
Psiconautas: Willy Toledo compone a un chanta todo terreno
El actor español, protagonista de la película Crimen ferpecto, sin ser psicólogo, conduce una terapia de grupo con unos personajes muy particulares en el nueva serie de TBS
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"Mi personaje en esta serie, Roberto, es un chanta que siempre se ganó la vida de chanta. Tanto en España, como en Buenos Aires, adonde recala luego de quedarse sin el curro que tenía allá y porque busca un lugar donde esconderse para que no lo agarren unos gitanos que lo persiguen por deudas y si lo pillan lo van a matar", cuenta Guillermo Toledo, el actor español al que todos conocen como Willy y al que por estas latitudes conocemos por el personaje protagónico que hizo en Crimen ferpecto, aquél del empleado de una gran tienda que es capaz de cualquier cosa con tal de convertirse en el mejor vendedor del negocio y sacar del medio a los compañeros que puedan hacerle sombra. La serie de la que habla es Psiconautas, una comedia en episodios de media hora hecha en nuestro país que estrena TBS esta noche, a las 23.30 y que se emitirá desde hoy, de lunes a viernes en ese horario.
Roberto llega a Buenos Aires con el objetivo de encontrar a un amigo que podría ayudarlo en su huida. El dato que tiene para ubicarlo es la dirección de un club de barrio. Allí se dirige, pero lo que encuentra al acercarse al buffet a preguntar por él es la noticia de que el hombre debe allí una fortuna y está desaparecido hace rato. "Ante esta situación no le queda otra alternativa que poner en funcionamiento su cerebro de chanta y encontrar un nuevo curro con el que seguir adelante", dice Toledo. La idea que se le ocurre es utilizar la infraestructura del club y la concurrencia de gente que hay allí para montar algún tipo de actividad que la atraiga y sea lucrativa. Convence al dueño del buffet, Coco (Luis Ziembrowski), de armar una suerte de terapia de grupo, basada en "una rama austríaca del psicoanálisis no muy explorada por Freud" –según sostiene Roberto–: la Psiconaútica. Luego de una charla a la que asiste en principio una gran cantidad de interesados, que va mermando a medida que los interesados descubren que lo que propone Roberto no les interesa, quedan cinco "pacientes": una alemana muy práctica, de humor muy ácido, que resuelve sus apetencias sexuales contratando chongos (Verónica Llinás); una maestra de primaria, militante de la vida sana, del respeto a la naturaleza, de los derechos sociales y de los métodos educativos no esquemáticos –prefiere llevar a sus alumnos a visitar un cementerio en lugar de ir al zoológico– (Julieta Zylberberg); un joven que pretende ser poeta, pero escribe unos versos insoportables (Martín Piroyansky), y una mujer casada por interés con un tipo de plata, que viste con inmenso mal gusto y desprecia la pobreza y a los pobres (Florencia Peña). El cóctel que resulta de esta mezcla es un destilado humorístico muy ácido y políticamente incorrecto, que genera carcajadas sin solución de continuidad. "El contenido de las situaciones, con el tipo de humor irreverente que tiene y el grupo de actores de primera que conforman el elenco y que han hecho un trabajo de excelencia con los personajes que le han tocado, hacen de esta comedia un producto muy divertido", sostiene Toledo.
El actor estuvo muy contento de formar parte de este proyecto, durante la grabación de los diez episodios de la primera temporada de la serie, que tuvo lugar en el último invierno en Buenos Aires. "Fue una experiencia muy agradable. Más allá de que para mí venir a trabajar a esta ciudad es siempre un placer porque me fascina. Ya había estado acá en 2006 haciendo teatro y luego cuando trabajé en la película ¿Quién dice que es fácil?, de Juan Taratuto, donde hacía un papel muy pequeñito", recuerda Toledo ahora, cuando acaba de volver a esta ciudad que tanto le gusta a presentar la serie con sus colegas locales y a enterarse de que tendrá otra oportunidad para recorrer las calles porteñas, al grabar la segunda temporada del programa, tal como anunciaron que se hará, la productora Navajo Film y Turner, responsables del proyecto.






