, nos damos nuestros espacios. Pero nos gustan las mismas cosas: somos familieros, nos divertimos con nuestros perros, India y Fiona, y con nuestros amigos.
–¿Les gustaría volver a Argentina?
–Sabemos que vamos a volver en algún momento porque están todos nuestros seres queridos. Hoy en día Fernando está jugando en Europa y voy a acompañarlo el tiempo que sea necesario.
–¿Cómo te imaginás de acá a algunos años?
–Supermamá y ligada al tenis. No me imagino como entrenadora, pero de alguna manera voy a estar vinculada porque es mi pasión. De todas formas, estoy abierta a otras opciones, porque soy muy activa. Igual, ahora mi mente está puesta en el embarazo.
Texto: Paula Galloni
Fotos: Juan Sánchez Espejo
Asistente de fotografía: Alicia Barrera
Maquillaje y peinado: Paloma Barba (N.Y.C.)
Otras noticias de Entrevistas
1Sofía Pachano habló de su maternidad, del día que estuvo a upa de Michael Jackson y reveló que su bebé “le salvó la vida” a su papá
- 2
“Depende de mí si logro quedarme en el medio”: es el hijo de un recordado actor y, ahora, sigue los pasos de su padre
3El desgarrador mensaje de la hija de 9 años de James Van Der Beek en una fecha muy especial para la familia
- 4
Mal momento para Rihanna: una mujer disparó diez veces contra su mansión en Beverly Hills



