1 minuto de lectura'
Cada vez que pisa un lugar público, la excéntrica Lady Gaga lo hace con una milimétrica preparación para causar impacto, sorpresa y comentarios. Le gusta dar que hablar y no escatima en efectos pomposos para cumplir con su objetivo.
Famosa por sus trajes alocados y muchas veces polémicos (una vez lució un vestido enteramente realizado con carne cruda que levantó detractores), en la última ceremonia de los Grammy se vio más sobria que de costumbre: actuó con un vestido de dos piezas dorado y un sombrero chato, con suficiente maquillaje y accesorios para no perder nunca el glamour. Pero lo impactante fue su ingreso a la ceremonia: acurrucada dentro de un huevo gigante y llevada en andas sobre una estructura de madera, como si fuera una faraona egipcia, rodeada de un séquito de bailarines ataviados con exóticas vestimentas y de mirada inquietante. Nunca desfiló por la alfombra roja y se sacó la fotografía de rigor más tarde que el resto de las estrellas. Tiene que distinguirse de lo común, y sabe cómo hacerlo.
1Jimena Monteverde: cómo va a ser La cocina rebelde y por qué se fue de elnueve
2La salud de Christian Petersen: qué dice el nuevo parte médico
3Enrique Iglesias y Anna Kournikova disfrutaron de un paseo en familia tras el nacimiento de su bebé
- 4
Flor Torrente: de su regreso al teatro a la relación con su mamá y su nueva historia de amor



