La impactante y desgarradora confesión de Nazarena Vélez: "Fui adicta"

Nazarena Vélez habló sin tapujos de su adicción a las pastillas y contó cómo fue que pudo vencerla
Nazarena Vélez habló sin tapujos de su adicción a las pastillas y contó cómo fue que pudo vencerla Crédito: Instagram
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19 de mayo de 2020  • 22:50

Lejos quedó aquella chica del verano que día por medio lloraba y pataleaba en el piso de Intrusos . La vida de Nazarena Vélez fue cambiando y esta cuarentena la encuentra en un momento de paz, el estado ideal para hacer balances y exorcizar fantasmas del pasado. En ese plan, la actriz y productora compartió con sus seguidores su difícil historia de adicción a las pastillas.

En su cuenta de Instagram, Nazarena subió un video en el que relata, en primera persona, qué fue lo que la llevó a consumir laxantes y anfetaminas, cómo vivió su adicción y cuánto le costó dejarla a un lado.

Nazarena subió un video en el que relata qué fue lo que la llevó a consumir laxantes y anfetaminas, cómo vivió su adicción y cuánto le costó dejarla a un lado.

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Además, cuando la detección del "médico de los famosos" Rubén Mühlberger se convirtió en una de las noticias de la semana, Nazarena alertó, también, sobre ciertos tratamientos para bajar de peso. "Fui adicta. Mucha gente sabe lo peligrosas que pueden resultar las 'mágicas pastillas para adelgazar', anfetaminas y sus derivados", reza el texto con el que la actriz decidió acompañar el desgarrador video. Y termina con una pregunta para sus seguidores, con la que buscó generar conciencia de los malos hábitos: "¿Alguna vez tuviste la necesidad de tomar algo aún sabiendo que era malo para tu salud?".

En el clip, Nazarena desanda su experiencia: "Cuando empecé con las publicidades, a los 14 años, empecé con mis trastornos. Era muy influenciable; me guiaba mucho por lo que me decían, por el 'triunfo'. Y me habían dicho en los castings de publicidad que estaba 'un poquito gordita'. Siempre fui muy alta. Mido 1,72 y en ese momento pesaba 50 kilos, y me decían que estaba gordita y que, de un día para el otro, debía bajar 4 kilos".

"Por ejemplo, había quedado seleccionada en un casting un jueves, pero me pedían que para el lunes, que se grababa la publicidad, debía bajar esa cantidad de kilos. Entonces, empecé a hacer idioteces que te arruinan la vida y el organismo, como tomar laxantes y diuréticos; cosas que me arruinaron para siempre, porque nunca más pude ir al baño normalmente", ejemplificó.

Y siguió: "También tomé anfetaminas. Un día, cuando ya hacía bastantes años que estaba en el medio, una compañera me dijo: '¡Qué culo que tenés!'. Porque el problema conmigo siempre fue mi culo. Por eso me operé las tetas, para quedar 'más compensada', pero entonces tenía que estar muy flaquita para no quedar como la Mulatona. Ahí apareció una amiga que me recomendó unas pastillas, alertándome: 'Te van a dejar un poco seca la boca'. ¡Mamita! No saben lo que son esas pastillas".

Luego, aconsejó a sus seguidores. "Si estás tomando algunas pastillas que te dicen que son naturales, olvidate. Si te secan la boca, la lengua, si te sacan el hambre, si tenés ganas de vomitar, entonces, no son naturales. Andá a tirarlas al tacho de basura. Yo estuve diez años (consumiéndolas) y siempre fui consciente de que eran malísimas, pero me gustaba el resultado 'mágico' que daban", se sinceró. "En mi caso, además, yo temblaba. Todos me decían ''¡Cómo temblás, Nazarena!", y yo no les quería decir que temblaba porque me estaba dando con unas pastillotas así".

A la hora de indicar cómo fue que pudo vencer su adicción, Vélez indicó: "Si te está pasando esto, es muy difícil salir, pero ojalá este video te sirva para darte cuenta de que te podés morir. A mí me salvaron mis viejos. Un día me pasé de pastillas y pensé que me había agarrado un infarto. Ya los había tenido a Barby y al Chyno. Tenía exactamente 35 años. La llamé a mi mamá, le conté que me había mandado una cagada y le pedía que me viniera a ayudar. Me acuerdo que mi mamá tardó nada, lo que tarda en llegar el avión de Puerto Madryn a Buenos Aires, y se quedaron los dos, ella y mi papá, tres meses al lado mío".

"Obviamente que tiraron todo, me llevaron a psiquiatras... No es fácil dejar las pastillas. Tenés que tratar de estar acompañado. Los efectos de la abstinencia fueron terribles. Es como si hubiese sido adicta a la cocaína durante años y de pronto me la hubiesen sacado", rememoró.

"Encima, en el medio, en la televisión, me recontra mataban porque empecé a engordar por el 'efecto rebote'. Yo estaba en una obra de teatro y todos los días había un móvil hablando de cómo había subido de peso. Conmigo han sido muy crueles. Me han contado estrías como en forma de humillación", recordó. Por eso, explicó: "Fue muy difícil mi recuperación. Me importaba mucho el qué dirán. Simplemente, me di cuenta de que me estaba por morir. Tuve una alerta, un dios aparte que me llevó a pedir ayuda", finalizó.

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