
Por la huella de Miles
Relanzaron los discos del trompetista y su segundo quinteto
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NUEVAYORK (The New York Times Service).- El segundo gran quinteto de Miles Davis -Wayne Shorter en saxo, Herbie Hancock en piano, Ron Carter en bajo y Tony Williams en batería- dejó cuatro de los álbumes más perfectos de la historia del jazz acústico. Los discos "Miles Smiles", "E.S.P.", "Sorcerer" y "Nefertiti" llevaron al jazz a un extraordinario nivel de interacción, cambiando los parámetros de la improvisación grupal. Después, todo cambió. Davis y su banda comenzaron a tocar con instrumentos eléctricos y texturas pop, y los álbumes pasaron a la historia.
En ese entonces, los logros de estos cuatro discos fueron eclipsados por música más extrema. La música de John Coltrane y Ornette Coleman, e incluso la posterior música eléctrica de Davis, atrajo mayor atención. No había nada que indicara que los cuatro discos del quinteto se convertirían en algunas de las grabaciones de jazz de mayor influencia.
Pero hoy se los considera obras de arte, el paradigma de la gran revolución de jazz de los años 80 liderada por los hermanos Marsalis. Y por razones totalmente distintas, también se convirtieron en grandes influencias para los músicos de jazz más jóvenes en los años 90.
Estos discos acaban de ser relanzados con un nuevo packaging por Columbia, como una caja de 6 CD titulado "Miles Davis Quintet, 1965-68". Es la tercera entrega de una serie sobre la música de Davis (que murió en 1991) que no se sabe cuándo termina. Futuras cajas incluyen un set de 3 CD a partir de un mismo álbum, "In Silent Way". Se trata de uno de los programas de reedición de jazz más ambiciosos.
En circulación
Los álbumes del quinteto se convirtieron en circulación durante los años 80, en parte porque Columbia con astucia los mantuvo disponibles justo a tiempo para la explosión del CD y para el creciente interés en todo lo americano, incluso el jazz. Pero más importante aún era la música misma.Por la gran carga de clima introspectivo del principal compositor del grupo, Shorter, era un material ideal para los alumnos interesados en aprender las complejidades de la armonía y la forma. Y a diferencia de otros grupos expresionistas de los años 60, el quinteto manipulaba ritmo y tiempo con un sentido de swing.
Ya en los años 90, los alumnos escuchaban algo más en la música, más allá de su estructura. Los cautivaban las fluidas improvisaciones de la banda, en particular cómo funcionaba la sección rítmica. Gran parte de ese sonido percusivo era generado por el baterista Tony Williams (que murió en 1997). En todas estas grabaciones, Williams instigaba interacción a niveles previamente inexistentes en el jazz.
Carter ha dicho que el grupo pudo alcanzar tan alto nivel de interacción gracias a la familiaridad de los músicos con las composiciones. El hecho de tocar constantemente las mismas melodías permitió a los músicos improvisar tan profundamente.
La banda llegó a la última de sus grabaciones acústicas, "Riot", en julio de 1967. Después, empezó la música eléctrica, y el grupo, ya mayor que un quinteto, creó música estática, basada en riffs y totalmente más vistosa.
Davis, al agregar instrumentos eléctricos y pasar al pop, comenzó una ruptura en su música y en el jazz; tanto críticos como fans siguen discutiendo sobre el tema. Los músicos jóvenes de los años 80 tomaron desde donde dejó Davis, trabajando sobre la música para sus propios fines. Igualmente los de los años 90 tomaron otro set de innovaciones para explorar nuevos caminos.
Ocho clásicos en un solo CD
Además de las cajas que se comentan en la nota, para las cuales habrá que ahorrar plata, Sony acaba de distribuir en los comercios una nueva recopilación de Miles Davis llamada, simplemente, "Greatest Hits".
Elegir apenas ocho temas de este genio es una tarea difícil, sumamente difícil, por no decir imposible. Sin embargo, esta placa producida por el mítico Teo Macero encuentra un equilibrio entre las diversas grabaciones de Miles de los años sesenta. Antes de que dejara sentadas las bases, osadía mediante, de la fusión del jazz con el rock y otros géneros.
Así, en este CD hay verdaderas perlas como "Seven Steps To Heaven", "All Blues", "Someday My Prince Will Come", "Walkin", "My Funny Valentine", "E.S.P.", "Round Midnight" y "So What". Con compañeros de lujo como Ron Carter, Tony Williams, John Coltrane, Bill Evans, Herbie Hancock, Wayne Shorter, Paul Chambers, Cannonball Adderley, Jimmy Cobb y George Coleman.
Nada nuevo para los iniciados en el justificado culto al gran Miles, pero un buen bautismo para quienes quieran comenzar a conocerlo.
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